Luego de que se llevara a cabo el primer debate presidencial de cara a las elecciones 2023, en el que el candidato de La Libertad Avanza, Javier Milei, reivindicó la dictadura y defendió los crímenes cometidos durante esos años, un puñado de funcionarios del Gobierno nacional, dirigentes políticos y organismos defensores de los derechos humanos repudiaron sus palabras.
Es preciso mencionar que, el líder de La Libertad Avanza no sólo volvió a negar de manera pública el número de 30.000 desaparecidos bajo el terrorismo de Estado, sino que definió como “excesos” los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura en manos de los miembros de las Fuerzas Armadas.
“Milei ofende de manera brutal a las familias que hemos quedado sin nuestros hijos, y a las abuelas, que tenemos un doble dolor: buscamos a nuestros hijos y a sus hijitos nacidos en cautiverio”, manifestó en un principio la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto.
En esa línea, la referenta de los Derechos Humanos pidió que el pueblo se “despierte, porque una persona que mancha la historia de nuestro país no puede ser presidente”. “No se puede negar ni desvirtuar lo que ya está escrito y aceptado por el mundo entero. Fueron 30.000, no 8.753 como dice Milei, es vergonzoso que diga eso”, concluyó Carlotto.
Por su parte, el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Horacio Pietragalla Corti, apuntó contra Milei al mencionar que le “preocupa que haya negado delitos tan aberrantes cometidos por la última dictadura militar, en particular por el significado que esta tiene en la Argentina y en toda Latinoamérica”.
A los dichos de Pietragalla, se sumó también un comunicado de la Secretaría de Derechos Humanos, que repudia profundamente las declaraciones de Milei durante el debate presidencial por “retrotaer a los discursos que la propia dictadura utilizó para justificar un genocidio y que luego empleó a los responsables de esos crímenes para buscar impunidad”.
En cuanto al número total de detenidos-desaparecidos durante la última dictadura militar, la secretaría a cargo de Pietragalla explicó que “no se conoce por el carácter ilegal y clandestino que tuvo el accionar del Estado, en especial de las Fuerzas Armadas y de Seguridad durante ese periodo” tan oscuro de la Argentina.
“El carácter indeterminado del registro de las víctimas es intrínseco a todo proceso genocida, además de que existe un pacto de impunidad entre los responsables de esos crímenes, por lo que nunca han revelado ni cuántos, ni quienes, ni el destino final de las víctimas”, advierte el comunicado.
En este contexto, el jefe de Gabinete y candidato a vicepresidente de Unión por la Patria, Agustín Rossi, apuntó sus críticas hacia Milei al mencionar que cometió un “agravio cuando negó que fueron 30.000 las víctimas desaparecidas de la dictadura, al igual que cuando llamó ‘excesos’ los delitos de lesa humanidad cometidos por el régimen militar”.
En ese contexto, Rossi recordó que existe un documento desclasificado por el Departamento de Estado estadounidense, que estableció que en 1978 la dictadura en Argentina reconoció la desaparición de 22.000 personas. “Si en tres años habían desaparecido esa cantidad, uno puede determinar ese número de 30.000 que tanto utilizan para descalificar a los organismos de Derechos Humanos”, destacó el candidato.
En esa sintonía, el presidente Alberto Fernández opinó que “resulta insostenible que alguien como Milei siga negando y justificando la dictadura genocida que torturó, asesinó, robó bebés a los que cambió su identidad, generó desapariciones y condenó al exilio a decenas de miles de argentinas y argentinos”.
Por último, las organizaciones humanitarias Amnistía Internacional (AI), Argentina y el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) rechazaron las afirmaciones de Milei. “No fueron excesos, no fue una guerra, fue terrorismo de Estado. La cifra está abierta porque aún hay cuerpos que siguen desaparecidos y porque hay cosas que aún no sabemos”, escribió la AI en sus redes sociales.
En esa línea, el CELS citó la historia de Daniel Santucho Navajas, el nieto 133 restituido en el mes de julio, e indicó que Milei usa los “mismos términos con los que los militares intentaron justificar sus crímenes de la dictadura: guerra y excesos”. “El líder libertario solo busca enmascarar una verdad”, concluyó.






