La Comisión investigadora de la Cámara de Diputados espera recibir este jueves, a las 11:00 horas, al ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, para que brinde explicaciones por el escándalo del fentanilo contaminado, que ya se cobró al menos 100 vidas. Sin embargo, el funcionarios esquivaría la interpelación.
Es que, la comisión investigadora tiene como objetivo conocer en detalle qué paso en la causa del fentanilo contaminado, a través del relevamiento de todos los casos, confirmados, probables y sospechosos.
Además, el cuerpo legislativo pretende investigar la cronología del brote, identificar sus causas y establecer responsabilidades dentro del sistema de salud, tanto público como privado, en un plazo de 4 meses, hasta el 9 de diciembre de 2025.
Asimismo, la comisión investigadora busca verificar el estado de habilitación y el cumplimiento normativo del laboratorio HLB Pharma y de Ramallo S.A., así como determinar el grado de responsabilidad de los organismos del Estado.
“Queremos poder acompañar la situación de las víctimas, poder aclarecer estos hechos y hacer propuestas que eviten futuras situaciones como las que han pasado”, expresó la titular de la comisión investigadora, la diputada de Encuentro Federal, Mónica Fein.
En ese contexto, este jueves, diputados de la oposición pretenden interpelar a Lugones. Sin embargo, se prevé que el funcionario no asista, tal y como hizo a lo largo del año con las citaciones de la comisión de Salud por el escándalo de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
Además del ministro, este jueves, fueron citados el titular de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), Agustina Bisio, el director del Instituto Nacional de Medicamentos (INAME), Gastón Morán, y otra tanda de familiares de las víctimas por el fentanilo contaminado.

Fentanilo contaminado: la crisis sanitaria más importante de los últimos años
Es preciso mencionar que, la Justicia confirmó que más de 33.731 dosis del lote de fentanilo contaminado fueron aplicadas a pacientes internados en hospitales y clínicas de todo el país. Si bien de ese total 64.003 unidades ya fueron recuperadas y 56.796 se encuentran custodiadas judicialmente, hay aún 11.405 ampollas que permanecen con paradero desconocido.

Por caso, el Cuerpo Médico Forense determinó que en 12 casos existe un “nexo concausal” entre la administración del fentanilo contaminado y el estado infeccioso que complicó el cuadro clínico de los pacientes, e indicaron que, aunque no se puede asegurar un nexo directo en todos los casos, en esas historias clínicas la adulteración del fármaco tuvo un aporte claro al desenlace fatal, que fueron al menos 76.
Por su parte, el Colegio de Médicos bonaerense declaró el estado de alerta ante la circulación del fentanilo contaminado y exigió un fortalecimiento inmediato de los controles sobre la producción y distribución de medicamentos. En un comunicado, los profesionales de la salud recordaron que el fentanilo es un opioide de uso hospitalario con margen terapéutico estrecho, y que cualquier adulteración puede resultar letal con mínimos cambios en su composición.
Finalmente, el Ministerio de Salud de la Nación fue apartado como querellante en la causa por decisión judicial, bajo el argumento de que sus exposiciones no eran suficientes para mantener la legitimación como acusador particular. Esa decisión provocó críticas al rol institucional de la cartera sanitaria y puso foco en la ANMAT, el organismo regulador que debe auditar y controlar la calidad de los medicamentos.





