El avance de las tormentas en la provincia de Buenos Aires durante el fin de semana volvió a poner en foco la capacidad de respuesta ante registros de lluvias acumuladas en pocas horas, el temporal generó anegamientos, complicaciones en la circulación y preocupación en varios distritos.
Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el deterioro de las condiciones comenzó el sábado con una alerta amarilla por tormentas, que luego se intensificó en distintas zonas del territorio bonaerense. En tanto que, las precipitaciones se registraron de manera irregular, pero con picos de intensidad que obligaron a actualizar los niveles de advertencia.
Durante el domingo, el escenario se mantuvo inestable desde la madrugada, con tormentas aisladas en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y probabilidades de precipitaciones que oscilaron entre el 40% y el 70%. Desde el organismo nacional anticiparon que “el peor momento del fenómeno se concentrará durante las primeras horas del día”, en línea con el comportamiento observado.
En ese marco, la ciudad de La Plata experimentó cambios en las previsiones a lo largo de la jornada y si bien el alerta amarillo inicial había cesado, hacia el cierre del sábado las autoridades locales decidieron reforzar la advertencia ante la persistencia de las condiciones adversas.
A nivel provincial, el SMN emitió alertas amarillas y naranjas, lo que implica la posibilidad de tormentas fuertes e incluso localmente severas. De acuerdo al organismo, estos fenómenos pueden incluir “precipitaciones abundantes en cortos períodos, intensa actividad eléctrica, caída de granizo y ráfagas que podrían superar los 90 kilómetros por hora”.
Uno de los casos más críticos se registró en Olavarría, donde las lluvias provocaron el colapso del sistema pluvial, es que en pocas horas se acumularon más de 150 milímetros de agua, lo que derivó en calles anegadas, viviendas afectadas y cortes totales de tránsito en distintos sectores.
Desde el Ejecutivo de Maximiliano Wesner señalaron que se dispusieron restricciones a la circulación para evitar mayores complicaciones. En ese sentido, la Municipalidad remarcó que “se solicita a la población evitar salir a la vía pública, salvo en casos de estricta necesidad”, con el objetivo de facilitar el escurrimiento del agua y reducir riesgos.

Las zonas más afectadas incluyeron barrios como 10 de Junio, Sarmiento Norte, Hipólito Yrigoyen y Provincias Argentinas, entre otros, donde vecinos reportaron el ingreso de agua en sus viviendas y dificultades para desplazarse tanto a pie como en vehículos.
Hacia la tarde del domingo, las condiciones mostraron una leve mejora en algunos sectores, con una disminución de la probabilidad de tormentas. No obstante, la inestabilidad persistirá durante la noche, con chaparrones aislados y temperaturas en torno a los 24 grados.
Recomendaciones oficiales, tras las tormentas
Frente a este panorama, tanto el SMN como las autoridades locales reiteraron una serie de medidas preventivas. Entre ellas, se destacó la importancia de “permanecer en construcciones cerradas, evitar circular por zonas inundadas y asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento”.
Además, el Servicio Meteorológico recomendó desconectar electrodomésticos ante posibles ingresos de agua, no sacar residuos a la vía pública, mantenerse alejado de postes de luz y árboles, contar con un kit de emergencia que incluya agua, alimentos, linterna y radio a pilas.

El alerta meteorológico a corto plazo reforzó la necesidad de extremar precauciones, ya que se prevé la continuidad de lluvias intensas en períodos breves, especialmente durante las primeras horas del día en distintas localidades del centro y este bonaerense.
De cara al lunes, el pronóstico indica que podrían registrarse tormentas aisladas durante la madrugada y la mañana, con una mejora progresiva hacia la tarde y la noche. Las temperaturas oscilarán entre los 22 y los 29 grados, en un contexto aún marcado por la inestabilidad.





