El ministro del Interior, Diego Santilli, continuará esta semana con su ronda de encuentros con gobernadores para sumar respaldos a la reforma laboral que impulsa el presidente Javier Milei y que el Gobierno busca tratar en el Congreso durante las sesiones extraordinarias de febrero.
Tras participar este viernes de la reunión de “mesa chica” en la Casa Rosada, Santilli tiene previsto viajar el lunes a Salta, donde será recibido por el gobernador Gustavo Sáenz, en el marco de una agenda orientada a fortalecer los apoyos políticos a la iniciativa oficial.
Según fuentes oficiales trascendió, el miércoles el funcionario se trasladará a Neuquén para reunirse con el gobernador Rolando Figueroa, mientras que el jueves hará lo propio en Entre Ríos con Rogelio Frigerio.
Los encuentros se desarrollan en un contexto de negociaciones abiertas, marcado por las diferencias que varios mandatarios provinciales expresaron respecto a distintos puntos del proyecto de reforma laboral.
Entre los principales focos de tensión aparece la modificación de la escala del Impuesto a las Ganancias, un tributo coparticipable cuya recaudación impacta de manera directa en las finanzas provinciales.

Frente a ese escenario, en la Casa Rosada evalúan la posibilidad de ofrecer compensaciones a los gobernadores que mantienen objeciones al articulado, con el objetivo de reunir los votos necesarios en el Congreso. Algunos sectores del oficialismo plantean atender los reclamos de manera individual, mientras que otros rechazan avanzar con concesiones y sostienen que el proyecto debe aprobarse sin cambios sustanciales.
En paralelo a la agenda federal, Santilli debió reprogramar por segunda vez una reunión con el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, que estaba prevista para este viernes en la Casa Rosada, hecho que no pasó desapercibido por las declaraciones de los Ejecutivos correspondientes.
Desde el Gobierno nacional señalaron que la postergación se debió a un pedido del mandatario pampeano por “cuestiones personales de último momento”, aunque desde La Pampa aseguran que la decisión fue tomada por la Casa Rosada. Pese a las versiones cruzadas, ambas partes coincidieron en que el encuentro será reprogramado en los próximos días, sin fecha confirmada.
Cabe mencionar que, el Gobierno nacional reactivó la semana pasada la mesa política libertaria en Casa Rosada para definir la estrategia legislativa de la reforma laboral y ordenar la negociación con los gobernadores. El encuentro fue encabezado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, junto a referentes clave del oficialismo.

Desde Balcarce 50 admiten la preocupación de las provincias y evalúan posibles mecanismos de compensación para garantizar los apoyos legislativos, mientras Santilli ya activó contactos con algunos gobernadores y se analizan eventuales ajustes al texto final.
La resistencia de los gremios a la reforma laboral
La reforma laboral impulsada por el Gobierno abrió una fuerte interna en la CGT luego de que el titular de la UOM, Abel Furlán, convocara a sindicatos por fuera de la estructura cegetista para avanzar hacia un paro con movilización en febrero, cuando el proyecto llegue al Senado.
La decisión de Furlán marcó un quiebre con la estrategia del triunvirato de la CGT, que prioriza el diálogo con el Ejecutivo para introducir cambios al proyecto antes de definir una medida de fuerza. El dirigente metalúrgico no canalizó su postura por los mecanismos formales de la central obrera, lo que profundizó la tensión interna.
Desde el entorno de la UOM aseguran que la conducción cegetista ya conocía la postura más dura de Furlán, expuesta en una reunión sindical realizada en diciembre, previa a la movilización a Plaza de Mayo contra la reforma.
La CGT, por su parte, no descarta una medida de fuerza, pero mantiene por ahora una línea de negociación política con el oficialismo, que retomará conversaciones en el Senado la semana próxima.





