El Gobierno de Javier Milei comenzará este lunes el proceso formal para que los ciudadanos argentinos puedan ingresar a Estados Unidos sin necesidad de tramitar una visa. La iniciativa forma parte de una negociación directa con la administración de Donald Trump y apunta a reincorporar al país al Programa de Exención de Visado (Visa Waiver), un beneficio que estuvo vigente entre 1996 y 2002, durante el segundo mandato de Carlos Menem.
La evaluación de la reaplicación argentina al programa comenzará este lunes, cuando Milei y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich reciban a Kristi Noem en Casa Rosada. La funcionaria norteamericana es reconocida por su posición inflexible frente a la inmigración irregular y ha protagonizado varios videos en redes sociales donde denuncia el ingreso ilegal de extranjeros a Estados Unidos.
Según fuentes oficiales, en las próximas horas se definirá si se firmará una carta de intención o un memorándum de entendimiento con el Departamento de Seguridad estadounidense. Aunque la diferencia puede parecer técnica, no es menor: la carta de intención implicaría el inicio de un camino con requisitos estrictos que Argentina deberá cumplir antes de obtener el acceso pleno al programa.
Vale precisar que, Kristi Noem es secretaria del Homeland Security, del Departamento de Seguridad Interior de Estados Unidos, y es una figura de peso dentro del espacio republicano. Asimismo, la funcionaria estadounidense es una de las principales figuras ejecutoras de la política migratoria de Trump, que está a cargo de la lucha contra la inmigración irregular.
El objetivo final es que Argentina vuelva a ingresar al Visa Waiver Program, que permite a los ciudadanos de países seleccionados entrar a Estados Unidos por turismo o negocios hasta por 90 días sin visa, en la actualidad solo 42 países forman parte del plan, entre ellos Chile. En caso de concretarse el ingreso, los viajeros argentinos solo necesitarán tramitar una autorización electrónica (ESTA), que se obtiene en forma digital y determina si el solicitante cumple con los criterios de seguridad establecidos.

Desde el entorno de Milei consideran que la reincorporación de Argentina al programa sería un gesto concreto del alineamiento con la agenda de los republicanos y fortalecería la relación bilateral. No obstante, reconocen que la concreción del beneficio no será inmediata, ya que primero, el país deberá acreditar una serie de estándares exigidos por los departamentos de Seguridad y de Estado de Estados Unidos.
Entre los requisitos necesarios para ingresar al Visa Waiver Program figuran el fortalecimiento de los controles migratorios, seguridad documental, cooperación en materia antiterrorista, gestión de fronteras y aplicación efectiva de la ley. En ese sentido, el respaldo público de Estados Unidos a Bullrich por su política de seguridad es considerado un paso previo clave en la negociación.
La nueva etapa en la relación migratoria entre ambos países ocurre mientras Estados Unidos endurece sus condiciones para los ciudadanos de otros países. De hecho, el gobierno de Trump impulsó la creación de una tarifa obligatoria de 250 dólares para solicitantes de visas no inmigrantes, como las de turismo, trabajo o estudio, que afecta a todos aquellos países que no integran el programa de exención.
Por eso, desde la administración Milei entienden que reingresar al Visa Waiver permitiría evitar esa nueva tasa, al tiempo que simplificaría los viajes a Estados Unidos para miles de argentinos. La medida también buscaría descomprimir el actual sistema de otorgamiento de visas, que desde mayo último sufrió modificaciones en la Argentina con el objetivo de desalentar el uso de gestores o intermediarios.
El antecedente de los argentinos sin visa en EEUU
Argentina ya formó parte del Programa de Exención de Visado entre 1996 y 2002, cuando firmó un acuerdo con el gobierno de Bill Clinton. Sin embargo, tras la crisis económica local del 2001 y el endurecimiento de las políticas migratorias de George W. Bush, el beneficio fue revocado unilateralmente. Desde entonces, los viajeros argentinos deben solicitar una visa para ingresar a Estados Unidos, incluso para estancias breves.

Actualmente, los ciudadanos de países incluidos en el Visa Waiver Program solo deben completar un formulario digital conocido como ESTA (Electronic System for Travel Authorization), que determina de forma casi automática si el visitante representa o no un riesgo para la seguridad nacional. El trámite se puede realizar hasta 72 horas antes del viaje y no requiere entrevista presencial.





