Las previsiones del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anticipan un escenario variado para las jornadas de Nochebuena y Navidad, con máximas por encima de los 30° y probabilidades de chaparrones aislados para varios municipios, entre los que se incluye eñ Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
En ese sentido, desde el SMN lanzaron un alerta amarillo por tormentas en varios municipios del centro y noreste de la provincia de Buenos Aires. En el caso del AMBA, las lluvias comenzarán en horas de la tarde y podrían mantenerse hasta la medianoche, durante la llegada de la Navidad.
Según detallaron desde el organismo, el miércoles 24 de diciembre prevé hasta un 70% de lluvias y tormentas a partir de las 18 horas. Para la madrugada del 25, las posibilidades de lluvia se reducen y mejorará con las primeras luces del día. En tanto, las temperaturas mantendrán valores un poco más altos, puesto que el termómetro comenzará la jornada marcando los 26°, para luego subir hasta los 33°.

No obstante, la información oficial refleja que, para la tarde, el viento podría ir aumentando en intensidad, dejando una sensación térmica superior y abriendo paso a la llegada de un frente frío, lo que ocasionaría chaparrones intermitentes, por lo que lo más seguro es armar la mesa adentro, y si es afuera bajo techo.
Cómo continuará el clima en Navidad y el resto de la semana
En tanto, para el jueves de Navidad, se aguardan condiciones similares: la temperatura máxima descendería levemente hasta los 29°C, con una mínima estable en 21°C. El ambiente persistiría caluroso y el cielo estará entre mayormente a algo nublado.
No obstante, desde el Servicio Meteorológico Nacional no descartan variaciones del viento y la posibilidad de chaparrones aislados, especialmente durante la madrugada y primeras horas del día del 26 de diciembre.
El viernes se repite el patrón, con 32°C de máxima y 22°C mínima, sin probabilidad de precipitaciones y predominio de nubosidad variable. Ya el sábad 27 de diciembre la inestabilidad gana fuerza.
En detalle, el SMN señala una probabilidad de chaparrones entre 10% y 40%, con máxima prevista de 30°C y mínima de 21°C. Estas condiciones refuerzan la recomendación de planificar actividades bajo techo ante la posibilidad de cambios bruscos.





