La expresidenta Cristina Kirchner reapareció este jueves con un mensaje por el Día del Trabajador. En sus redes sociales, la actual titular del Partido Justicialista (PJ) nacional, definió la jornada como “difícil para las grandes mayorías nacionales” y apuntó de lleno contra el gobierno de Javier Milei.
“Este es un Día del Trabajador difícil para las grandes mayorías nacionales. A la pérdida histórica del poder adquisitivo de los salarios, que hoy se encuentra en los niveles del 2001, se suma la intención declarada del gobierno de Milei de seguir arrasando con los derechos conquistados por nuestro pueblo”, escribió la dirigente.
El mensaje de la exmandataria busca reforzar el llamado a la unidad en un contexto económico y político adverso. “En este contexto es más necesario que nunca mantenernos unidos en la defensa del derecho a una vida digna, con el trabajo como herramienta de progreso”, remarcó.
En ese sentido, Cristina Kirchner también apeló a una visión histórica del peronismo. “Y así poder volver a soñar con un país donde la movilidad social ascendente permitió que, durante décadas, los argentinos tuvieran la certeza de que sus hijos iban a vivir mejor que ellos”, agregó.

No obstante, el posteo de la expresidenta también puede leerse en clave interna, ya que volvió a agitar las tensiones dentro del peronismo bonaerense, que se mantienen latentes desde la última elección.
Pese a que “la espuma bajó”, los cortocircuitos entre el sector que responde a Cristina Kirchner y el que encabeza Axel Kicillof no se disiparon. Aunque el kirchnerismo duro amagó con una ruptura tras la decisión del Gobernador bonaerense de desdoblar las elecciones, esa fractura no se concretó. Sin embargo, las diferencias siguen al rojo vivo.
Esta semana, Andrés “Cuervo” Larroque, ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense y ex dirigente camporista, avivó el fuego y en declaraciones públicas, aclaró que “la discusión no es con Cristina, es con la bandita de Máximo”, en referencia al diputado nacional y presidente del PJ bonaerense.
Según Larroque, Máximo Kirchner “tiene de rehén a la organización para obedecer a intereses muy particulares”. Una frase que desató nuevas especulaciones en torno a la convivencia forzada dentro del oficialismo provincial.

Mientras tanto, Cristina Kirchner refuerza su lugar como figura de referencia y el mensaje por el Día del Trabajador reafirmó su diagnóstico sobre la situación social, como así también, su rol como faro dentro del universo peronista. “Recuperar esa Argentina debe ser el compromiso de los que creemos en Dios y en la Patria”, demandó.
Cristina Kirchner cruzó a Kristalina Georgieva: “Nos necesitan endeudados y subdesarrollados”
Esta misma semana, la exvicepresidenta y jefa del PJ, Cristina Kirchner, salió con los tapones de punta contra la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, y aprovechó para lanzar una dura crítica al modelo económico que impulsa el presidente, Javier Milei, y el exjefe de Estado y actual titular del PRO, Mauricio Macri.

“No te la voy a dejar pasar”, le marcó la titular del PJ a la directora del FMI y advirtió que en 2015, bajo el lema de “cambio”, Mauricio Macri llevó al país a una profunda crisis, con endeudamiento récord, fuga de capitales, caída del salario y pérdida de la soberanía económica. “El ‘cambio’ que ustedes celebran nos arruinó”, sentenció.
A través de una extensa carta difundida en redes sociales, la exmandataria acusó al organismo internacional de ser responsable de los ciclos de endeudamiento y ajuste de argentina. En rigor, la reacción de Cristina Kirchner llegó después de que Georgieva celebrara los resultados económicos del gobierno libertario y pidiera “no desviarse del carril del cambio” de cara a las próximas elecciones legislativas.
En su carta, la exvicepresidenta trazó un diagnóstico alarmante sobre la situación actual y enumeró que hay una notable caída libre del consumo, que hubo una destrucción de más de 180.000 empleos privados, una desindustrialización récord según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), un desplome de la inversión privada y una sangría constante de divisas.
“Hoy la cuenta corriente está en rojo. En 10 meses se fueron casi 12 mil millones de dólares, justo el monto que le entregaron a Milei en el último acuerdo”, ironizó Cristina Kirchner y denunció que el país se encuentra en un modelo de “miseria planificada” impulsado desde los organismos internacionales.

Cristina Kirchner también aprovechó para cargar contra Milei por su papel en el funeral del papa Francisco en el Vaticano. Cuestionó que el mandatario llegara tarde a la ceremonia y lanzó: “¿Llegaste tarde por un problema de agenda o por alguna otra razón que los argentinos desconocemos?”.
La exmandataria volvió a recordar que durante su gobierno y el de su fallecido esposo, Néstor Kirchner, Argentina canceló la deuda con el FMI “por dignidad, soberanía y para no soportar más injerencias como las de hoy”.
En un mensaje final a la militancia y a los legisladores que acompañaron acuerdos con el Fondo, Cristina cerró con un artículo de 2006 de Clarín que documentaba que tras los pagos de Argentina y Brasil, el FMI tuvo que ajustar su propio presupuesto por la pérdida de intereses. “¡Mamadera!”, ironizó.





