La Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (CICCRA) informó que en mayo el promedio móvil de los últimos 12 meses del consumo de carne vacuna se habría ubicado en 50,4 kg/año, lo que implica un incremento de 4,7% anual, a pesar de que la inflación fue de 7.8% según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC).
En ese sentido, el consumo de carne se ubica por encima del promedio del 2022 (48,2 kg/año) y 2021 (48,9 kg/año), y levemente por debajo del 2020 (50,7 kg/año); mientras que en 2019, se registró el último pico de consumo, y relación a ello continúa un 5,7% por debajo.
Asimismo, desde CICCRA analizaron que en mayo se registró un alza de 8,0% mensual en el nivel general de precios al consumidor correspondiente al Gran Buenos Aires (fue superior al 7,8% registrado a nivel nacional), lo que llevó la suba acumulada en los últimos doce meses a 116.3%.
“A diferencia de lo observado en los cinco meses anteriores, en mayo el capítulo alimentos y bebidas no alcohólicas exhibió un alza inferior a la del nivel general. El incremento fue de 5,7% mensual, producto de un aumento de 5,4% en alimentos y de 8,4% en bebidas no alcohólicas”, explicaron desde CICCRA.
No obstante, desde la Cámara de Carnes señalaron que “en la comparación interanual el ritmo de incremento del capítulo de alimentos y bebidas no alcohólicas se mantuvo por encima del que tuvo el nivel general, llegando a 121,4%”.
En ese contexto, desde CICCRA remarcaron que “nuevamente la velocidad de crecimiento de los precios de los principales cortes vacunos que releva el INDEC en el Gran Buenos Aires se mantuvo bien por debajo del capítulo alimentos y bebidas no alcohólicas, así como del nivel general del IPC”.
En detalle, entre abril y mayo de 2023 la suba promedio de los precios de los cinco cortes de carne, inscriptas en el programa Precios Justos, fue de 2,5%, lo que llevó a la suba acumulada en los últimos doce meses al 72,0%.
“En el último año, el precio promedio de cortes de carne vacuna relevados por el INDEC disminuyó 20,5% con respecto al nivel general del IPC y con relación al precio del pollo entero. Esta significativa caída del valor real de los cortes vacunos, resulta consistente con el crecimiento registrado del volumen de carne vacuna enviado al mercado doméstico y, en consecuencia, del consumo aparente de carne vacuna”, detallaron desde la entidad.
Además de una mayor oferta en el mercado local, algunos factores externos también pudieron incidir en una menor evolución del precio de la carne. Se destacó, por ejemplo, la baja de los precios internacionales de la carne bovina con respecto al año pasado: se estima que el promedio de la tonelada exportada en el primer cuatrimestre de este año se ubicó 27% por debajo del precio observado en el mismo periodo del 2022.
Por todo ello, y a pesar de la dinámica alcista de la inflación, sorprende que Argentina continúe como el principal consumidor de carne bovina por habitante a nivel mundial, de acuerdo a un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
“En 2023 se estima un consumo de carne de 53,1 kg por habitante, superando cómodamente a los dos países que continúan en el podio: Uruguay y Estados Unidos, en los que el habitante promedio consumiría 43 y 37 kg, respectivamente”, detalla el informe de la BCR
En concreto, según el informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, los países que siguen en el ranking de consumo de carne son; Brasil (35,3 kg), Israel (27,2 kg), Chile (26,3 kg) y Australia (25,6 kg).
“El tradicional asado continúa siendo uno de los pilares de la tradición gastronómica local, y un infaltable en la mayoría de las mesas argentinas, mientras que, el consumo total de carnes bovina, aviar y porcina por habitante en Argentina podría ubicarse en torno a 115,2 kg en el año 2023”, agregaron desde la entidad.
De ser así, desde la entidad financiera resaltaron que el consumo de carne mostraría “una mejora del 4,2% respecto al año anterior, y alcanzarían niveles de consumo cercanos a los del año 2017”. “Cada habitante consumiría en 2023 un total de 4,0 y 3,4 kg por encima de los promedios de los últimos 5 y 10 años, respectivamente”, estimaron.
En ese marco, la composición de la dieta cárnica del habitante promedio argentino, sería de 46% de carne bovina, 39% de carne aviar y 15% de carne porcina. “La proporción de carne bovina habría aumentado 2.3 puntos porcentuales respecto al 2022, alcanzando niveles cercanos a los de 2019”, concluyeron desde la BCR.






