Luego de que el debate sobre la solicitud de endeudamiento elevada por el gobernador Axel Kicillof pasara a cuarto intermedio para este viernes, en las últimas horas se intensificaron las negociaciones por el reparto de cargos en el ampliado directorio del Banco Provincia (Bapro), una jugada que impulsó el Ejecutivo para intentar llegar a los dos tercios de votos necesarios para sancionar la “Ley de Financiamiento”.
En el debate de la comisión de Presupuesto e Impuestos para dictaminar la solicitud del endeudamiento la oposición consiguió que el oficialismo sumara cuatro asientos más al directorio del Bapro que pasó de 8 a 12 miembros. Este apartado y el monto total de fondos para intendentes atado a la deuda son los factores clave de la rosca.
Con la falta de acuerdos para abordar el expediente en la doble sesión del jueves, el oficialismo buscará hasta este viernes a las 10 horas el consenso para el reparto de cargos. Con los tiempos al límite, ya circula un borrador de pliegos y varios candidatos aceleraron gestiones con los certificados de antecedentes penales listos para ser presentados.
Las tratativas para ampliar el directorio del Banco Provincia avanzan sobre un esquema que dejaría siete lugares para el peronismo y cinco para la oposición, lo que desató una fuerte interna por los nombres que ocuparían esos cargos clave, tanto en las tribus de Unión por la Patria, como en las bancas de la oposición.
En el universo opositor, la disputa es intensa. En la danza de nombres del PRO aparecen el grindettista, Adrián Urreli, y el ritondista Matías Ranzini, también mencionado para un eventual desembarco en el Ministerio del Interior de la Nación.

Sin embargo, lejos de una posición unificada, sectores amarillos acusan al peronismo de dilatar la negociación, mientras otras versiones apuntan a que La Libertad Avanza cuestiona al PRO por cerrar acuerdos sin consultarlos. “Veremos quienes de la oposición acompañan el endeudamiento”, advirtió el diputado libertario, Agustín Romo.
La posibilidad de un directorio ampliado también reacomoda las expectativas dentro de la UCR, donde el histórico Carlos Fernández podría continuar como representante del “abadismo”. A su vez, Marcelo Daletto, que finaliza su mandato, es otro de los nombres con peso propio en la pulseada interna. Dentro del radicalismo alineado con Miguel Fernández, surge además el senador Agustín Máspoli como alternativa para ocupar uno de los asientos.
En paralelo, Evolución y el sector de Facundo Manes, referenciado por el diputado Matías Civale, buscan no quedar al margen y reclaman un lugar propio en el nuevo esquema de poder. En ese armado, el quilmeño Fernando Pérez emerge como posible representante, en un movimiento que podría reconfigurar el mapa de equilibrios internos del radicalismo bonaerense.
El reparto opositor se completaría con una silla destinada a Fernando Rozas, hermano del titular del bloque Unión y Libertad, Martín Rozas, y hoy aliado estratégico del oficialismo en varias votaciones sensibles. Su incorporación a un eventual “superdirectorio” refleja el peso creciente del espacio libertario dialoguista que siempre comulgó con el kicillofismo.
En rigor, las bancadas piden que se envíen al Senado bonaerense los pliegos, de los directorios del Banco Provincia y del Consejo Provincial de Educación, para tener certezas de la promesa del Gobierno bonaerense. Varias de las vacantes datan de varios años y fueron moneda de cambio en las negociaciones por la “ley de leyes” de 2025, que al final no terminó prosperando.
Es preciso mencionar que, el Banco Provincia tiene en su directorio tres integrantes con mandato prorrogado desde hace dos años: Carlos Fernández, Santiago Nardelli y Laura González. En tanto, y con mandato hasta el 1º de enero de 2026 están Sebastián Galmarini, Alejandro Formento, Bruno Screnci y el director secretario, Humberto Vivaldo.
Endeudamiento: qué cambios introdujo el oficialismo
En el tratamiento en comisiones, Unión por la Patria aceptó modificar el artículo 1 de la Ley de Financiamiento con el objeto de agrandar la partida destinada a los intendentes. La propuesta inicial del Gobierno era que ese fondo quede atado al 8% de una toma de deuda de USD 1.990 millones, pero la oposición logró que también se contemple el otro endeudamiento de USD 1.045 millones. De esta forma, el Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de Inversión Municipal contempla unos USD 3.035 millones.
Asimismo, se añadió al endeudamiento el artículo que crea el Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión municipal, “con el objeto de atender el déficit fiscal, regularizar atrasos de Tesorería o financiar la ejecución de proyectos y/o programas sociales y/o de inversión actualmente en desarrollo o que se prevea iniciar”.
La otra moneda de cambio que Kicillof tuvo que desembolsar para abrirle paso a su paquete de leyes al recinto fue la repartija de cargos en organismos del Estado que hace varios años cuentan con sillas vacantes. En ese sentido, la oposición consiguió que el Gobernador sumara cuatro asientos más al directorio del Banco Provincia (BAPRO), que pasó de 8 a 12 miembros.
El último cambio de la letra chica del endeudamiento recae en la condonación de deudas, un viejo pedido de La Cámpora y el radicalismo. Tal como informó este medio en exclusiva, Gobernación dio lugar al proyecto que presentaron en mayo el kirchnerista Juan Pablo de Jesús y el boina blanca Diego Garciarena, y les perdonó a los 135 intendentes dos importantes deudas que acarrean desde 2021.
La iniciativa establece la condonación del “Fondo Especial de Emergencia Sanitaria para la contención fiscal”, también llamado Fondo Covid, y del “Fondo Especial de Asignaciones Extraordinarias Salariales”, que fue creado en 2023 con el objetivo de coadyuvar a los gobiernos municipales para el pago de una asignación no remunerativa extraordinaria para los estatales. El monto condonado alcanza los $7.900 millones.





