En las últimas horas, la bancada de senadores nacionales del bloque Las Provincias Unidas, presentó un proyecto para que el aumento recientemente aprobado por los legisladores de la Cámara alta en sus dietas pueda ser donado al Hospital Garrahan, con el fin de colaborar con insumos y equipamiento en medio de la polémica salarial y la crisis financiera que atraviesa la institución.

Así lo anunció Lucila Crexell, senadora nacional por la provincia de Neuquén, quien destacó la iniciativa de Las Provincias Unidas en sus redes sociales, y afirmó que “en este contexto, es fundamental acompañar a una institución clave en el cuidado de la salud pública”.
Es preciso mencionar que, este martes la vicepresidenta Victoria Villarruel, que se desmarcó del aumento que se otorgaron los senadores nacionales, firmó el Decreto 344/25 que invita a cada legislador a decidir si adecuar parcial o totalmente su dieta, y enviar un oficio al Senado. Sin embargo, el plazo para comunicar esta decisión vence este mismo viernes 13 de junio.
Por caso, el origen del aumento en la dieta de los senadores nacionales se remonta al cierre de la paritaria de los trabajadores del Congreso. Es que, desde abril, el sistema de módulos automáticos que regula los salarios legislativos volvió a activarse y con un ajuste del 1,3 % para marzo, abril y mayo, y un bono de $100.000, y la dieta de los senadores superará $9,5 millones brutos.
Vale recordar que, desde enero de 2025, las dietas de los senadores se mantuvieron en $4,5 millones gracias a la resolución 01/25 firmada por Villarruel, que impidió que ascendieran a $9 millones luego de la última paritaria legislativa. Sin embargo, con la vigencia del nuevo período ordinario, la actualización será automática si no se toma ninguna medida.

No obstante, la noticia generó una fuerte resonancia pública, ya que las dietas de los senadores nacionales equivalen a más de 30 salarios mínimos, vitales y móviles de junio del 2025, y es percibido por la sociedad como un símbolo de la creciente desigualdad entre la clase política y trabajadora, en medio de una crisis económica que afecta a los sectores más vulnerables, con miles de empleados registrados, jubilados y beneficiarios de programas sociales que no llegan a cubrir la canasta básica.
En la misma línea, desde el oficialismo nacional también hubo repercusiones respecto del incremento de la dieta de los senadores. El propio presidente Javier Milei criticó duramente a los legisladores de la Cámara alta por percibir salarios que calificó como “traición al pueblo trabajador”.
En este sentido, la movilización política de los senadores nacionales de Las Provincias Unidas cobró impulso ante las recientes protestas de los médicos y residentes del Hospital Garrahan, quienes durante varios días sostuvieron un paro total de actividades en el nosocomio infantil, con la intención de denunciar que sus salarios rondan los $800 mil, muy por debajo de la Canasta Básica.
Es preciso mencionar que, mientras los senadores nacionales discuten el posible incremento de sus dietas, los empleados legislativos atraviesan una situación de deterioro salarial. Según denuncian desde la Asociación del Personal Legislativo (APL), el gremio conducido por Norberto Di Próspero, los trabajadores del Congreso perdieron más del 65% de su poder adquisitivo en comparación con la inflación acumulada desde diciembre de 2023.

Si bien las negociaciones paritarias están en curso, las expectativas no son alentadoras. Se estima que el ajuste podría ubicarse en apenas un 1,2%, una cifra muy por debajo de la inflación proyectada. Además, en la Cámara de Diputados se impuso un sistema de control de asistencia más estricto, lo que generó malestar entre los empleados que trabajan en jornadas extendidas durante las sesiones.
Senadores nacionales del PRO rechazaron el aumento en las dietas
Por su parte, los senadores nacionales del PRO rechazaron rotundamente el aumento del sueldo votado en el recinto de la Cámara alta, en medio de la polémica que generó el mismo, cuyos haberes están enganchados a los de los empleados legislativos.
Es preciso mencionar que, el rechazo de los legisladores del PRO fue ratificado a través una nota formal, que fue debidamente presentada a la presidenta de la Cámara Alta, Victoria Villarruel.
“En un contexto donde millones de argentinos hacen un esfuerzo enorme, creemos que la dirigencia debe estar a la altura y dar el ejemplo con señales claras de compromiso con la realidad del país”, indicaron los legisladores del PRO en el escrito que llegó hasta el despacho de la vicepresidenta.






