Tras el escándalo suscitado por la detención del senador aliado de La Libertad Avanza, Eduardo Kueider, por haber pasado a la frontera con Paraguay con USD 200 mil sin declarar, el presidente de la Nación, Javier Milei, amaga con convocar a sesiones extraordinarias en el Congreso para tratar una batería de temas urgentes para Casa Rosada.
En rigor, con el fin de año, ambas cámaras del Congreso de la Nación darán por cerrado su etapa ordinaria del 2024. Sin embargo, ninguno de los dos recintos se tomará vacaciones ya que Milei pretende utilizar el período que abarca de diciembre a marzo para tratar la eliminación de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), la ley “antimafia”, el juicio en ausencia y la limitación de los fueros.
El proyecto para eliminar las PASO, fue enviado por Milei a finales de noviembre como parte de una gran reforma electoral que, además de suprimir esa instancia de comicios, establece que los partidos políticos, alianzas o confederaciones registren ante el Juez Federal con competencia electoral las listas de candidatos con una antelación de 60 días.
De esta manera, la reforma electoral de La Libertad Avanza (LLA) reafirma que cada agrupación política podrá presentar una única lista de candidatos por categoría de cargos nacionales a ser dirimida. Este ítem es algo que no cayó bien en las filas del PRO, que buscaba presentar dos listas por el oficialismo en las elecciones primarias.

Sin las PASO, el PRO puede quedar ante un abismo político ya que la idea inicial del ex presidente Mauricio Macri era competir en las elecciones de 2025 con un frente electoral unificado con el oficialismo pero que le permita dirimir alguna especie de autonomismo. Sin embargo, ahora, la escudería amarilla deberá discutir los lugares en las listas si quiere jugar con el libertarismo, de no hacerlo “podría ser el clavo en el ataúd” del macrismo.
En segundo lugar, el gobierno de Milei pretende que el Congreso trate y apruebe la “ley antimafias”, iniciativa enviada en marzo por los ministros Luis Petri (Defensa) y Patricia Bullrich (Seguridad) y que implica que aquellos individuos que haya cometido delitos en el marco de una organización criminal no van a tener una pena individual, sino una especial por pertenecer a dicha banda delictiva.
“La ley va a permitir detenciones por averiguación de delitos; colocación de retenes para efectuar requisas; incautar mercadería dando noticia a la autoridad judicial; hacer rastrillajes, realizar allanamientos encadenados y la interceptación de llamados telefónicos y nuevas formas de comunicación con la autorización de la justicia”, definió en aquel momento la ministra Bullrich.
Si bien desde Casa Rosada siempre tuvieron intenciones de acelerar el tratamiento de la ley antimafias, la amenaza que recibió Bullrich en redes sociales por cuatro hombres armados encapuchados fue la oportunidad perfecta para la gestión de Milei para pedirle al Congreso que analice la propuesta. “Una organización criminal es aquella que busca el control de un territorio para cometer ilícitos de todo tipo”, consideró la titular de Seguridad.
Además, la gestión libertaria pretende sumar al temario extraordinario un proyecto propio para limitar las inmunidades de los legisladores, una propuesta agigantada en parte por la polémica detención de Kueider. Si bien el senador había ingreso bajo la boleta de Unión por la Patria, en el último tiempo le votó varias iniciativas a Milei y se despegó por completo de la bancada peronista.
Para lograr aprobar estos objetivos, Milei necesita sí o sí nuclear los votos de la oposición dialoguista, pero la misión no será fácil. Es que el PRO, su más fiel aliado legislativo, sigue receloso a causa de la caída del proyecto de Ficha Limpia, que busca prohibir la candidatura de aquellos que tengan condena penal con fallo en segunda instancia y que fue boicoteado por los propio diputados libertarios. Si bien desde el Gobierno prometieron que se encargarán de reescribir el texto parlamentario, los alfiles amarillos esperan un gesto del Presidente antes de acceder a aprobarle algún precepto.
Congreso: de votar como peronista a votar como libertario, la biografía de Kueider
Edgardo Kueider ingresó al Senado de la Nación en 2019 como legislador de Unión por la Patria (UxP) por la provincia de Entre Ríos. Sin embargo, en febrero de 2023 pegó el portazo y conformó un bloque propio junto con otros peronistas disidentes, denominado Unidad Federal.
En efecto, los senadores Guillermo Snopek (Jujuy), Edgardo Kueider (Entre Ríos), Carlos Espínola (Corrientes) y María Eugenia Catalfano (San Luis), que decidieron dar un paso al costado visiblemente molestos con los destratos del kirchnerismo y sumarse al peronista disidente Alejandra Vigo (Córdoba).
Por medio de un comunicado, los legisladores formalizaron la nueva bancada que se llamó Unidad Federal, aliado clave de la administración nacional de Javier Milei durante el debate de la Ley Bases.
No obstante, en la Cámara Alta, Kuider no sólo apoyó la Ley Bases sino que también levantó la mano a favor del DNU que otorgaba frescos fondos reservados para la SIDE y estuvo a un paso de encabezar la comisión Bicameral de Inteligencia, ungido por la vicepresidenta Victoria Villarruel.





