Por primera vez desde la salida de Manuel Adorni, el Gobierno nacional reunirá este miércoles a la mesa política en la Casa Rosada, en un encuentro que marcará el debut de Diego Santilli como jefe de Gabinete y nuevo ordenador de la estrategia legislativa libertaria.
La cumbre tendrá como eje central el ordenamiento de la estrategia legislativa del oficialismo, en medio de las dificultades que atraviesa La Libertad Avanza (LLA) para convertir en leyes los proyectos que el presidente Javier Milei colocó entre sus prioridades.
El Ejecutivo había previsto la reunión para este martes a las 13 horas en las oficinas del flamante ministro coordinador. Sin embargo, fuentes oficiales confirmaron que Balcarce 50 resolvió durante el fin de semana postergar el encuentro para evitar una superposición con el partido de la Selección Argentina ante Egipto, por los octavos de final del Mundial, que terminó con una nueva victoria del combinado nacional.
En concreto, el Gobierno concentrará sus esfuerzos en tres proyectos: la reforma política, los cambios en el régimen de Zona Fría y las modificaciones al proyecto de Inocencia Fiscal. La primera iniciativa aparece como la más trabada en el Senado, principalmente por la resistencia de los bloques aliados a eliminar las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Para destrabar esta discusión, la Casa Rosada evalúa una concesión a los gobernadores dialoguistas, que consiste en la posibilidad de habilitar listas colectoras. Ese esquema permitiría que distintas boletas legislativas compitan bajo la candidatura presidencial de Milei y funcionaría como un incentivo electoral para los espacios aliados que todavía miran con reparos el proyecto oficialista.

En paralelo, las filas libertarias también buscan sostener el avance de la reforma del régimen de Zona Fría, que ya obtuvo media sanción en Diputados y ahora necesita el aval de la Cámara alta nacional. La iniciativa elimina subsidios a las tarifas de gas en distritos de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, San Luis y otras provincias, mientras la administración libertaria evalúa compensaciones eléctricas para las zonas cálidas, aunque ese punto todavía no ingresó al articulado.
El tercer eje será el de Inocencia Fiscal, un proyecto que aún espera una definición final del Ejecutivo antes de llegar al Congreso. El Ministerio de Economía pretende reforzar el régimen de declaración jurada simplificada de Ganancias, facilitar la relación de los contribuyentes con la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) e incentivar la exteriorización de operaciones, aunque el expediente carga con el impacto político de la investigación patrimonial contra Adorni, quien se había suscripto al régimen antes de presentar su declaración jurada.
Vale mencionar que la mesa política también tendrá un peso especial en esta nueva etapa del Gobierno. Dentro de ese esquema, Santilli quedó a cargo de la coordinación política del Gabinete, con las conversaciones con los mandatarios dialoguistas y con los bloques aliados del Congreso como dos carriles decisivos para sostener la agenda parlamentaria oficial.
Además, el jefe de Gabinete contará con la asistencia del vicejefe Ignacio Devitt, encargado del vínculo cotidiano con los legisladores, y de los primos Martín y Eduardo “Lule” Menem, dos piezas centrales del dispositivo político de LLA. Desde el Senado, Patricia Bullrich también tendrá un rol clave en la estrategia oficial, como titular de la bancada libertaria en la Cámara alta.

En tanto, la mesa de conducción también se completará con el asesor presidencial Santiago Caputo, el titular de Economía, Luis Caputo, y la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei. De hecho, la hermana del Presidente definió la semana pasada, durante una reunión con diputados y senadores libertarios, las prioridades que el Gobierno intentará empujar en esta nueva etapa legislativa.
LLA mide fuerzas en el Senado para destrabar la agenda oficial
En paralelo a la reunión de la mesa política en la Casa Rosada, el oficialismo enfrentará este mediodía una prueba clave en el Senado, donde los jefes de bloque definirán en Labor Parlamentaria si habrá sesión el jueves 16 de julio o si la actividad quedará postergada hasta el mes de agosto. La discusión llega en una semana de baja actividad, con varios legisladores ya enfocados en el receso invernal.
La posibilidad de bajar al recinto ya acumula dos intentos fallidos y mantiene en alerta a Bullrich, que necesita ordenar a la bancada libertaria y reconstruir puentes con los sectores dialoguistas. En ese punto, algunos aliados ya avisaron que prefieren esperar hasta el próximo mes, mientras otros advierten que el período más favorable para aprobar leyes era el primer semestre, antes del inicio de las precampañas provinciales y de la discusión por el Presupuesto 2027.
El clima interno también quedó atravesado por los pases de factura tras la última sesión fallida. “La última vez que quisimos sesionar, Bullrich y los kirchneristas no dieron quorum. Los demás casi que estábamos completos para tratar iniciativas. ¿Ahora están apurados?”, cuestionó un senador de peso, en medio de las negociaciones por una agenda que todavía no termina de cerrar.
Entre los temas en carpeta aparecen los pliegos judiciales ya rubricados, los ascensos diplomáticos pendientes desde el inicio de la gestión libertaria, la ley de Propiedad Privada y la denominada Ley Hojarasca, que ya cuenta con media sanción de Diputados. Sin embargo, los aliados le advirtieron a Bullrich que no quieren cargar el temario con demasiados proyectos del Ejecutivo y que, como regla general, aceptarían tratar una iniciativa oficial por sesión.





