Marcelo Romero, el exfiscal de La Plata que en 58 horas se convirtió en candidato a senador bonaerense de Patricia Bullrich

El exfiscal de La Plata, Marcelo Romero, se postula como primer precandidato a senador por la Octava sección electoral. Su salto a la política, sus propuestas y su sueño. Diputados Bonaerenses te presenta otra entrevista en la sección Soy tu candidato.

Marcelo Carlos Romero es platense, tiene 59 años y es abogado recibido en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), título que lo habilitó a ser empleado judicial desde 1986 hasta el 27 de marzo de 2023, cuando el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof firmó su jubilación. Al ritmo de los veloces cambios tecnológicos, el ex fiscal de La Plata se retiró 16 años antes del límite que marcan las normas, para dar paso a las nuevas generaciones. “No me quería convertir en un burócrata judicial”, admite en diálogo con este medio.

Sin embargo, poco le duraron los días de descanso, ya que 58 horas después de que se oficializara su retiro, el 29 de ese mismo mes, la precandidata a presidencial de Juntos por el Cambio, Patricia Bullrich, anunció formalmente la incorporación del exfiscal a su equipo de trabajo. En ese sentido, Marcelo Romero, que en reiteradas oportunidades fue sondeado y mencionado como posible candidato en la política platense, pero sin ninguna oferta seria sobre la mesa, consideró que aún le quedaban cosas por aportar, en búsqueda de concretar su sueño de lograr “una Argentina ordenada”.

“Fui entre comillas candidato a todo, a Ministro de Seguridad, a Ministro de Justicia, a Subprocurador, a Procurador, a diputado y a senador, menos a Gobernador y a Presidente, creo que me tantearon para todos los cargos, pero nunca nada concreto, hasta que Patricia Bullrich me ofreció formar parte de su equipo“, bromea Marcelo Romero, que se muestra locuaz, cómodo y distendido, como si estuviese en alguno de los pasillos judiciales que tanto conoce.

Con 25 años de ejercicio como fiscal, Marcelo Romero, aspira a llevar a la Legislatura bonaerense propuestas para mejorar la seguridad en la provincia de Buenos Aires, como aquellas que apuntan a brindarle herramientas legales de prevención a la Policía y las que buscan que la Cámara de Senadores establezca un diálogo fluido con los integrantes del Poder Judicial, con el objeto de que los proyectos de ley respondan a las demandas reales del territorio.

Así es que, por estas horas, Marcelo Romero ocupa el primer lugar de la lista de precandidatos a senadores bonaerenses por la Octava sección electoral de La Fuerza del Cambio, acompañando al aspirante “halcón” a la intendencia de la capital de la provincia de Buenos Aires, Juan Pablo Allan. En un extenso mano a mano con Diputados Bonaerenses, el exfiscal sea anima a responder todas las preguntas de la sección Soy tu candidato, versión 2023, que van desde indagar en sus referentes políticos, hasta adentrarse en sus sueños. Todo esto y más, en esta entrevista.

DB: ¿Por qué ingresaste a la política?

Marcelo Romero: “Si bien, hasta los 75 años los magistrados, por nuestros cargos vitalicios, podemos seguir sin necesidad de un nuevo acuerdo, consideré que era una etapa terminada, no me quería convertir en un burócrata judicial. No es que yo hacía las cosas de taquito, no soy tan petulante, pero si hay un acostumbramiento a la función, 25 años haciendo exactamente lo mismo, pese a que cada causa penal es distinta a las demás, el oficio lo vas incorporando, la experiencia también, al tiempo que trabajaba con un equipo realmente brillante que estaba a mi cargov y hacíamos las cosas de una forma casi automática. Para ser fiscal hay que estar al 100% desde el punto de vista físico, mental y espiritual”.

“Sumado a eso el perder el expediente papel para mí, fue un quiebre y parece una tontería, pero no firmar holográficamente, sino que apretar el enter, la firma digital, era como que estaba completamente distanciado del expediente judicial. En este sentido, cuando siempre se habla de la deshumanización del expediente judicial, pensar que solamente resolvíamos papeles y no sobre personas, en mi caso era todo lo contrario, yo sabía que atrás de ese conjunto de papeles había una víctima que sufrió, había un imputado que dependía en gran parte de nuestras investigaciones y decisiones, el que continúe detenido, que vuelva a su casa, que su buen nombre y honor esté limpio, la responsabilidad es gigantesca la de un fiscal, si bien no resuelve, no juzga, no condena o absuelve, si le lleva al juez los elementos necesarios para darles decisiones, y yo veía que eso salía automatizado”.

“Después de la pandemia se automatizó todo, las audiencias ya no eran cara a cara, eran telemáticas, la firma dejó de ser digital y no estoy en contra de estos avances obviamente necesarios, los expedientes de papel eran algo vetusto, pero era nuestra forma de trabajar, así me formé yo desde mis inicios hasta mi retiro, y empezó a madurar mi decisión”.

Marcelo Romero es el primer pre candidato a senador bonaerense por la Octava sección electoral de La Fuerza del Cambio.
Marcelo Romero es el primer pre candidato a senador bonaerense por la Octava sección electoral de La Fuerza del Cambio.

