En las últimas horas, un puñado de legisladoras bonaerenses cruzaron a la segunda candidata a diputada de la provincia de Buenos Aires por La Libertad Avanza, Karen Reichardt, luego de que asegurara que el voto al kirchnerismo constituye “una enfermedad mental”.
“Si sus propuestas para el electorado, son estas….. si su manera de tratar a sus compatriotas es esta….se entiende porque usted pertenece a las Fuerzas del Mal”, repudió la titular del bloque Unión por la Patria en el Senado bonaerense, Teresa García, en referencia a una entrevista que brindó en la jornada del jueves Reichardt.
En efecto, en la conversación con los medios de comunicación, Reichardt sostuvo que no se trata de opiniones políticas ni de diferencias de pensamiento, sino de rasgos culturales arraigados al decir: “No es que piensan distinto … lo tienen adentro”, disparó la polémica candidata del oficialismo nacional.
“Las palabras importan. Usar la salud mental para agredir a quien piensa distinto es inadmisible. Ojalá aprendamos a cuidar también desde el lenguaje. Dar tus primeros pasos en política demostrando este nivel de ignorancia y falta de empatía es preocupante, Karen”, disparó la titular del bloque de la Coalición Cívica en la Cámara de Diputados bonaerense, Maricel Etchecoin.
Cabe señalar que, el periodista le consultó a la candidata si hablaba en serio cuando usó la expresión “enfermedad mental”, y Reichardt respondió con firmeza que sí, al tiempo que detalló que su cuestionable frase buscaba referirse a un sector del electorado que “no tiene la capacidad de ver otra mirada”, por eso continúa votando al kirchnerismo.

En este sentido, la diputada de Unión y Libertad, Costansa Moragues, calificó a la candidata como “terrible nazi”. En tanto que, la diputada bonaerense del bloque UCR + Cambio Federal, Anahí Bilbao, apreció que “es increíble escuchar la falta de respeto a quienes padecen esta enfermedad, usándolo para descalificar. ¡Increíble! ¡Impresentable! ¡Lamentable!”.
En tanto, la candidata de La Libertad Avanza explicó que su objetivo electoral incluye persuadir al electorado del PRO y a quienes no fueron a votar en los comicios del 7 de septiembre, porque considera que ese bloque que vota peronismo o kirchnerismo lo hace por una costumbre cultural, por falta de cambio en la educación o por factores simbólicos, más que por cuestiones concretas.
Cabe recordar que, Reichardt ocupa el segundo lugar en la lista de candidatos a diputados nacionales de La Libertad Avanza por la provincia de Buenos Aires, y competirá en las próximas elecciones del 26 de octubre junto con Diego Santilli, luego de que el primer elegido del oficialismo, José Luis Espert, bajara su candidatura por las denuncias que recibió por sus presuntos vínculos con el narcotráfico.
Diego Santilli hace la campaña con Karen Reichardt
El juez federal con competencia electoral, Alejo Ramos Padilla, oficializó la lista de La Libertad Avanza (LLA) en la provincia de Buenos Aires con Diego Santilli como primer candidato a diputado nacional, luego de semanas de conflicto por la renuncia de José Luis Espert y el debate sobre la aplicación de la Ley de Paridad de Género.

En cumplimiento de la orden de la Cámara Nacional Electoral, el Juzgado Federal N°1 de La Plata que lidera Ramos Padilla, validó la lista completa de candidatos titulares y suplentes de La Libertad Avanza para las elecciones generales del 26 de octubre, pese a un fallo inicial desfavorable para el armado bonaerense de Javier Milei.
El nuevo listado de la alianza oficialista quedó encabezado por Santilli, seguido por Karen Reichardt —cuyo nombre real es Karina Celia Vázquez— y Sebastián Pareja. Sin embargo, la imagen de Espert continuará en la Boleta Única de Papel (BUP), debido a que el Tribunal electoral rechazó la solicitud de reimprimirlas por falta de tiempo antes de los comicios.
Vale precisar que el conflicto interno se desató cuando Espert renunció al primer lugar de la lista, en medio del escándalo que lo vinculó con “Fred” Machado, empresario investigado en Estados Unidos por narcotráfico. Esta decisión abrió una controversia sobre cómo debía aplicarse la Ley de Paridad de Género ante una renuncia masculina en el primer puesto de una lista mixta.





