La suma fija para los trabajadores asalariados del sector público y privado anunciada el domingo por la tarde por el ministro de Economía, Sergio Massa, generó una catarata de rechazos por parte de los empresarios agrupados en la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que argumentan que la situación económica “está muy compleja y no llegan a pagar el bono”.
Asimismo, los directores de las pequeñas y medianas empresas nucleadas en la CAME se manifestaron completamente en contra de que el Gobierno nacional aplique multas a las compañías que no abonen a sus trabajadores la suma fija, y se escudaron en que muchas de ellas cerraron paritarias hace pocas semanas y el bono contempla un monto que no pueden desembolsar en este contexto económico.
“¿Por qué si la suma fija no es obligatoria para las provincias o los municipios tiene que serlo para el sector privado?”, preguntó el vocero de los empresarios de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), Salvador Femenia, en contraposición a las multas de las cuales advirtió el Gobierno.
“Hace poquito cerramos paritarias con sectores importantes, y estamos en un escenario sumamente complicado que crece con el correr de los meses. Muchos empresarios no van a poder pagar la suma fija, la gran mayoría de las empresas tiene los números casi en rojo, estamos mal”, destacó Femenia.
En esa línea, el vocero de la UATRE explicó que los empresarios no están en contra de la suma fija que propone el Gobierno nacional, sino que atraviesan un “problema financiero que no les permite pagar el bono antes del 15 de septiembre, entendiendo que un empleador con cinco trabajadores debe desembolsar $150.000 en un abrir y cerrar de ojos”.
Por último, Femenia remarcó que el “mecanismo natural para mejorar los ingresos de los trabajadores del sector privado son las paritarias, que con el nivel de negociación que mantienen cada tres meses seguramente van a lograr recomponer el salario antes de lo esperado”.
En paralelo, el titular de la Cámara de Comercio, Mario Grinman, se quejó de la imposición del Gobierno nacional para que el sector privado pague la suma fija, y de la amenaza de multas en caso de que se nieguen, y analizó que la única solución posible para evitar la intervención estatal será llegar a un acuerdo.
“Va a pasar lo que pasa siempre, el empresario que pueda pagar la suma fija la va a implementar, y el que no va a tener que llegar a un acuerdo con sus trabajadores para abonarla en la medida que pueda, porque los asalariados son más inteligentes que los políticos y se dan cuenta la realidad económica de las empresas a las que asisten a diario”, manifestó Grinman.
“El Gobierno genera el problema y nos pone en obligación solucionarlo a nosotros. No es un problema ideológico, hemos articulado con Sergio Massa y Matías Tombolini en más de una ocasión, lo que cuestionamos ahora es el tema de la obligatoriedad y que no sea por paritarias”, planteó el representante de la Cámara de Comercio.
Es preciso recordar que, el Gobierno nacional, a través de la ministra de Trabajo, Raquel “Kelly” Olmos, advirtió desde un principio que aquellas empresas que se nieguen a pagar la suma fija a sus empleados serán amonestadas por el Estado, lo que significa que además de hacerse cargo del bono iban a tener que acreditar la multa.
“Lamentablemente muchos empresarios salieron a criticar la suma fija antes de analizar la medida en su totalidad, es un prejuicio establecido, por eso necesitamos del acompañamiento de los gremios y los trabajadores, para que denuncien a las empresas que hagan la vista gorda frente a esta propuesta de recomposición salarial”, explicó Kelly Olmos.





