La diputada bonaerense del PRO, Paula Bustos, presentó un proyecto para expresar su profunda preocupación por el aumento sostenido de casos de sífilis en la provincia de Buenos Aires, y le reclamó al Ejecutivo de Axel Kicillof acciones urgentes de prevención, concientización, diagnóstico temprano y tratamiento frente a una problemática sanitaria que impacta con fuerza en la población joven.
“Se determinó un incremento registrado que responde a una tendencia ascendente sostenida desde hace más de 15 años, solo interrumpida
transitoriamente durante la pandemia de COVID-19, retomando su crecimiento con mayor intensidad desde 2022, cuando se superaron por primera vez los 30.000 casos anuales a nivel nacional”, remarcó Bustos en el escrito, donde solicita una intervención urgente de la cartera sanitaria bonaerense.
En la iniciativa, la legisladora oriunda de Pergamino advirtió que la sífilis es una infección de transmisión sexual (ITS) causada por la bacteria Treponema pallidum, que tiene cura efectiva con tratamiento oportuno a base de penicilina, aunque remarcó que sin diagnóstico temprano, puede ocasionar complicaciones graves e irreversibles en la salud.
En la misma línea, la diputada del PRO enfatizó que el grupo más afectado es el de jóvenes de 15 a 39 años, que concentró el 76% de los casos positivos de sífilis en 2025, mientras que el segmento de entre 20 y 24 años registró la mayor incidencia. Incluso, Bustos señaló que la afectación es “aún más pronunciada en mujeres jóvenes”, con una tasa superior dentro de esa franja etaria.
En los fundamentos del escrito, Bustos afirmó que la provincia de Buenos Aires “no es ajena a esta realidad epidemiológica” que atraviesa el país, y remarcó que, al tratarse de una de las jurisdicciones con mayor concentración de población joven del país, se convierte en “territorio prioritario para la acción preventiva”. Desde esa mirada, la legisladora reclamó una estrategia sanitaria específica orientada a los sectores más expuestos.

“La prevención y el diagnóstico temprano del sífilis constituyen las herramientas más eficientes y de menor costo para el sistema de salud, ya que reducen complicaciones, hospitalizaciones y transmisión vertical de madre a hijo que puede provocar una infección congénita con consecuencias graves para el recién nacido”, alertó Bustos.
En ese sentido, la legisladora propuso idear una campaña provincial de concientización y testeo que utilice “canales digitales, redes sociales, universidades e instituciones educativas”, y priorice el alcance entre jóvenes de 15 a 24 años con mensajes claros, sin estigmatización y orientados a la acción concreta. “Además, la articulación público-privada con farmacias, laboratorios y organizaciones de la sociedad civil permitirían ampliar la cobertura de testeo sin incrementar el gasto público, logrando mayor eficiencia en el uso de los recursos del Estado provincial”, completó la diputada.
En última instancia, la legisladora del PRO remarcó que la “transparencia en la gestión sanitaria exige la fijación de metas e indicadores medibles, el monitoreo periódico de resultados y la publicación de informes accesibles a la ciudadanía”, con el objetivo de garantizar la rendición de cuentas sobre los recursos invertidos, e instó a los poderes competentes a “tomar las medidas necesarias” con la urgencia que el incremento de los casos de sífilis amerita.
Récord de casos y alerta sanitaria por el avance de sífilis en los jóvenes
Es preciso mencionar que, los datos oficiales difundidos por el Ministerio de Salud muestran que la preocupación planteada por Bustos se enmarca en una tendencia nacional en ascenso. Según el último Boletín Epidemiológico Nacional, durante 2025 se notificaron 46.779 casos de sífilis en Argentina, lo que representó un aumento del 75,6% respecto de 2022 y llevó la tasa nacional a 117,2 casos cada 100 mil habitantes, el registro más alto informado hasta el momento.

En tanto, el informe que salió de la cartera sanitaria liderada por Mario Lugones también precisó que el país superó por primera vez los 30 mil casos anuales en 2023, y desde entonces mantuvo una curva creciente, un fenómeno que las autoridades nacionales atribuyen tanto a un aumento real de contagios como a una mejora en la detección, especialmente a partir de la utilización de pruebas rápidas y campañas focalizadas en distintos territorios.
En relación con el perfil epidemiológico publicado por el Ministerio de Salud este mismo mes, el 76% de los casos detectados en 2025 se concentró en personas de entre 15 y 39 años, mientras que el grupo de mayor incidencia fue el de 20 a 24 años, con una tasa de 290,6 casos por cada 100 mil habitantes. A su vez, las estadísticas oficiales indicaron una prevalencia más alta entre mujeres jóvenes en las franjas etarias de 20 a 29 años.
En tanto, la serie histórica elaborada por Nación exhibe un crecimiento sostenido desde 2011, con una aceleración marcada a partir de 2015. En cuanto a la distribución territorial, las tasas más elevadas durante 2025 se registraron en la región Sur, seguida por Cuyo y el noreste, mientras que el 60% del total de casos se concentró en la región Centro. Pese a los avances en vigilancia epidemiológica y detección temprana, el Ministerio reconoció que persiste la circulación de la enfermedad en todo el país, lo que refuerza los pedidos de prevención y concientización impulsados desde distintos sectores políticos.





