Este martes, el nuevo triunvirato de la Confederación General del Trabajo (CGT) recibirá a un grupo de diputados del peronismo de extracción sindical para analizar en conjunto los lineamientos de la reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional de Javier Milei, en un encuentro que buscará unificar posiciones del movimiento obrero y definir una estrategia común antes de la discusión legislativa.
Según dejaron trascender, la reunión se realizará a las 16 horas en la histórica sede de Azopardo, donde la CGT citó tanto a legisladores con mandato vigente como a los electos en octubre, en medio de crecientes tensiones con la Casa Rosada y de un clima de incertidumbre respecto del contenido final del proyecto oficial.
De acuerdo con fuentes legislativas, la convocatoria fue resuelta este martes durante una reunión de “mesa chica” en la sede de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), encabezada por los triunviros Jorge Sola, Octavio Argüello y Cristian Jerónimo. Allí también participaron referentes de peso del sindicalismo como Hugo Moyano, Héctor Daer, José Luis Lingeri y el propio anfitrión Andrés Rodríguez, además de Hugo Antonio Moyano, diputado nacional electo por Fuerza Patria.
De esta manera, la cúpula cegetista definió avanzar con una ronda de consultas internas para ordenar el posicionamiento del sector antes de que el proyecto llegue al Congreso. Entre los convocados figura un núcleo de diputados que conduce gremios y que renovó o obtuvo bancas en las elecciones de octubre: Sergio Palazzo (La Bancaria), Vanesa Siley (Judiciales porteños), Hugo Yasky (CTA de los Trabajadores) y Mario “Paco” Manrique (SMATA), entre otros.
El objetivo principal será evaluar los trascendidos sobre la reforma laboral y analizar las posibles implicancias para los convenios colectivos, la jornada laboral, el sistema de indemnizaciones y las modalidades de contratación, áreas especialmente sensibles para el sindicalismo.

En las últimas semanas, la CGT advirtió en distintos documentos públicos que la discusión sobre los cambios en las normas laborales “se está dando sin la participación de los actores centrales de la vida productiva”, al señalar que ni los gremios ni las cámaras empresarias fueron convocados formalmente.
En tanto, Jorge Sola, uno de los triunviros, sostuvo que la negociación “transcurre entre rumores y versiones desordenadas”, lo que obliga a la central a prepararse ante la posibilidad de que la iniciativa avance sin consensos previos ni diálogo institucionalizado.
Es que, el Gobierno de Milei trabaja en un borrador que retoma algunos elementos del fallido DNU 70/2023 y del primer proyecto laboral enviado al Congreso, ambos frenados o anulados por la Justicia. Entre los puntos evaluados figuran la ampliación del período de prueba, la creación de un sistema alternativo a las indemnizaciones tradicionales, la flexibilización de modalidades de contratación, el fomento de acuerdos por empresa y la reducción de multas laborales.
En ese marco, el oficialismo sostiene que estos cambios permitirían “modernizar” las relaciones laborales y promover la creación de empleo, mientras que los sindicatos advierten que implican un retroceso en derechos adquiridos para los trabajadores.
Con una posición marcada, la CGT debate la reforma laboral con los diputados sindicalistas
Es preciso mencionar que, distintos gremios ya manifestaron un rechazo sostenido a cualquier iniciativa que implique “precarización encubierta”, y remarcaron que el mercado laboral argentino ya arrastra problemas estructurales que no sólo no se resuelven, sino que además degradan constantemente la protección del trabajador.

En ese sentido, las organizaciones sindicales destacan que la informalidad supera el 45%, que el empleo registrado privado lleva caída acumulada y que los salarios reales continúan por debajo de los niveles prepandemia, lo que convierte al empleo en un área especialmente debilitada de la economía. “Las condiciones laborales no pueden discutirse sin analizar el contexto de crisis y de pérdida de ingresos”, sostienen desde la CGT.
En su diagnóstico, el sindicalismo considera que la reforma laboral no es un capítulo aislado del Gobierno nacional, sino parte de una agenda más amplia que incluye cambios en el sistema previsional, reducción de aportes patronales, modificaciones impositivas y eventuales reformas a la estructura del Estado. Por eso, los dirigentes remarcan la necesidad de “mirar el paquete completo” y actuar de manera coordinada con los legisladores.
Por su parte, los diputados sindicales llegarán a la reunión con la intención de reforzar su rol como “puente institucional” entre la CGT y el Congreso, y anticiparon que llevarán al debate interno las preocupaciones sobre el alcance de la reforma en sectores críticos como el comercio, los servicios, la salud y la industria automotriz.
Además, se espera que los legisladores sindicalistas presenten alternativas orientadas a mejorar el empleo formal sin eliminar derechos, como incentivos a la contratación joven, reducción de cargas sociales segmentada, políticas de formación y actualización profesional, y mejoras en el sistema de fiscalización laboral.





