Gran parte de los dirigentes amarillos anticipan que la candidata presidencial del espacio, Patricia Bullrich, quedaría relegada a un tercer lugar, con unos 25 o 26 puntos o incluso menos, lo que supondría un ancla para los intendentes de Juntos por el Cambio (JxC) que comandan distritos clave, a los que ya no les alcanzaría ninguna creativa ingeniería de corte de boleta para alambrar sus terruños.
Este complejo escenario para JxC se sustentaría en un crecimiento en las urnas del aspirante a presidente de La Libertad Avanza, Javier Milei, empujado por el efecto del “voto ganador”, que suele repetirse en estos casos, por la novedad que representa el batacazo libertario y por el enojo social que parece acrecentarse, al ritmo del profundo deterioro económico.
No son pocos los dirigentes del Pro que ya encendieron las sirenas en todos los rincones de los territorios y que adelantan que, en caso de que no se trabaje seriamente para revertir el cuadro, con esta foto perderían las comunas en las elecciones generales, en la mayoría de los casos, en manos de Unión por la Patria (UxP), que en la provincia de Buenos Aires se ubicó como primera fuerza.
Por caso, uno de los “tracking” del oficialismo de los últimos días acrecentó esos fantasmas, al arrojar un importante crecimiento para Javier Milei, que cosecharía unos 39 puntos, unos 8 más que en las elecciones PASO, un repunte de Sergio Massa con un nada despreciable 31% y una caída de la candidata halcona, Patricia Bullrich, que retendría apenas un 21%, de los 28,27% que sacó Juntos por el Cambio.
En tanto, las proyecciones que reflejan las principales encuestas sitúan a Milei con un crecimiento de dos puntos, lo que arrojaría una cifra superior al 32%, Massa con una mejora que lo ubicaría en posición de dar pelea en el balotaje con alrededor del 30% y a Bullrich con una pérdida de su base partidaria del dos por ciento que la dejaría muy rezagada con un 25,3%.
Indefectiblemente, la debacle de una derrota de esta naturaleza en la elección presidencial podría llevarse puestos varios municipios amarillos de la provincia de Buenos Aires como Bahía Blanca, Olavarría, Lanús, Mar del Plata y La Plata, entre otros, donde el Pro viene gobernando hace ocho años.
Al menos este, es el panorama que por estas horas alerta a un sector del Pro. “Ante este escenario, Juntos por el Cambio tal como lo conocemos desaparece”, reconoció uno de los armadores de la principal fuerza opositora en la provincia de Buenos Aires.
En rigor, en la capital provincial, el intendente del Pro Julio Garro ganó la interna partidaria pero Juntos por el Cambio (JxC) quedó solo 4,5 puntos por encima de los votos que recogieron los candidatos de Unión por la Patria (UxP), casi la misma diferencia que hoy tendría Massa sobre Bullrich.
Asimismo, en Bahía Blanca, JxC cosechó un 33,58% como parte de la contienda que protagonizaron los senadores Andrés De Leo y Nidia Moirano, y que dejó a esta última como ganadora por escasa diferencia, contra el 31,25% conseguido por UxP que posicionó a Federico Susbielles como el candidato más votado de manera individual en las PASO.
Con un poco más de aire se encontraría el alcalde de Mar del Plata, Guillermo Montenegro, que aglutinó el 39,89% en las PASO, pero que es asediado por la alianza peronista Encuentro Marplatense con 31,22% y por La Libertad Avanza que alcanzó el 21,79%. Aunque la ventaja de 8 puntos podría acortarse en octubre por el retroceso en el caudal de votos de Bullrich y el ascenso de Massa.
Por último, con un pie afuera se encuentra el intendente de Lanús Néstor Grindetti que llevó como candidato a Diego Kravetz. En el municipio de la Tercera sección electoral, Unión por la Patria se impuso con el 39,93% de los votos contra el 34,59 de Juntos. Similar es el panorama en Olavarría, donde Ezequiel Galli se quedó con la interna pero cayó por casi cuatro puntos con el peronismo.
Ante este escenario, la imagen que se vislumbra para el 2024 es a Unión por la Patria auspiciando de resistencia al poder liberal, conservando como su principal bastión a la provincia de Buenos Aires, y al Pro manteniendo como único interlocutor al expresidente de la Nación, Mauricio Macri, que ya hizo pública su cercanía con Milei.





