La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) este viernes a las 13 realizará una marcha hacia la sede central del PAMI, en pleno centro porteño, para denunciar la grave crisis prestacional que mantiene sin cobertura médica a más de 5 millones de jubiladas y jubilados en todo el país.
“Hoy los jubilados necesitan más que nunca a su obra social y esta les niega todas las prestaciones. Tenemos enfrente una de las peores gestiones que se recuerden. Además, por las graves irregularidades que se van detectando no habría que descartar hechos de corrupción. Muy pocos de los funcionarios pasarían la ficha limpia que se está proponiendo en el Congreso. Tenemos que frenar el vaciamiento del PAMI. Quieren cerrar la obra social”, señaló el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar.
En rigor, la concentración que tendrá lugar en PAMI buscará visibilizar la situación de las afiliadas y afiliados a la obra social de los jubilados que no están recibiendo la cobertura médica correspondiente, como la falta de medicamentos, turnos con demoras y cobros de aranceles diferenciados.
“PAMI paga sumas multimillonarias mensuales sin ningún tipo de control. Han decidido dejar de auditar a los prestadores. En el caso de los médicos especialistas existen sobrefacturaciones y en las cápitas acordadas para los médicos de cabecera (primer nivel de atención) y odontología existen alarmantes subprestaciones. En connivencia con las autoridades les niegan los servicios a todos los afiliados”, apuntó Aguiar.
Además, la manifestación que encabezará ATE en defensa de los jubilados también apunta a reclamar por la realidad de las trabajadoras y trabajadores estatales, que según el gremio sufren sueldos congelados y despidos injustificados.

“A pesar de estar prohibido por toda la normativa vigente el cobro de plus, los jubilados tienen que pagar aranceles diferenciados para que les extiendan una receta, pasando por el médico de cabecera, los especialistas y hasta las prácticas de alta complejidad. Pudo comprobarse que la suma promedio que tienen que costear desde su propio bolsillo bajo este concepto supera los $50.000 y además no les extienden ningún tipo de comprobante”, disparó el líder de ATE.
Según comunicó el gremio que nuclea a los estatales, la actual gestión de PAMI, a cargo de Esteban Leguízamo, no compró ni otorgó elementos de fisiatría como bastones, sillas, camas, colchones, elementos vitales para los afiliados. Además, la entrega de medicamentos para tratamientos oncológicos tiene demoras de hasta dos meses.
Vale aclarar que, el PAMI es una de las obras sociales más grandes de Latinoamérica, y es el tercer presupuesto más caro del país, solo por detrás de la provincia de Buenos Aires (IOMA) y de la ciudad de Buenos Aires (ObSBA). “Están saqueando una caja multimillonaria y dejando morir a miles de jubilados en todo el país”, denunció Aguilar.
“No puede ser que una institución que tiene autarquía económica, que se financia a través de los aportes de los trabajadores activos y los pasivos, hoy atraviese una crisis de esta magnitud. Mañana nos vamos a movilizar a la sede central para demandar que cese la intervención y se avance en la definitiva normalización del PAMI. Hoy los jubilados, luego de haber aportado toda una vida, no tienen garantizado el derecho de acceder de manera libre y gratuita al sistema de salud”, concluyó el Secretario General de ATE Nacional.
Los medicamentos para jubilados aumentaron un 6,2% por encima de la inflación
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) reveló que los medicamentos esenciales para las personas mayores registraron incrementos del 6,2% por encima de la inflación general acumulada en el mismo período, desde la asunción de Javier Milei.
“Desde que Javier Milei ganó el ballotage en noviembre de 2023, los medicamentos que las personas mayores utilizan habitualmente alcanzaron en promedio una inflación acumulada del 215,0%, superando a la inflación de 208,8%”, destaca el estudio del CEPA.
En efecto, el informe detalla que luego del triunfo electoral de Milei, los incrementos en medicamentos fueron especialmente notables en los primeros meses de la gestión libertaria, tras la devaluación del 118% en diciembre.
En detalle, en noviembre los medicamentos sufrieron sufras del 25,7%, en diciembre 40,9%, en enero de 13,6%, en febrero de 15,0%, en marzo de 8,4%, en abril sufrieron un incremento de 2,5%, en mayo de 3,8%, en junio de 2,8%, en julio de 5,0%, en agosto 3,0%, en septiembre 1,7%, en octubre 1,6%, en noviembre 1,3% y en diciembre 1,2%.






