La causa que investiga el hackeo del teléfono del exministro de Justicia y Seguridad porteño, Marcelo D’Alessandro, avanza a paso firme y, en las últimas horas, uno de los acusados dentro de la pesquisa se confesó como culpable del delito, luego de admitir que le pagaron para realizar el trabajo.
El supuesto autor del hackeo al teléfono de D’Alessandro se llama Elías Nuñes Pinheiro, y fue indagado este lunes por videoconferencia, dado que reside en la localidad de El Dorado, provincia de Misiones, por la Unidad Fiscal Especializada en Delitos y Contravenciones Informáticas de la Ciudad de Buenos Aires.
Según la confesión de Pinheiro, el hackeo al teléfono de D’Alessandro le fue solicitado a través de la plataforma de Telegram, por un usuario sin foto de perfil, que le ofreció una paga en criptomonedas para indagar en los celulares y chats personales de varios usuarios, entre ellos, el exministro porteño.
En los detalles, Pinheiro recordó que el hackeo al teléfono de D’Alessandro fue realizado el 19 de octubre de 2022, fecha que coincide con un llamado del exministro porteño a la compañía telefónica Movistar, en la que denunció que su móvil había dejado de funcionar por un error en el sistema.
Asimismo, resulta conveniente mencionar que Pinheiro se dedicaba a realizar este tipo de trabajos, relacionados al hackeo de móviles y otras maniobras ilegales a través de las redes sociales, con distintas aplicaciones que le permitían interferir en los teléfonos personales de las víctimas y también en los sistemas del Gobierno nacional, de donde sacaba datos claves para los operativos.
Cabe recordar que, los chats del teléfono de D’Alessandro expusieron el viaje a Lago Escondido de jueces, funcionarios porteños y empresarios de medios. Por caso, con los diálogos “recuperados” por el acusado del hackeo al teléfono de D’Alessandro, salió a la luz que el juez Julián Ercolini propuso falsificar facturas para tapar el escándalo.
Además, se dieron a conocer chats que evidenciaron que D’Alessandro operaba en secreto con Silvio Robles, mano derecha del presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, mientras el vocero judicial le daba instrucciones al PRO sobre como actuar en la causa por la coparticipación y en la disputa por la integración del Consejo de la Magistratura.
En ese contexto, también quedó al descubierto que D’Alessandro ponía vehículos a disposición del juez federal Sebastián Ramos, el mismo que se encargó de cerrar en tiempo récord la causa que investigaba los chats entre el exministro porteño y el vocero judicial Robles.
Así, luego de la confesión de Pinheiro, que según sus palabras fue el autor material del hackeo al teléfono de D’Alessandro, la Unidad Fiscal Especializada en Delitos y Contravenciones Informáticas de la Ciudad de Buenos Aires deberá decidir cómo continuará la causa que investiga la intervención en el móvil de exministro.