“Fui entre comillas candidato a todo, a Ministro de Seguridad, a Ministro de Justicia, a Subprocurador, a Procurador, a diputado y a senador, menos a Gobernador y a Presidente, creo que me tantearon para todos los cargos, pero nunca nada concreto, hasta que Patricia Bullrich me ofreció formar parte de su equipo. Ella en ningín un momento me dijo, ‘vas a hacer tal cosa’, si me preguntó en dónde me sentiría cómodo, y bueno, le dije me sentiría cómodo en una función legislativa”.

“Si bien es nuevo para mí todo este mundo, un mundo completamente diferente, consideré que si le podría ofrecer mi experiencia, eso tampoco me voy a hacer el falso modesto, la experiencia la tengo, 35 años como empleado judicial y 25 como fiscal… le dije que conocimiento no, porque los abogados sabemos más o menos todo lo mismo, salvo los que están a un nivel superlativo, que no es mi caso, pero si la experiencia, y eso creo que le gustó a Patricia Bullrich“.

DB: ¿Qué destacas de tu trayectoria como aporte para la Legislatura bonaerense?

Marcelo Romero: “Fundamentalmente en materia de prevención para las fuerzas policiales y en el último eslabón del sistema penal, que es la cárcel, hay mucho por hacer. Creo que las grandes reformas del sistema penal no deben empezar por la policía y por su presencia en las calles, sí, en cuanto a herramientas de prevención, pero fundamentalmente y tal vez como prioridad uno, el trabajo en materia carcelaria”.

“Estoy convencido que el detenido en unidad carcelaria sea procesado, o sea condenado, no puede estar pasando sus días de detención con ocio negativo, es decir, el detenido, el interno, tiene que trabajar o estudiar o aprender un oficio o enseñar un oficio o hacer deporte o entrenar a otros a hacer deporte, es decir, que su día sea de plena actividad. Si generamos el ocio negativo en las cárceles, se propicia el enfrentamiento, la fabricación de armamento casero, las facas o cuchillos, las runflas entre bandas, etcétera”.

Juan Pablo Allan, Néstor Grindetti y Marcelo Romero, los pre candidatos "halcones".
Juan Pablo Allan, Néstor Grindetti y Marcelo Romero, los pre candidatos “halcones”.

“¿Se puede objetar esto diciendo que no se puede obligar al preso a trabajar? Sí se puede, lo que no se puede es que sea un trabajo esclavo, o sea, el preso trabaja y se debe pagar su peculio que ya está establecido, esto no es nuevo. Cuando se me dice que viola las garantías constitucionales, yo digo que no, porque si el Estado, a través de su Poder Judicial, puede restringir el principal derecho después de la vida, como es el de la libertad ambulatoria, ¿cómo no va a poder restringir el derecho a la vagancia que tenemos nosotros, por ejemplo? No queremos restringirle la libertad de hacer lo que quiera, sino que le restringimos la posibilidad de convertirse en una persona peor del que entró, cuando en realidad el objetivo de la cárcel es darle la posibilidad, no se puede obligar tampoco, darle la posibilidad de salir de una persona mejor del que entró”.

DB: ¿Con qué referentes políticos te identificas?

Marcelo Romero: “Me siento identificado primero con los ya fallecidos. Primero con Winston Churchill, creo que fue un hombre extremadamente valiente, pese a que militarmente y estratégicamente cometió errores en la Segunda Guerra Mundial, fue un hombre que se hizo cargo de sus errores y supo estimular a un pueblo dificilísimo como el británico, a propios y a ajenos. Konrad Adenauer, sin ninguna duda, tuvo nada más y nada menos que la tarea en Alemania de reconstruir una potencia desde lo espiritual y lo hizo, lograr superar ese sentimiento de culpa atroz que tenían los alemanes de poder haber apoyado el horror, voluntariamente lo apoyaron y creo que fue la nombre.

“En el país, el primer político que me convenció y que yo voté, pero con los ojos cerrados, fue Eduardo César Angeloz. Me acuerdo cuando vino a la cancha de Estudiantes de La Plata, al viejo estadio de calle 1, me hizo emocionar. No me emocionó Raúl Alfonsín, pese a que yo era la primera vez que votaba, había terminado de cumplir con el servicio militar, mi generación venía de la Guerra de Malvinas y Raúl Alfonsín enloquecía las masas, pero Angeloz fue un político que más me convenció”.

DB: ¿Quién es Marcelo Romero?

Marcelo Romero: “Una persona que quiere seguir honrando su juramento de respeto a la constitución y la ley, trabajando para que esas normas sea respetadas y eventualmente adaptadas a la nueva realidad. Las leyes son palabras, no son pensamientos mágicos, por lo que muchas veces las palabras hay que cambiarlas”.

DB: ¿Qué hobbie tenes?

Marcelo Romero: “Sí, es el periodismo, me gusta escribir, me gusta mucho hacer videos para las redes sociales, de hecho actualmente también estoy haciendo una columna semanal que nada tiene que ver con la política, pero sí hablo de temas de seguridad y de justicia penal. Es una vocación frustrada”.

DB: ¿Cuál es tu sueño?

Marcelo Romero: “Una Argentina ordenada, una Argentina normal. Porque poner orden, es justamente eso, es acomodar las cosas con criterio de normalidad, lo que no significa que no tenga problemas o que no tenga inconvenientes, sin dificultades, sino que sea normal.En la historia de un país, 50 años es un soplo, y 45 años atrás cuando salíamos con los amigos o con nuestras novias, era todo normal. ¿Había problemas? Sí, pero hoy no podes salir a la calle, los chicos no pueden salir a la vereda, antes nuestros viejos salían con las sillas a las puertas de las casas”.

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