Este viernes al mediodía, el oficialismo consiguió el dictamen exprés de la reforma laboral en el Senado, luego de que el proyecto ingresara a las 8 de la mañana a la Cámara alta tras la media sanción de Diputados. De esta manera, La Libertad Avanza quedó a un paso de sancionar la ley en la sesión prevista para el 27 de febrero, en medio de fuertes críticas de la oposición por el trámite acelerado y el alcance de las modificaciones.
Es preciso mencionar que, el tratamiento se desarrolló en plenario de las comisiones de Trabajo y Previsión Social, y de Presupuesto y Hacienda, en el Salón Azul del Senado, donde los legisladores debatieron dos alternativas: aceptar el texto modificado por la Cámara de Diputados o insistir con la versión original. Tras un acuerdo previo, Patricia Bullrich sostuvo que prosperaría la aprobación del articulado reformado y se mostró confiada en alcanzar la sanción definitiva el próximo viernes.
En tanto, el avance fue posible luego de que el oficialismo aceptara en Diputados la eliminación del artículo 44, vinculado al régimen de licencias por enfermedad, movimiento que permitió sostener el respaldo de los bloques dialoguistas para continuar el trámite parlamentario. Con esa modificación, el Gobierno busca consolidar la aprobación definitiva de la reforma laboral, mientras la oposición intensifica sus cuestionamientos sobre el impacto de la norma en los derechos laborales y en las finanzas de provincias.
Desde el peronismo, Jorge Capitanich denunció lo que consideró “una violación flagrante” de artículos reglamentarios y del 14 bis de la Constitución, al referirse a la conformación de las comisiones y al llamado al plenario. Al mismo tiempo, el senador justicialista planteó objeciones por los niveles de afectación a los derechos de los trabajadores y por el supuesto impacto fiscal en distritos subnacionales, y afirmó que la iniciativa no tendrá efectos en la generación de empleo.
En la misma línea, el pejotista Mariano Recalde cuestionó que la reforma “modifica 18 leyes y deroga 11 más”, y criticó que el tratamiento se haya dado como un paquete integral sin debates específicos por cada norma involucrada. Según expresó el legislador, “todavía no se precisó cuál de los 218 artículos mejorará la vida de los trabajadores”, mientras otros senadores opositores señalaron que las negociaciones se realizaron “a libro cerrado”, y objetaron la política de reducción impositiva impulsada por el oficialismo.

Es preciso mencionar que, el inicio del plenario estuvo atravesado por cambios en la composición de las comisiones, ya que por el lado del PRO, Andrea Cristina reemplazó a Enrique Goerling Lara, en la UCR Mariana Juri ocupó el lugar de Rodolfo Suarez, y Vilma Bedia sustituyó a Bruno Olivera Lucero. Con estas modificaciones, el oficialismo se aseguró las firmas necesarias para dictaminar la reforma laboral y habilitar su tratamiento en el recinto.
Durante el debate, el senador formoseño Francisco Paoltroni defendió la celeridad del proceso y la atribuyó a la “necesidad de reemplazar estructuras laborales” que consideró “vetustas”, mientras que Agustín Moteverde afirmó que el apuro por aprobar la reforma laboral responde a la “intención de recuperar la prosperidad económica”. En contraste, Fernando Salino, del bloque Convicción Federal, cuestionó el ritmo del trámite y advirtió sobre una eventual judicialización, al igual que Juliana Di Tullio, que señaló supuestos vicios de inconstitucionalidad.
El clima se tensó además con intervenciones de Carlos Linares, que pidió que el pueblo se movilice el próximo viernes cuando se trate la reforma laboral nuevamente en el Senado, y de Florencia López, que evocó la crisis de 2001, lo que motivó una respuesta inmediata de Bullrich. Al cerrar el plenario, la jefa del bloque oficialista defendió la legitimidad del procedimiento, rechazó acusaciones de corrupción y sostuvo que la ley “promueve relaciones laborales más libres”.
De esta manera, la definición final del proyecto de reforma laboral quedó fijada para el viernes 27 de febrero, cuando el Senado resolverá lo convierte finalmente en ley. Es que, el apuro oficialista responde a la necesidad del presidente Javier Milei de abrir las sesiones ordinarias del Congreso, el domingo 1 de marzo, con al menos un triunfo legislativo que exponer.
Diputados aprobó con modificaciones la reforma laboral
Tras más de diez horas de debate, con momentos de tensión tanto dentro como fuera del recinto, La Libertad Avanza logró avanzar en la Cámara de Diputados nacional con la aprobación del proyecto de ley de reforma laboral. Cómo el expediente sufrió modificaciones, deberá volver a la Cámara de Senadores para su sanción definitiva.

En una jornada marcada por el paro nacional de la CGT y por la marcha de diversas organizaciones políticas y sociales en las inmediaciones del Congreso, el oficialismo logró aprobar en los primeros minutos del viernes el proyecto en general con 135 votos positivos de La Libertad Avanza, el PRO, UCR, MID, los legisladores de Innovación Federal y de otros bloques provinciales, principalmente de Catamarca y de Tucumán. En tanto, 115 diputados votaron en contra.
En la votación en particular, el Gobierno nacional celebró la aprobación del título II, que incluye el artículo que crea el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), el cual propone financiar indemnizaciones con aportes patronales que actualmente van a la ANSES y fue uno de los apartados más cuestionados por la oposición, principalmente desde Unión por la Patria y Encuentro Federal al sostener que los empleadores tienen una mayor flexibilidad para efectuar despidos. La votación tuvo 130 voluntades a favor, 117 negativos y tres abstenciones.





