La diputada bonaerense del bloque UCR + Cambio Federal, Silvina Vaccarezza, presentó un proyecto para solicitarle al gobierno de Axel Kicillof que habilite la importación de la vacuna contra la Fiebre Aftosa, debido al incremento de costos que tuvo en el último año.
“Solicito al Poder Ejecutivo Provincial que articule todas las medidas que sean necesarias para que el Poder Ejecutivo Nacional por intermedio del SENASA haga cumplir la Ley Nacional N°24.305 Programa Nacional contra la Fiebre Aftosa, referente a autorizar la importación de la vacuna bajo los debidos controles sanitarios y de calidad”, indicó la legisladora Vaccarezza.
Vale mencionar que, en el último año el costo de la vacuna contra la Fiebre Aftosa aumentó más de un 400%, lo que generó serios problemas para avanzar en su aplicación en toda la Argentina. Este contexto, pone en jaque el control de la situación epidemiológica de la enfermedad.
“Es necesario activar todos los mecanismos que resulten necesarios para que los productores puedan acceder a precios adecuados y poder de esta forma disminuir los costos de producción ganadera”, afirmó al respecto la diputada del bloque UCR + Cambio Federal.
En rigor, el pedido de Vaccarezza se basó en un estudio del Instituto de Estudios Económicos y Negociaciones Internacionales de la Sociedad Rural Argentina (SRA), el cual expone que en Argentina la vacuna contra la Fiebre Aftosa se vende al precio más caro de la región en comparación con países limítrofes, en algunos casos llegando hasta a cuadruplicarse.
“Durante el 2023 los productores sufrieron pérdidas importantes en su stock producto de la sequía, es por eso que deben promoverse medidas que sirvan para disminuir los costos de producción de una de las principales actividades económicas del interior productivo de la provincia”, consideró Vaccarezza.
Es preciso recalcar que, la Fiebre Aftosa es una enfermedad viral extremadamente contagiosa que afecta a animales de doble pezuña, cuyos síntomas son fiebre, falta de apetito y ampollas en la boca, nariz, pezones y patas.
Este cuadro, tiene un mortalidad del 1 al 5% para el ganado adulto que lo haya contraído, mientras que para los jóvenes la tasa sube de forma considerable, por lo que una epidemia podría perjudicar gravemente al campo.





