La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) realizó este martes una jornada nacional de protesta, en la que se movilizó a las puertas del Instituto de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena, ante la inminente ola de despidos en diferentes áreas del Estado.
Según informó el gremio que nuclea a los estatales nacionales, el próximo domingo 31 de marzo vencen 70 mil relaciones laborales, de los cuales tienen conocimiento de que el Gobierno intentará desvincular al 30% de la planta, en el marco de su política de ajuste fiscal y de déficit cero en los gastos de la administración pública nacional.
Asimismo, en el marco de la jornada de lucha contra los despidos, desde el gremio de trabajadores estatales convocaron a una serie de “ruidazos” en distintos ministerios y organismos públicos, así como también asambleas, radios abiertas y cortes de rutas en distintos puntos del país.
Es preciso recordar que, ATE rechazó la reciente propuesta de aumento salarial del 8% efectuada por el Gobierno nacional, al considerarla una “cifra muy por debajo de los últimos índices de inflación”, por lo que la jornada de lucha contiene una batería de demandas.
“Esta propuesta del Gobierno es inaceptable. Se trata de una oferta que configura el ajuste más grande que en los últimos años han sufrido los ingresos del sector público. Con esta decisión, el Gobierno empuja a la pobreza a decenas de miles de estatales nacionales“, enfatizó el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar.
De esta manera, y además del rechazo al cierre de los organismos públicos como el Instituto de Agricultura Familiar, los estatales nacionales reclamaron un aumento salarial por encima de la inflación, el pase a planta permanente de los trabajadores precarizados y la reincorporación de los despedidos sin causa.
Por otra parte, ATE también apoyó la defensa al Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), solicitó un aumento de emergencia para jubilados y pensionados, así como también planteó un serio rechazo contra los intentos de privatización de las empresas estatales.
En ese marco, es preciso mencionar que, ATE también convocó a un paro de 48 horas en el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), pero quedó pospuesto hasta después de Semana Santa debido a que las autoridades del organismo se comprometieron a dar marcha atrás con los despidos del sector.
“Tiene que quedar suficientemente claro que el Gobierno debe brindar respuestas positivas a las demandas de todos los trabajadores y ponerle fin a la incertidumbre sobre los despidos. Si no se garantiza la plena estabilidad de todos los trabajadores, una vez concluido el fin de semana largo vamos a retomar todo nuestro plan de acción”, sostuvo Aguiar.





