La secretaria de Protección Ciudadana del municipio bonaerense de Tandil, Alejandra Marcieri, adelantó en las últimas horas que presentarán desde la administración local, que conduce el radical Miguel Ángel Lunghi, una ordenanza para prohibir las actividades en la vía pública como trapitos y limpiavidrios.
Según señalaron desde el municipio, la decisión partió de una serie de operativos de control realizados en distintos puntos de la ciudad por parte del personal de Centinela en Territorio para fiscalizar la situación de las personas que trabajan en la vía pública.
En ese marco, tras el relevamiento, al cual las autoridades locales calificaron como “totalmente legal”, Marcieri reveló que “entre el 75 y el 80% de los identificados, que realizan tareas como limpia vidrios o cuidacoches en las esquinas de Tandil, posee antecedentes penales“.

En virtud de esa situación, la funcionaria expresó que desde la gestión local están evaluando la posibilidad de elevar al Concejo Deliberante una ordenanza para regular la actividad mediante la creación de un registro, aunque aclaró que el propósito es en definitiva “desalentar este tipo de acciones”.
“Si bien actualmente no existe una norma que los regule, la limpieza en la vía pública se encuentra prohibida por el Código de Faltas Municipal y por la Ley de Tránsito, por lo que esas acciones se podrían inmediatamente desalentar“, alegó Marcieri.
En ese sentido, la funcionaria mencionó los casos de municipios vecinos, como Quilmes y Mar del Plata, donde se optó por registrar la actividad de trapitos y limpia coches para intentar “legitimar el trabajo en la vía pública“.
Sin embargo, Marcieri manifestó su desacuerdo con la creación de un listado oficial que autorice “a unos sí y a otros no” por la complejidad en establecer quién tiene derecho a ocupar el espacio público.
“No creo que el camino sea regular, creo que el camino es prohibir la actividad. Para mí se tiene que prohibir directamente“, sentenció la secretaría de Protección Ciudadana.
Por caso, la funcionaria de Tandil analizó los antecedentes de ciudades como La Plata, donde existe una prohibición “desde hace más de 20 años“, pero que “no lo pudieron aplicar“, en lo que respecta a la actividad de los limpiavidrios y trapitos.
De todas maneras, la funcionaria admitió que el tema será resuelto eventualmente por los concejales cuando analicen los lineamientos de la futura iniciativa.
En esa línea, la funcionaria reconoció que, aunque el Ejecutivo eleve su propuesta, el Concejo tendrá la última palabra, tal como ocurrió anteriormente con otros proyectos vinculados al tránsito y la nocturnidad.
“Seguramente existan miradas distintas”, expresó Marcieri en relación a la ordenanza para prohibir la actividad de trapitos y limpiavidrios, tras concluir: “Uno puede elevar un enfoque y después los legisladores tomarán decisiones al respecto“.
Intendente PRO le declaró la guerra a los trapitos: “Es una situación de extorsión permanente”
En enero de 2025, el por entonces intendente del PRO, Guillermo Montenegro, le declaró la guerra a los trapitos con operativos de seguridad para desalojar las zonas linderas a las playas de Mar del Plata en los que se les cobra estacionamiento a los visitantes.
“A partir de diciembre te encontrás con que viene gente de otros lugares de la Argentina para generar caos y hacerse dueña de la calle, y eso no lo voy a permitir. No solamente es un delito, sino que también está la situación de extorsión permanente en el espacio público”, señaló Montenegro.
En ese sentido, el intendente de Mar del Plata difundió en sus redes sociales un video en el que un policía desaloja de un estacionamiento a un trapito que aprovechó la llegada de turistas para cobrar por cuidar el auto. “Con el trapito van a terminar puliendo los barrotes de la celda”, resaltó Montenegro en el mensaje.
En esa pieza audiovisual, se muestra que el trapito se rehúsa a retirarse del lugar ya que es un “espacio público”. “Justamente, porque es un espacio público, no se puede pedir dinero. No se puede realizar esta actividad acá, en todo el ámbito de Mar del Plata. Retírese”, le ordena el agente.
“A veces te dejan dos sillas y te dicen ‘este lugar está reservado’. ¿Para quién? ¿Cómo reservás un lugar que es público? Lo naturalizamos y está mal. Eso tiene que ver con el caos de los últimos años en la Argentina. La gente dejó de ser la que disfruta de la calle y es la que tiene miedo de estacionar el auto y de salir a la mañana”, lamentó el intendente Montenegro.

En esta línea, el alcalde PRO aseguró que la presencia de los trapitos “son organizados por algunos sectores de la política“, y comparó la situación con la toma de El Marquesado de hace dos años atrás, cuando impulsores del proyecto agroecológico Chapadmalal, referenciados en el dirigente social Juan Grabois, comenzaron a funcionar en esas tierras, que habían sido cedidas a ellos por el Estado nacional.





