El ministro de Economía nacional, Luis Caputo, atribuyó el rebote de la inflación de los últimos meses al proceso de volatilidad que generó el “ataque político” que, según afirmó, sufrió el Gobierno antes de las elecciones legislativas del 2025. No obstante, indicó que entre agosto y octubre el aumento de precios romperá el piso del 1%.
Luego de que el INDEC precisara que la inflación de febrero fue de 2,9%, una cifra que ratificó la tendencia a la suba desde agosto del año pasado, el titular del Palacio de Hacienda afirmó que los últimos números generan “preocupación y ocupación” en la cartera. “La política monetaria sigue apuntando a tener la inflación lo más bajo posible”, indicó en declaraciones televisivas
“Esperábamos el dato de febrero porque la suba de la carne pegó y las tarifas también, pero eso más que preocuparnos, nos ocupa. Se siguen haciendo los deberes y la inflación va a terminar convergiendo a niveles internacionales, es muy difícil predecir el cuándo en los índices, pero si no es agosto, será septiembre u octubre”,manifestó Caputo en relación con el escenario con la inflación por debajo de 1%.
Es preciso mencionar que, el reciente informe del INDEC encendió las alarmas en el Ejecutivo nacional, puesto que no logra desacelerar el aumento de precios minoristas desde mayo de 2025. Asimismo, el último relevamiento indicó que la inflación núcleo (que mide la evolución de los precios sin tener en cuenta factores estacionales) trepó hasta el 3,1%.

En ese marco, Caputo planteó que el escenario está vinculado a un “ataque político” en la previa de las elecciones legislativas del pasado octubre. Bajo su perspectiva, ese escenario impactó en el riesgo país, el crecimiento económico y el propio índice de precios. “Cayó la demanda de nuestra moneda y subieron los otros precios. El mismo riesgo país estaba en 500 y se fue a 1500; ese ataque nos hizo retroceder algunos casilleros, pero ahora estamos encaminados”, puntualizó.
Es preciso señalar que, tras conocerse el último índice inflacionario, el Ministro indicó a través de sus redes sociales que la situación económica “todavía se encuentra en un proceso de corrección de precios relativos, tras más de dos décadas de acumular distorsiones que generaron una tendencia inflacionaria creciente”.
En detalle, la cifra de inflación de febrero estuvo motivada principalmente por los aumentos en los precios regulados (6,8%) y en el sector alimentos (3,3%), lo que significó el sexto mes consecutivo con un índice por encima del 2% y un acumulado interanual de 33,1%.
El Banco Central estima una inflación superior al 1,5% hasta agosto
Con relación a la continuidad de la inflación en los siguientes meses del año, el reciente informe del Banco Central, que recopiló la opinión de 46 consultores, centros de investigación y entidades financieras, aumentó sus estimaciones de inflación para 2026 y vaticinó que el IPC continuará por encima del 1,5% hasta agosto.
En un escenario donde restan saberse los efectos del conflicto bélico en Medio Oriente, principalmente en los precios de combustibles, las proyecciones del Banco Central muestran revisiones al alza en casi todos los meses del año. Por caso, aumentaron su pronóstico de inflación para 2026 a 26,1%, casi 14 puntos porcentuales por encima de lo vaticinado por el Gobierno nacional en el Presupuesto de este año.
Además, la entidad presidida por Santiago Bausili advirtió que marzo suele ser un mes con incrementos significativos en otros rubros claves. En esa línea, señaló que “en marzo suelen incidir significativamente los aumentos en el agrupado Educación (Regulados) y en Prendas de vestir (Estacionales)”. En el caso de la indumentaria, el organismo explicó que estos movimientos están “asociados al cambio de temporada para la ropa”.
En ese marco, lo que preocupa al equipo económico a cargo de Caputo es que es a partir de las expectativas del Banco Central los principales bancos, fondos de inversión y las empresas “formadoras de precios” toman los datos para formalizar sus políticas de costos.





