Este martes, el titular del Ente Regulador de la Energía Eléctrica (ENRE) firmó la Resolución 743/2024, y avisó a las empresas de transporte de energía que se postergó la audiencia pública que iba a definir los próximos aumentos de las tarifas de luz, en un intento del Gobierno nacional de mantener la desaceleración inflacionaria que logró en septiembre.
Es preciso recordar que, la audiencia pública había sido convocada por el ENRE para el próximo 5 de noviembre, con el objetivo de avanzar en la Revisión Quinquenal Tarifaria de las empresas transportistas de energía eléctrica, donde se iban a definir las tarifas de luz que se aplicarían en 2025.
De esa manera, todas las partes que hacen posible la llegada de electricidad a hogares y empresas se iban a encontrar para discutir el precio del transporte de la energía eléctrica, que representa el 1,5% del precio final, para implementar a partir del 1 de enero de 2025. Se trata de uno de los cuatro componentes que integran la factura final pagada por los usuarios de luz.
Sin embargo, en la Resolución firmada por el titular del ENRE, Darío Arrué, el Gobierno sostiene que “resulta razonable y prudente” postergar la audiencia pública de la Revisión Quinquenal Tarifaria, a pesar de que es “imperioso corregir los precios relativos de la economía”.
En tanto, la Revisión Quinquenal Tarifaria iba a determinar las tarifas de luz para el periodo que comprende entre el 1° de enero del 2025 y el 31 de diciembre del 2029. Por eso, el encuentro convocado por el ENRE mediante la resolución 705/2024 publicada el viernes 2 de octubre, también contemplaba un debate sobre los modos de garantizar la prestación de servicio y las inversiones durante esos años.
Asimismo, durante la audiencia que se iba a desarrollar el 5 de noviembre, las transportistas eléctricas Transener, Transba, Transnoa, Transnea, Transpa, Distrocuyo, Transcomahue y Epen debían presentar el estado de los activos que operan, el nivel de tensión, las amortizaciones acumuladas hasta fines de 2023, sus valores, la vida útil prevista, los costos proyectados para los próximos cinco años, un plan de inversiones y el cuadro tarifario requerido.
Con esa información en mano, las autoridades del ENRE definirían las tarifas de luz que se aplicarían en todo el territorio nacional entre 2025 y 2029, basadas en los datos que presenten las ocho empresas transportistas eléctricas que se iban a encontrar en la postergada audiencia pública del primer martes de noviembre.
Por caso, el escrito publicado esta mañana en el Boletín Oficial argumenta que la decisión de posponer la audiencia pública, y con ella el aumento de las tarifas de luz, está basada en la “positiva reacción de la economía a las acciones implementadas por el Ministerio de Economía y la notoria desaceleración inflacionaria”.
En este contexto, el ENRE justificó que esta disposición se realiza en el marco de la vigente emergencia del Sector Energético Nacional declarada el 31 de diciembre de 2024, con la gestión de Javier Milei ya iniciada, y ratificada luego en la Ley Bases al considerar que por la “situación económica recibida el 10 de diciembre de 2023, el Ministerio de Economía estimó imperioso corregir los precios relativos, entre los cuales se encuentran los precios y tarifas concernientes a los sectores de gas natural y energía eléctrica”.
El ENRE advirtió que los aumentos en las tarifas de luz de octubre seguirán vigentes
De acuerdo a los nuevos cuadros tarifarios del ENRE, que aplican la actualización del Precio Estacional de la Energía Eléctrica (PEST) junto con los valores de transporte y distribución, las facturas residenciales promedio del mes de octubre tendrán un incremento del 2,7%.
Como explicaron las autoridades del ENRE, queda efectivizado el traslado a las facturas del ajuste en el PEST, que la Secretaría de Energía fijó a partir de octubre entre $63.187 y $66.885 por kWh para los usuarios de ingresos altos, comercios e industrias.
Sin embargo, el ENRE aclaró que este mes los usuarios de ingresos medios de los segmentos R1 y R2 que consumen hasta 400 kWh/mes abonarían en promedio un 43% menos que los usuarios de ingresos altos de los mismos segmentos, mientras que los de ingresos bajos abonarían un 55% menos que los consumidores N1 en los mencionados segmentos.
En este aspecto, la entidad reguladora de la electricidad puntualizó que en el nivel de ingresos bajos de los segmentos R1 y R2 se ubican 815.000 usuarios, lo que representan el 35% de los usuarios de Edesur, mientras que en Edenor hay 900.000 usuarios en dicha categoría, lo que equivale al 34% del total de la compañía.





