Con el reinicio del trabajo en comisiones para este período legislativo, todo parecía apuntar que el Senado bonaerense por fin iba a retomar la agenda mensual de sesiones para darle un poco de actividad a un año parlamentario que viene siendo pobre. No obstante, la titular del recinto, Verónica Magario, encontró una nueva razón para seguir procrastinando.
El reloj de arena de la Legislatura bonaerense marca el jueves como la fecha en el que finalizará la primera parte del 2026. Ese mismo día México hará de local contra Sudáfrica en el mítico Estadio Azteca para dejar inaugurado el primer partido del Mundial de Fútbol, lo que sentará las bases de una de las principales leyendas de la historia legislativa nacional y provincial: durante mundiales, no se sesiona.
El problema recae en que el Senado bonaerense no tuvo ningún encuentro ordinario en lo que va del año, dado que sólo anotó de marzo a esta parte una sesión especial por el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia. Por el contrario, en Diputados se encargaron de sacarse esa piedra de encima al sesionar la semana pasada, e incluso desde la Cámara baja ya agendaron dos sesiones para el próximo lunes.
Desde el peronismo, hay una especial preocupación para que se llame a sesionar, no solo por la cantidad de expedientes que se acumularon a lo largo de estos meses de parálisis, sino también porque un sector del justicialismo puja para realizar un enroque legislativo que reacomodaría nuevamente las autoridades del oficialismo.
Para entender la interna peronista basta con remontarse al arreglo del armado de comisiones, cuando la massista Malena Galmarini cedió su lugar como presidente de Asuntos Constitucionales y Acuerdos (ACA) para destrabar la pelea de Fuerza Patria. En el corazón del Frente Renovador, aprovecharon esa estrategia para que Valeria Arata pase a ocupar la comisión de Presupuesto e Impuestos y que Galmarini tenga una de las Vicepresidencias del Senado.

Sin embargo, con ese movimiento la esposa de Sergio Massa quedaría afuera de las reuniones de Labor Parlamentaria, la instancia previa de las sesiones en la que los legisladores definen qué entra y qué no en el orden del día. Por eso, el Frente Renovador le impuso una nueva condición a Magario: que Galmarini ocupe la Vicepresidencia 2° del Senado para que pueda estar en esos encuentros.
En la actualidad, ese lugar es ocupado por la kicillofista Ayelén Durán, que se vio marginada durante el reparto de autoridades de febrero: la bahiense era la candidata de Magario para quedarse con la Vicepresidencia 1°, pero ese cargo quedó para el exintendente de José C. Paz, Mario Ishii. En diálogo con este medio, desde el despacho de la legisladora de Movimiento Derecho al Futuro (MDF) fueron tajantes al sostener que Durán “está firme” en su Vicepresidencia y descartaron la oferta del massismo para que pase a ser cotitular del bloque.
Por el lado de Magario, la titular del Senado evaluaría romper con la regla tácita para convocar a una sesión durante el período mundialista, al alegar que, antes de que se defina la situación de la Vicepresidenta 2°, la Cámara alta debe activarse. Por el contrario, el titular de la bancada peronista, Sergio Berni, que en los últimos días se posicionó como acérrimo detractor de la conducción de la Vicegobernadora, considera que debe ser al revés: primero se define el nombre de la vice y luego se sesiona. Aún no hay certezas de que versión se impone por sobre la otra.
Hay varios trámites que dependen de que el Senado llame a sesión, ajenos a la imperiosa necesidad de que la Legislatura de la provincia más importante del país sancione las pilas y pilas de proyectos que, se supone, ayudarían a los bonaerenses. Uno de ellos es la asunción del libertario Diego Valenzuela, que debe retomar su banca tras ser plantado por Karina Milei, pero para ello debe esperar a una actividad ordinaria en el recinto.
Senado: Berni desobedeció a Magario y colocó a un aliado en una comisión clave
El pasado 28 de mayo, durante la reunión constitutiva de la comisión de Asuntos Constitucionales y Acuerdos (ACA), Berni durmió a Magario y logró correr de la vicepresidencia de ese cuerpo a la libertaria María Luz Bambaci, y colocó en su lugar al dialoguista Sergio Vargas.
Vale recordar que la comisión de ACA fue la que generó la fuerte interna del peronismo en el reparto de los cuerpos parlamentarios. Magario había desplazado al kirchnerista Emmanuel González Santalla de la presidencia de la comisión, pero finalmente tuvo que recular y firmar un nuevo decreto para devolverle el cargo.

En ese sentido, la Vicegobernadora había acordado que La Libertad Avanza, primera minoría en el recinto, iba a ocupar la segunda autoridad en la comisión encargada de definir jueces, fiscales, defensores oficiales e integrantes de la Suprema Corte. Sin embargo, Berni frustró sus planes al conseguir los ocho votos necesarios para mover a Bambaci.
Frente a este contexto, lo que suceda con la Vicepresidencia 2° podría significar un nuevo hito en el historial de derrotas de Magario. En febrero, no logró que Durán sea Vicepresidenta 1°, y a eso se le sumó que Berni se convirtió en titular del bloque, a pesar de que desde Gobernación querían que ese sillón quede para un alfil de calle 6. Si Galmarini se queda con el lugar de Durán, la titular del Senado podría sentirse ajena en su propia casa.





