La Canasta Básica Total (CBT), que mide el incremento de precios de alimentos, servicios y transporte, registró en octubre un aumento mensual de 2,3%, lo cual significó que una familia compuesta por dos adultos y dos menores necesitó $986.586 para no caer por debajo de la línea de pobreza.
En ese sentido, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) informó que la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que marca los ingresos que se deben superar para no ser indigente, registró también una suba de 1,4% en el décimo mes del año, por lo que el mismo grupo familiar necesitó $434.620 en octubre para no quedar debajo de la línea de indigencia.
Luego de que recientemente el INDEC precisara que la pobreza creciera más de 10 puntos durante el primer semestre del año, los datos arrojados por el INDEC, en su informe “Valorización mensual de la CBA y de la CBT. Gran Buenos Aires”, indicó que la CBA saltó 170,6% de manera interanual, mientras que la CBT subió un 185,7% en los doce meses previos.

Es preciso señalar que, la evolución del valor de estas dos canastas es crucial a la hora de la medición de la pobreza y la indigencia, porque sus valores se comparan contra los ingresos declarados por la población.
En ese marco, la Canasta Básica Total, además de alimentos, incluye varios puntos del gasto de los hogares, como indumentaria, salud, transporte o educación, lo que determina la línea de pobreza, mientras que la Canasta Básica Alimentaria se limita a relevar bienes de primera necesidad y establece la línea de indigencia.
En tanto, una familia de tres personas, una mujer de 35 años, su hijo de 18 y su madre de 61, debió tener ingresos por $785.438 para no caer bajo la línea de pobreza y de $346.008 para no ser indigente.
Por último, un hogar compuesto por cinco integrantes, un varón y una mujer, ambos de 30 años, y tres hijos de 5, 3 y 1 año, debió tener ingresos por un total de $ 1.037.672 para no caer en la pobreza, y $ 457.124 para no pasar a engrosar el listado de indigentes en la Argentina.
En tanto, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) arrojó un aumento del 2,7% en octubre, según datos del organismo. De esta manera, la inflación volvió a perforar el piso del 4% desde enero del 2022, cuando marcó 3,9%, y sostiene la desaceleración tras la alta inflación que provocó la devaluación que impulsó la administración de Javier Milei a comienzos de gestión.





