La diputada bonaerense del bloque Acuerdo Cívico (UCR-GEN), Viviana Dirolli, presentó un pedido de informes para que el Gobierno de la provincia de Buenos Aires explique por qué las aguas del arroyo Sarandí, ubicado en Avellaneda, se tiñó de rojo la semana pasada.
El pasado 6 de febrero, los vecinos del barrio Villa Inflamable, de Avellaneda, amanecieron con la noticia de que el arroyo Sarandí estaba rojo, lo que no solo afectó visualmente al cauce de agua, sino que su nuevo color también causó un fuerte olor que impactó a las zonas linderas.
“El color rojizo del arroyo Sarandí se observa fundamentalmente en Avellaneda. Sin embargo, atraviesa varias localidades que registraron un crecimiento urbano e industrial importante, que generó una presión no habitual sobre los recursos naturales”, mencionó Dirolli.
En ese sentido, Dirrolli pidió conocer las causas del color rojo en el arroyo Sarandí, si eso representó un riesgo para la salud de los bonaerenses, si hubo denuncias sobre la situación del citado curso de agua, si se han tomado medidas para proteger la fauna y la flora del área afectada, y si se identificaron fuentes potenciales de contaminación como industrias, agricultura o residuos urbanos.
“Los pobladores de la zona denuncian que las empresas que se ubican en la zona serían las que producen el daño ambiental en la medida que estarían arrojando deshechos contaminantes al arroyo Sarandí, provocando así el cambio de color de sus aguas y malos olores”, reflexionó la diputada opositora.

Según expresa en su pedido de informes, Dirolli plantea que una de las principales hipótesis de por qué el arroyo Sarandí tuvo el agua roja, es que las empresas arrojan en el caudal sus deshechos, lo que altera la química del agua en términos de ph y temperatura.
“Entendemos que el Gobierno bonaerense debe llevar tranquilizada a la población informando detalladamente las causas que originaron la nueva coloración del arroyo y las consecuencias que ellas pueden tener en el medio ambiente y para la salud humana”, remarcó Dirolli.
Apenas se conoció el color rojizo del arroyo Sarandí, camionetas del Laboratorio de Ambiente Móvil del Gobierno bonaerense se acercaron al lugar para tomar muestras del agua para analizarla. ¿El resultado? Presencia de anilina, un líquido tóxico se usa para fabricar tintes, barnices, herbicidas, y otros productos.
“La coloración roja del arroyo Sarandí puede ser un indicador de la contaminación de sus aguas obligando a las autoridades a tomar medidas urgentes para proteger al medio ambiente, la biodiversidad y las personas afectadas. Resulta imperioso entonces implementar de manera eficaz medidas de control, informar a la comunidad, revertir el daño y garantizar la protección ambiental del arroyo”, finalizó la diputada manessista.





