Desde las primeras horas de este viernes, el Gobierno nacional desplegó un megaoperativo de seguridad en las inmediaciones del Congreso ante la nueva marcha convocada por las organizaciones sociales, sindicatos y agrupaciones políticas contra la reforma laboral, en una jornada que vuelve a enfrentar al oficialismo y a la oposición en las calles, mientras el Senado se apresta a tratar y sancionar la iniciativa impulsada por el presidente Javier Milei, considerada estratégica por la Casa Rosada en la antesala de la apertura de sesiones ordinarias.
Como ocurrió en las manifestaciones del miércoles 11 y el jueves 19, organizaciones sociales, partidos de izquierda, sectores trotskistas, agrupaciones piqueteras, sindicatos y La Cámpora concentrarán frente al Congreso para expresar su repudio a la normativa, a la que califican como un “recorte de derechos laborales”. Si bien está previsto que las primeras columnas lleguen a la Plaza Congreso a las 10, las movilizaciones de trabajadores comenzaron hace al menos dos horas, y el Ministerio de Seguridad ya comenzó a aplicar el protocolo antipiquetes.
Es que, en la antesala de la llegada de los manifestantes a la Plaza, el saldo del operativo de la Policía de la Ciudad dejó imágenes de corridas, disparos de balas de goma y trabajadores rociados con gas pimienta en las inmediaciones del Obelisco. Un vocero de los despedidos de Fate, Víctor Ottoboni, denunció la metodología empleada y apuntó contra la dirigencia sindical tradicional por su silencio, calificándola de “cómplice” ante una ola de despidos a la que el Gobierno responde con represión en lugar de soluciones.
Es preciso mencionar que, en paralelo al tratamiento de la reforma laboral, el Senado abordará la baja de la edad de punibilidad de 16 a 14 años, proyecto que ya cuenta con media sanción de Diputados, mientras que en la jornada previa el oficialismo obtuvo la aprobación de cambios a la Ley de Glaciares y la ratificación del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, lo que refuerza el clima de tensión política en torno a la nueva sesión.
Desde el Ministerio de Seguridad, a cargo de Alejandra Monteoliva, confirmaron que el protocolo antipiquetes se aplicará con firmeza durante toda la jornada sin importar la masividad de la concentración, y detallaron que se desplegarán cerca de dos mil efectivos federales junto a la Policía de la Ciudad, incluyendo brigadas de infantería y motorizadas, camiones hidrantes, móviles para traslados de detenidos, ambulancias del SAME, bomberos y grupos especiales.

Además, el Gobierno establecerá un perímetro específico para la prensa en la zona de Hipólito Yrigoyen al 1700 hacia Virrey Cevallos, de modo que los trabajadores de medios solo podrán circular del lado del vallado donde se encuentren los manifestantes, mientras que las fuerzas federales se ubicarán en paralelo sobre Avenida Entre Ríos entre Hipólito Yrigoyen y Rivadavia, esquema que, de acuerdo al discurso oficial, busca “evitar incidentes como los registrados en protestas anteriores”.
En tanto, el Frente Sindical Unidos (FreSU), integrado por la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), la Federación de Aceiteros, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), las dos CTA y La Fraternidad, entre otros gremios, convocó a un paro nacional con movilización cuya columna principal partirá desde Avenida de Mayo y Salta hacia el Congreso con la consigna de rechazar la reforma y exigir mejoras salariales.
Entre las voces críticas, Silvia Saravia, dirigente nacional de Libres del Sur e integrante de Territorios en Lucha, afirmó que la reforma laboral y la baja de la edad de punibilidad son “dos caras de la misma moneda” y sostuvo que mientras se quita estabilidad laboral se pretende responder a la crisis social con medidas punitivas. Por su parte, Esteban “Gringo” Castro, ex secretario general de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), advirtió que la iniciativa “profundizará la informalidad”, y anticipó mayores niveles de conflictividad.
Al mismo tiempo, el secretario general de la CTA Autónoma, Hugo “Cachorro” Godoy, consideró que la reforma laboral implica un retroceso en materia de derechos laborales, y alertó sobre sus posibles efectos en el sistema previsional, mientras que el titular de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, llamó a sostener la movilización aun sin un paro general convocado por la CGT, en un escenario donde las detenciones y los controles policiales impactan en la masividad de las protestas.

Es que, la movilización coincide con el cierre de las sesiones extraordinarias y con la inminente apertura del período ordinario, instancia en la que Milei se dirigirá al Congreso tras haber logrado la aprobación del presupuesto, la ratificación del acuerdo Mercosur-UE y el avance de la reforma laboral, mientras en las calles el Gobierno pondrá a prueba nuevamente el alcance de su protocolo antipiquetes frente a un sindicalismo y a movimientos sociales que anticipan resistencia y un escenario de alta tensión.
ATE confirmó el paro de 24 horas y una movilización al Congreso contra la reforma laboral
En las últimas horas, ATE y los gremios que pertenecen al FreSu confirmaron el paro en rechazo a la reforma laboral que se tratará este viernes en el Senado, donde podría obtener su sanción total. En esa línea, Aguiar confirmó el cese de tareas y la movilización de los estatales al Congreso.
“Tenemos que poner en evidencia a los senadores que se aprestan a malversar el voto popular, y para lograrlo tenemos que movilizar al Congreso. La aprobación de esta ley dejará sólo tierra arrasada“, sostuvo el titular de ATE en la previa de una jornada que anticipa un nuevo enfrentamiento entre el Gobierno y los gremios.
En la misma línea, Aguiar afirmó que “la mayoría de la sociedad rechaza la reforma laboral y este es un costo que el Gobierno tiene que pagar”, al tiempo que criticó a los sectores que impulsan presentaciones judiciales preventivas. “Algunos están pidiendo la inconstitucionalidad de una ley que todavía no existe. Es increíble”, expresó.

En paralelo al paro convocado, el Consejo Directivo Nacional de ATE envió una nota formal a la Secretaría de Trabajo para notificar la “Jornada Nacional de Lucha con paros, ceses de tareas, asambleas y protestas en todo el país” y la movilización al Congreso para manifestar el “rotundo rechazo a la reforma laboral regresiva y esclavista” que impulsa el Gobierno de Milei.
En el comunicado, el sindicato encuadró la protesta en un “contexto de profundización de la recesión” y sostiene que la iniciativa “solo beneficiaría a los grandes capitales y grupos empresarios, cercenando derechos laborales básicos y flexibilizando aún más las relaciones laborales”.





