La histórica marca de lencería Cocot atraviesa una profunda crisis laboral que derivó en protestas de sus trabajadores frente a la fábrica, en un contexto marcado por la denuncia de al menos 140 despidos en los últimos dos meses, y la decisión empresarial de comenzar a pagar salarios, vacaciones y otros conceptos en cuotas, una situación que compromete seriamente la continuidad laboral y el sostenimiento económico de cientos de familias.
Según relataron delegados gremiales durante la manifestación, Cocot emplea actualmente a alrededor de 500 personas y, bajo el argumento de una supuesta falta de fondos líquidos, resolvió modificar de manera unilateral las condiciones de pago, fragmentando las remuneraciones mensuales y abonándolas sin fechas fijas, una práctica que golpea de lleno a los trabajadores en un escenario de inflación persistente y aumento del costo de vida.
Durante la protesta, los empleados de Cocot hicieron público el deterioro de las condiciones laborales y salariales que atraviesan, y cuestionaron con dureza la postura de la conducción de la firma. “El patrón dice que no hay plata, pero nosotros trabajamos las 24 horas”, expresó uno de los operarios, que remarcó que los sueldos promedio rondan los 700 mil pesos por jornadas de nueve horas, un ingreso que consideran insuficiente frente a los gastos corrientes, más aún cuando se suma el pago fraccionado del aguinaldo y la existencia de bonos adeudados.
En tanto, los trabajadores señalaron que el pago en tres cuotas extendidas hasta marzo no se limita únicamente a los salarios mensuales, sino que también alcanza a las vacaciones y otros conceptos que forman parte de su remuneración, lo que genera una creciente incertidumbre sobre cuándo y cómo cobrarán la totalidad de sus haberes, y afecta de manera directa la planificación económica de los hogares, profundizando el malestar interno dentro de la planta.
En ese marco, los trabajadores de Cocot alertaron sobre la implementación de retiros voluntarios como una herramienta utilizada por la empresa para continuar la reducción de la plantilla de personal, una estrategia que busca avanzar en un achicamiento estructural de la producción, y reemplazar puestos de trabajo estables por un esquema más flexible y orientado a una lógica comercial distinta a la que históricamente caracterizó a la firma.

En tanto, uno de los aspectos más cuestionados por los empleados es el cambio en la estrategia empresarial, que estaría centrado en una mayor importación de insumos y productos terminados, principalmente provenientes de China, en detrimento de la producción nacional. Es que, los trabajadores sostienen que esta política impacta directamente en la actividad de la fábrica y en la preservación de los puestos de trabajo, al reducir la necesidad de mano de obra local.
La preocupación se profundiza al considerar las obligaciones cotidianas que deben afrontar las familias de los operarios. “Las cuentas no esperan. En marzo tenemos que afrontar los gastos de escolaridad de los hijos y no sabemos de dónde vamos a sacar la plata”, expresó con angustia una empleada con más de 20 años de antigüedad en Cocot.
Frente a este escenario, los trabajadores de Cocot reclamaron una intervención urgente de las autoridades laborales para garantizar la continuidad de los puestos de trabajo y la regularización inmediata de los pagos, y advirtieron que, de no obtener respuestas concretas, las medidas de fuerza que se desarrollan en las inmediaciones de la planta podrían profundizarse, en defensa de las fuentes laborales y de condiciones salariales que les permitan sostener su vida cotidiana.
Cocot se suma a las plantas radicadas en la Provincia que fueron arrasadas por la crisis productiva
- GEPSA en Pilar: más de 80 despidos tras un cierre sin instancias previas de diálogo ni comunicación formal anticipada, con deudas salariales de la última quincena de diciembre 2025, aguinaldo y vacaciones.
- Petroquímica Sealed Air en Quilmes: a fines del año pasado, la empresa confirmó 65 despidos a pesar de que se encontraba vigente una conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo.
- SanCor en Don Torcuato: más de 350 despidos y apertura de un concurso preventivo de acreedores.
- Dass en Coronel Suarez: comenzó el 2023 con 360 despidos y continuó en 2024 con un plan de “retiros voluntarios” que afectó de manera directa la economía local.
- Natura en San Fernando: en diciembre de 2024, Avon envió 293 telegramas de despidos a sus trabajadores, luego de un llamado telefónico un sábado en el que comunicaron el cierre de la empresa.
- Cerro Negro en Olavarría: en marzo de 2025, la fábrica de cerámicos despidió a 96 trabajadores de su planta ubicada sobre la Ruta 226 en medio de la crisis productiva que atraviesa el sector de la construcción.
- Whirlpool en Pilar: en noviembre de 2025, la empresa de electrodomésticos anunció el cierre inmediato de su planta de producción de lavarropas y anunció el despido de los 220 trabajadores que se desempeñaban en la fábrica.
- Color Living en Tigre: a fines de 2025, la fábrica de muebles ubicada en la localidad de Pacheco cerró sus puertas y despidió a 40 empleados.
- Marechiare en Mar del Plata: la tradicional empresa que cuenta con más de medio siglo de historia en la elaboración de conservas confirmó su cierre definitivo y despidió a 50 empleados.





