El Gobierno de la provincia de Buenos Aires oficializó un nuevo aumento en el boleto de colectivo que comenzó a regir desde este domingo en el Conurbano bonaerense y en el Gran La Plata. La actualización tarifaria fue dispuesta por el Ministerio de Transporte bonaerense y establece un incremento del 4,8% en los servicios urbanos.
Con esta modificación, la tarifa mínima en los colectivos que circulan por el Gran Buenos Aires superará los 700 pesos. Según lo dispuesto, el boleto básico pasará a costar 721,83 pesos para los usuarios con tarjeta SUBE registrada, mientras que quienes no tengan la tarjeta nominada deberán abonar un valor superior por el mismo recorrido.
En la región del Gran La Plata, que comprende a La Plata, Berisso y Ensenada, el impacto del ajuste también se hará sentir en las tarifas. El boleto mínimo alcanzará los 786,12 pesos y, en el caso de las personas que no cuenten con SUBE registrada, el costo del pasaje para recorridos de hasta tres kilómetros ascenderá a 1.286,94 pesos.
El esquema tarifario mantiene la tarifa social para los beneficiarios alcanzados por ese régimen. En el Gran Buenos Aires, ese valor se fijó en 324,82 pesos, mientras que en el Gran La Plata el pasaje con descuento quedará en 353,76 pesos. Este beneficio alcanza a jubilados, pensionados y otros sectores contemplados en la normativa vigente.
Desde el Ministerio de Transporte bonaerense explicaron que la actualización responde a la necesidad de sostener el funcionamiento del sistema. Fuentes de la cartera señalaron que el objetivo es “garantizar la continuidad y regularidad de los servicios”, en un contexto de revisión general del esquema de subsidios al transporte público.

El área que conduce Martín Marinucci avanza además en un rediseño del sistema de compensaciones económicas para las empresas prestatarias. Este proceso se da en paralelo a la auditoría impulsada por el Gobierno nacional sobre los fondos destinados al transporte, que impacta de manera directa en las provincias.
El incremento del boleto vuelve a incidir sobre el presupuesto de los usuarios que utilizan el colectivo a diario para trasladarse por motivos laborales, educativos o de salud. En particular, el aumento se suma a otros ajustes registrados en los primeros meses del año, en un escenario marcado por la inflación y la pérdida de poder adquisitivo.
En ese marco, el transporte público se consolida como uno de los rubros que mayor presión ejerce sobre los ingresos de los hogares. El nuevo cuadro tarifario se inscribe así en una discusión más amplia sobre el financiamiento del sistema y el rol de los subsidios estatales en la sostenibilidad del servicio.
La medida comenzará a aplicarse desde el domingo y tendrá impacto inmediato en millones de usuarios del conurbano y del área metropolitana platense, que deberán afrontar el nuevo valor del pasaje en sus traslados cotidianos.
Transporte bonaerense: SUBE, saldo negativo y alternativas de pago
El aumento del boleto vuelve a poner en primer plano el uso del saldo negativo de la tarjeta SUBE, una herramienta que permite viajar aun cuando no se cuenta con crédito suficiente. En colectivos de todo el país, el sistema habilita un margen de emergencia de hasta 1.200 pesos, siempre que el valor del pasaje no supere ese límite.

Este mecanismo resulta clave en un contexto de tarifas más elevadas, ya que el importe utilizado queda pendiente y se descuenta en la próxima recarga. En el subte de la Ciudad de Buenos Aires rige el mismo tope, mientras que en los trenes del Área Metropolitana el saldo negativo permitido es menor y varía según la línea.
Las autoridades recomiendan registrar la tarjeta SUBE para acceder a los beneficios vigentes y facilitar la gestión de cargas y consultas. Además, la nominación permite mantener el acceso a la tarifa social y a los descuentos correspondientes.
En paralelo, en el subte porteño y en varias líneas de colectivos ya se encuentra habilitado el pago con tarjetas bancarias y billeteras virtuales. Esta alternativa se presenta como una opción adicional para los usuarios cuando se agota el saldo disponible o el margen negativo permitido.




