La diputada del bloque Frente de Izquierda – Unidad (FIT-U), Mónica Schlotthauer, presentó en las últimas horas un proyecto de repudió a los abusos sexuales perpetrados por efectivos policiales del Servicio Penitenciario bonaerense de la Unidad N°51 de Magdalena hacia 5 detenidas, durante las marchas del #NiUnaMenos.
“Estos hechos no solo resultan aberrantes, aún más teniendo en cuenta la fecha en que se realizaron, sino que también son extremadamente preocupantes, el abuso policial en las cárceles y unidades penitenciarias, se agrava cada día, más aún cuando las víctimas son mujeres y disidencias”, recalcó Schlotthauer.
En ese sentido, la diputada bonaerense resaltó que los efectivos de las fuerzas de seguridad muestran “el carácter represivo y violento que no solo reprimen aplicando el protocolo anti piquetes de Bullrich, sino que también buscan amedrantar al interior del servicio penitenciario, utilizando los abusos físicos y sexuales como represalia”.
Es que, el pasado 3 de junio, mientras miles de mujeres se movilizaban a 11 años del primer #NiUnaMenos, efectivos de seguridad reprimieron y desnudaron a cuatro mujeres de la Unidad N°51 de Magdalena, dos de las cuales fueron torturadas y sometidas sexualmente por cuatro policías masculinos.

Según la reconstrucción de los hechos, a partir de una pelea un grupo de penitenciarios ingresó a uno de los pabellones de la planta alta arrojando gas pimienta y encerró a las mujeres en las celdas. A una de ellas la desnudaron, la llevaron a una zona en la que no había cámaras y la obligaron a besar las botas de la jefa del operativo de seguridad, de apellido Balmaceda.
“Como se resistía, la metieron en una celda clausurada, en donde se sumaron cuatro hombres guardias, que tienen prohibido el contacto con las detenidas, quienes la abusaron sexualmente y después le hicieron “submarino”, una forma de tortura aprendida en dictadura, en la pileta de la celda hasta que convulsionó”, relató Schlotthauer en el texto.
Sin embargo, la legisladora bonaerense advirtió que los hechos siguieron. Luego de que una enfermera revisará a la interna, los guardias le dieron un culatazo en el ojo, le golpearon la cabeza contra la cama de metal y la dejaron tirada el resto de la noche sobre un colchón mojado.
“A la mañana la hicieron firmar un papel bajo amenazas que aseguraba que sus lesiones se debían a un enfrentamiento con otra presidiaria. Esa misma noche, sin recibir ningún tipo de atención médica y psicológica la mujer intentó suicidarse. La unidad no solo tardó en re ubicar a la víctima, sino que tampoco se pronunció públicamente”, advirtió Schlotthauer.

A otra de las detenidas la golpearon en la cabeza, la ahorcaron, le rompieron la ropa y también abusaron sexualmente de ella. Después, le ataron los pies y las manos, para tirarla sobre un colchón impregnado de gas pimienta para que sintiera asfixia, mientras que a una tercera también la tiraron al piso y la aplastaron con un escudo.
En ese sentido, Schlotthauer alertó que, además de sufrir estos hechos aberrantes, las víctimas fueron despojadas de sus pertenencias, las cuales fueron dañadas y arrojadas a la basura por los efectivos policiales.
“3 de ellas fueron trasladadas a otras unidades penitenciarias sin recibir las atenciones médicas necesarias, dos días después fueron reprimidas con gas pimienta y golpeadas otras 3 detenidas que protestaron por los hechos ocurridos, siendo así que 2 de ellas sufrieron convulsiones”, amplió Schlotthauer.
Vale precisar que, luego de la denuncia por torturas y abusos contra las mujeres privadas de la libertad en la Unidad N°51 de Magdalena, separaron de manera preventiva a diez agentes del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB). La medida fue dispuesta por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires.





