Luego de un encuentro con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro del Interior, Diego Santilli, el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, salió a expresar su rechazo a la reforma laboral del mileísmo, tras exigir los $400.000 millones que Nación le debe a su provincia.
En diálogo con los funcionarios nacionales, el dirigente peronista volvió a exigir un proyecto que “beneficie a todos”, por lo que propuso abrir el debate de la reforma laboral a la Confederación General del Trabajo (CGT), los trabajadores y el sector de las pymes.
“Una reforma laboral es algo que tiene que beneficiar a todos y que se debata sin que participen de la redacción tanto los trabajadores como las pymes, le da un marco de sectorialidad que no se condice”, argumentó Ziliotto.
En esa línea, en el Patio de las Palmeras, el pampeano remarcó: “Habría que ampliar el debate, buscar que aporten los trabajadores, la CGT lo ha planteado, yo estuve reunido con la CAME también, el sector de las pymes tampoco ha sido consultado”.
Vale recordar que, Ziliotto fue de los primeros gobernadores en poner reparos a la reforma laboral, tras rechazar el impacto que tendrá en la recaudación de las provincias los cambios en el Impuesto a las Ganancias, que modificará por consiguiente la coparticipación federal.
Según estimaciones de los propios gobernadores, el impacto de la normativa en los fondos automáticos rondaría entre los $5.000 y $6.000 millones mensuales. Frente a ese escenario, los caciques reclamaronn que las provincias sean “compensadas” si la norma se aprueba sin modificaciones.
Lo cierto es que, la iniciativa del Ejecutivo plantea una reducción de alícuotas para las sociedades en los tramos más altos y la exención del impuesto para los alquileres destinados a vivienda, por lo que el costo fiscal sería del 0,22% del PBI.
En ese sentido, la modificación equivale a $1,9 billones anuales, de los cuales790.000 millones corresponderían a Nación y 1,12 billones al conjunto de las provincias y la Ciudad de Buenos Aires.

El antecedente inmediato a esta situación, que pesa en las negociaciones por la reforma laboral, es la caída de la coparticipación en 2023, tras la eliminación de la cuarta categoría de Ganancias impulsada por Sergio Massa.
En aquella oportunidad, los gobernadores reclamaron compensaciones y propusieron coparticipar el impuesto al cheque. Sin embargo, al asumir, Javier Milei restituyó Ganancias y eliminó el Compre sin IVA, lo que enfrió el conflicto.
Ahora, mientras el Gobierno busca consolidar apoyos con el tour de Santilli a las provincias, los gobernadores salieron a dejar en claro que no rechazan de plano la reforma laboral, pero pretenderán discutir los tiempos, el contenido y, sobre todo, el impacto fiscal. El mensaje hacia Milei es directo: están dispuestos a negociar, pero no a costa de los recursos de las provincias.
En ese contexto, con el tratamiento de la iniciativa a la vuelta de la esquina, Ziliotto salió con los tapones de punta a poner sus condicionamientos. “Solicitamos la transferencia de una operatoria de 636 viviendas Procrear que la provincia de La Pampa está dispuesta a terminar, adjudicar y administrar. Y también surgió el tema de las rutas nacionales”.
Reforma laboral: la postura de los gobernadores dialoguistas sobre la iniciativa
Dentro de la órbita de los caciques dialoguistas, el cordobés Martín Llaryora y el santafesino Maximiliano Pullaro se anticipan escurridizos. De momento, Santilli no tiene previsto visitar esas provincias. Sin embargo, en despachos mediterráneos comentaron que “hasta ahora no hablaron nada”. “Si no hablan seriamente, no aprobamos. Si hablan, hay varios aspectos que podemos acompañar y aportar para mejorar otros“, alertaron.
De todas formas, desde las fuerzas del cielo descuenta que contará con el respaldo de los norteños, piezas claves en la aprobación de distintas iniciativas oficiales como la Ley Bases, el Presupuesto 2026 y el paquete fiscal. En el ecosistema conviven los peronistas díscolos Raúl Jalil (Catamarca) y Osvaldo Jaldo (Tucumán) y los provincialistas Gustavo Sáenz (Salta) y Hugo Passalacqua (Misiones).





