Las declaraciones de esta semana del presidente del bloque de diputados del Frente de Todos, César Valicenti, sobre la posibilidad de que la ley de deliverys derive en la conformación de un nuevo gremio volvieron a calentar el debate en la Legislatura bonaerenses.
Fue el legislador libertario, Guillermo Castello, el encargado de salir a exponer al diputado Valicenti por sus dichos a este medio sobre la posibilidad de que un nuevo gremio pueda “defender los derechos de los repartidores ante la vulnerabilidad en la que trabajan”.
En diálogo con Diputados Bonaerense, diputado Castello advirtió que el discurso del kirchnerismo sobre la “precarización laboral y la situación de vulnerabilidad, es un verso populista para camuflar sus verdaderos objetivos, que son meramente económicos”.
“Lo que expresó el diputado Valicenti en la conferencia de prensa que dio junto a los sindicalistas Plaini y Moyano confirma nuestras sospechas de que el único propósito que persigue la Ley Anti-Deliverys es sindicalizar obligatoriamente a los 30.000 repartidores que hay en la Provincia para quedarse compulsivamente con la cuota sindical”, enfatizó Castello.
Este miércoles, a la salida una conferencia realizada en el salón Antonio Cafiero del Senado bonaerense, que contó con la presencia de Pablo Moyano, la titular de bloque de Senadores, Teresa García, su par del sindicalismo y autor de la ley de delivery, Omar Plaini, entre otros legisladores, Valicenti reconoció que “en la historia de los inicios de cualquier gremio siempre hubo conflicto”.
“Ojalá que el proyecto pueda derivar en la organización de un gremio para que puedan defender colectivamente sus derechos. Sino desde lo individual es una pelea muy débil, y es lo que no están pudiendo dar, por eso la situación de vulnerabilidad en la que trabajan y de precarización laboral”, fueron las palabras de Valicenti que encendieron el debate.
Como era de esperar, la respuesta de Castello no tardó en llegar. “Habla de una supuesta ´debilidad´ de los trabajadores ante las empresas. No existe nada de eso. Van a destruir 30.000 fuentes de trabajo y los van a dejar en la calle mendigando un plan social al gobierno. Tal vez sea eso lo que pretende el kirchnerismo”, sentenció fiel a su estilo.
En rigor, desde la semana pasada, el diputado de Avanza Libertad venia alertando sobre el trasfondo político del proyecto de ley que fogonea el senador sindicalista k Omar Plaini para regular la actividad de los repartidores de delivery. “Como Plaini se quedó sin sindicato porque los canillitas se están extinguiendo, quiere inventar un nuevo curro, un sindicato para quedarse con el aporte de los trabajadores“, fustigó
En concreto, el proyecto de ley que viene con media sanción del Senado bonaerense busca regular la actividad de los delivery a partir de la recreación de un registro provincial de los repartidores y sus vehículos. Si bien desde el oficialismo lo ven como una herramienta para subsanar la precarización laboral, para la oposición redundaría en el cierre de empresas y el consiguiente despido de trabajadores.
Estos, fueron parte de los planteos que dilataron el aval del plenario conjunto de las comisiones de Presupuesto, Trabajo, Asuntos Constitucionales y Legislación general, para que el texto arribe al recinto de Diputados. Desde ambos campamentos, acordaron pasar a un cuarto intermedio para abrir el diálogo con el sector empresarial y los trabajadores. Se espera que la próxima semana inicie la ronda de debate.
Ley de deliverys: “Atenta contra los prestadores del servicio”
En noviembre del año pasado, el presidente de la bancada de Avanza Libertad, Guillermo Castello, ya había adelantado que el proyecto para regular los delivery “atenta contra los prestadores del servicio”. “Afectará las condiciones laborales y la competitividad de unos 80 mil bonaerenses, ya que incluye además a mensajeros y repartidores tradicionales”, afirmó en su momento.
De acuerdo al texto, la norma alcanzaría a “todas las personas humanas trabajadoras y trabajadores que ejecutan personalmente estas actividades a tiempo y jornada total o parcial, ya sea por cuenta propia o ajena, o bajo cualquier otra forma que haga presumir la existencia de una relación laboral dependiente”.
“Se trata de un proyecto absurdo, inconstitucional y contraproducente. Crea un Registro de ‘trabajadores’ de aplicaciones, pero afecta a mucha más gente. En realidad, son prestadores de servicios, con lo cual solo se logrará que haya menos contratados por los costos adicionales y por el riesgo de la industria del juicio laboral. Le van a cortar la posibilidad a muchas personas de generarse ingresos, de manera flexible en cuanto a dedicación y franja horaria”, argumentó Castello.
Por último, el diputado libertario resaltó que “en Suiza, se aprobó una ley similar y el 80% de los repartidores se retiró de la app Uber Eats”. “Algo parecido ocurrió en España, donde unos 10 mil ‘delivery’ abandonaron sus puestos. Es decir, son medidas que terminan atentando contra la ciudadanía”, concluyó.





