La diputada bonaerense de la Coalición Cívica (CC), Romina Braga, sostuvo que la reforma laboral, debe ir más allá de la modificación de normas contractuales y enfocarse en la transformación del mundo laboral, a días de que el Senado nacional le haya dado media sanción.
“Hoy la discusión no debería ser solo una reforma laboral. La pregunta de fondo es otra, ¿qué trabajo vamos a tener en los próximos años?”, expresó la legisladora al referirse al tratamiento parlamentario. Según planteó, la diputada lilita el mercado laboral ya atraviesa un proceso de cambio estructural atravesado por la tecnología y la inteligencia artificial.
En ese contexto, Braga remarcó que actualmente conviven distintas modalidades de empleo, desde el trabajo formal hasta el independiente y el contractismo, en un escenario donde las tareas se transforman a gran velocidad al tiempo que, indicó que el desafío principal no es únicamente revisar contratos, sino preparar a las personas para las nuevas demandas productivas.
En relación con la provincia de Buenos Aires, la diputada afirmó que el debate por la reforma laboral adquiere una dimensión particular, al señalar que que se trata del distrito con mayor peso poblacional del país, pero también con brechas significativas en materia de formación y acceso a conectividad.
“Si alguien no tiene internet de calidad, no puede capacitarse y sin capacitación no hay posibilidad real de acceder al empleo del futuro”, advirtió la diputada bonaerense. En esa línea, la legisladora planteó la necesidad de avanzar en políticas que articulen formación vinculada al desarrollo productivo y lo que definió como “última milla de conectividad”.

Para la legisladora, una reforma laboral integral debería contemplar la formalización, en un contexto donde la informalidad ronda el 40%, así como la revisión de costos y reglas productivas, la capacitación tecnológica y la actualización de los mecanismos de representación y mencionó la importancia de incorporar políticas de innovación con inclusión.
Cabe recordar que, el día en que el Senado debatió el proyecto, Braga cuestionó el enfoque de la iniciativa. “Lo que vemos se parece más a un montaje político que a una discusión profunda sobre el trabajo en la Argentina. Mucho ruido y poca estrategia”, afirmó la legisladora, al tiempo que, sostuvo que el tratamiento se dio de manera fragmentada, con artículos aislados y sin una mirada integral que vincule empleo, producción, impuestos, formación y tecnología.
En ese sentido, la legisladora bonaerense consideró que sin decisiones orientadas a fortalecer a las pymes, simplificar regulaciones y preparar a la población para los cambios tecnológicos, cualquier modificación normativa podría resultar insuficiente. “Una verdadera reforma laboral no empieza en una ley, empieza preparando a la sociedad para el cambio tecnológico”, señaló.
Finalmente, Braga sintetizó su posición al afirmar que el trabajo “no se protege frenando el futuro” sino al generar condiciones para que las personas puedan adaptarse a él. De cara al debate en la Cámara de Diputados de la Nación, la discusión sobre el modelo productivo, la capacitación y la inclusión tecnológica aparece como uno de los ejes que la dirigencia bonaerense busca instalar en la agenda.
Contexto de la reforma laboral y posiciones enfrentadas
El proyecto de reforma laboral obtuvo media sanción en el Senado y ahora deberá ser tratado en la Cámara de Diputados. La iniciativa introduce cambios en indemnizaciones, convenios colectivos, cargas patronales, contribuciones sindicales, licencias por enfermedad y en la negociación colectiva, entre otros puntos.

Desde el Gobierno nacional, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, defendió la propuesta al señalar que mantiene la indemnización base de un salario por año trabajado y que busca reducir la discrecionalidad en la actualización de sentencias judiciales. El funcionario también explicó que se modificaría la forma de calcular honorarios de peritos y se habilitaría la prevalencia de convenios de empresa sobre acuerdos de mayor alcance.
En materia de contribuciones, el proyecto contempla una reducción de cargas patronales y la creación de un mecanismo para nuevas contrataciones. Además, la reforma laboral incorpora cambios en la ultraactividad de convenios, establece un tope del 2% para contribuciones sindicales y prevé que el recibo de sueldo detalle todos los conceptos del costo laboral.
Por su parte, el ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa, manifestó el rechazo del Ejecutivo provincial y expresó que la administración provincial apuesta a que la iniciativa no avance en Diputados. En declaraciones públicas, cuestionó el contenido del texto y señaló diferencias con los debates que se desarrollan en otros países de la región.





