La Secretaría de Energía, dependiente del Ministerio de Economía, habilitó a la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico S.A. (Cammesa) a llevar adelante la Convocatoria Abierta Nacional e Internacional AlmaSADI, con el objetivo de licitar mega baterías eléctricas que se instalarán en distintas regiones del interior del país para reforzar el suministro y morigerar los cortes de luz.
De acuerdo a lo que dejaron trascender desde la Secretaría de Energía, la medida apunta a “fortalecer la confiabilidad del sistema” de electricidad en el interior del país mientras se aguarda la implementación del plan de ampliación de las redes de transporte de energía eléctrica anunciado por la propia administración libertaria el año pasado.
De esta manera, la nueva licitación contempla la incorporación de centrales de almacenamiento de energía eléctrica en baterías (BESS) en nodos críticos del NOA, NEA, Centro, Litoral, Cuyo y el interior de la provincia de Buenos Aires, sin incluir el AMBA, con el propósito de robustecer el Sistema Argentino de Interconexión (SADI) y reducir las interrupciones del servicio, especialmente durante los picos de mayor demanda.
En esta primera etapa, el Gobierno fijó una potencia objetivo referencial de 700 megavatios, con una inversión estimada en 700 millones de dólares y contratos de hasta quince años, esquema que busca sumar respaldo estructural al sistema eléctrico y mejorar su capacidad de respuesta ante situaciones de alta exigencia, aportando mayor seguridad operativa en regiones que históricamente presentan vulnerabilidades en el suministro.
En tanto, la convocatoria denominada “AlmaSADI”, prevé que la apertura de ofertas se concrete entre mayo y junio, y establece que los proyectos deberán presentar potencias de entre 10 MW y 150 MW en tecnología BESS, mientras que para el interior bonaerense se definió una potencia específica de 150 MW, en línea con el objetivo de reforzar nodos estratégicos fuera del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

Desde el área energética señalaron que el almacenamiento con baterías de última generación permite responder de manera rápida ante variaciones en la demanda, aporta flexibilidad al despacho de energía y suma reservas que incrementan la seguridad de operación, lo que en términos prácticos contribuye a disminuir la probabilidad de cortes y a mejorar la calidad del servicio eléctrico en distintas jurisdicciones del interior.
Por caso, la instrumentación del proceso estará a cargo de Cammesa, que será responsable del procedimiento licitatorio, en el marco de una política que busca incorporar herramientas tecnológicas para estabilizar el sistema mientras se desarrollan obras de infraestructura de mayor escala vinculadas al transporte de energía.
En tanto, la iniciativa toma como antecedente el programa de Almacenamiento en Gran Buenos Aires (ALMA-GBA), primera experiencia de almacenamiento a gran escala en el país, en la que el Gobierno nacional adjudicó 713 MW en nodos críticos del AMBA, superando en más de un 40% el objetivo inicial previsto y movilizando una inversión estimada superior a 540 millones de dólares.
En ese proceso previo se registró una alta participación del sector privado, con 15 empresas que presentaron 27 proyectos por un total de 1.347 MW ofertados, y actualmente se desarrollan las obras necesarias para su puesta en marcha, por lo que la nueva convocatoria AlmaSADI busca replicar y ampliar ese esquema hacia el interior del país para reforzar la infraestructura eléctrica y atenuar los cortes en contextos de elevada demanda.
El Gobierno realizó importantes cambios en el esquema de contratación de energía
Cabe recordar que, el año pasado el Gobierno dispuso cambios estructurales en el funcionamiento del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) y habilitó a los grandes usuarios a celebrar contratos directos con generadoras para pactar precios libremente, sin intervención estatal, bajo el amparo de la Resolución 400/2025 publicada en el Boletín Oficial, que entró en vigencia el 1° de noviembre, y creó un nuevo Mercado a Término de Energía y Potencia con el que se apuntó a “restablecer la competencia y que el Estado recupere un rol de regulador sin interferir en la operatoria”.

Es preciso mencionar que, la norma aprobó las “Reglas para la Normalización del MEM y su Adaptación Progresiva”, que establecen un esquema normativo para los contratos de energía y potencia, e incentivaron la celebración de acuerdos bilaterales. El nuevo marco habilita que generadores, distribuidores y grandes usuarios negocien condiciones de abastecimiento sin los topes definidos por los mecanismos de subsidios y administración centralizada que rigieron durante las últimas dos décadas.
Uno de los puntos centrales fue la modificación del artículo 2° de la Resolución 370/2022, que impedía a los distribuidores contratar en el Mercado a Término de Energías Renovables (MATER). Ahora, los agentes distribuidores del MEM pueden suscribir contratos de abastecimiento de energía eléctrica proveniente de generadores o autogeneradores, incluyendo fuentes renovables, lo que deja sin efecto aquella restricción y permite ampliar la oferta disponible.
En tanto, la resolución del Gobierno nacional también fija una nueva categorización para la demanda abastecida por los distribuidores: Demanda de Grandes Usuarios de Distribución (GUDI) y Demanda Estacionalizada de Distribución, que a su vez se subdivide en Residencial y No Residencial. De esta forma, se pretende distinguir entre los consumidores que podrán participar de acuerdos a término, y aquellos que continuarán bajo esquemas estacionales.





