En la última sesión extraordinaria del año, el Senado bonaerense dio media sanción a un proyecto reclamado por el Ejecutivo provincial que busca endurecer los controles en espectáculos masivos para “resguardar la seguridad del público”.
La propuesta, unificada de los senadores José Luis Pallares y Walter Lanaro, obliga a los organizadores de eventos a inscribirse en un registro provincial quien determinará los requisitos que deberán cumplir los aspirantes y en caso de irregularidades podrá denegar el show.
En este sentido, el articulador considera “espectáculo público masivo” a “toda actividad, competencia o exhibición de índole artística, cultural o recreativa con una convocatoria prevista o estimada de más de dos mil personas”.
Entre las principales exigencias de la norma se destaca, la especificación de una capacidad máxima de tres personas por metro cuadrado y la presentación de un Plan de Organización y de Contingencias; personal, ambulancias, vías de acceso y egreso, estacionamientos, medios de transporte, prevención de incendios y avalanchas.
Por otro lado, la ley prohíbe la venta de alcohol en el interior o inmediaciones del establecimiento. “Los comercios debidamente autorizados sólo podrán vender bebidas alcohólicas en un radio de trescientos metros hasta cuatro horas anteriores al inicio del evento y posteriores a su conclusión”, indica el artículo 3º.
La norma, fue reclamada por el Gobierno desde los hechos sucedidos en el último recital de Indio Solari en Olavarría donde murieron dos personas pero que se suman a tragedias como la de cromañón y las más cercanas Time Warp o fiestas privadas en quintas (en la ciudad de La Plata fallecieron jóvenes).
Incluso el ministro de Seguridad Cristian Ritondo impulsó una propuesta similar junto al diputado Javier Faroni que apuntaba a regular estos espectáculos a través de un conjunto de medidas que incluían a productores, artistas, instituciones culturales y órganos bonaerenses.






