Con intenciones de seguir cosechando triunfos en el Congreso de la Nación, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, se reunirá en la tarde de este jueves con los líderes de los bloques opositores dialoguistas para apurar la aprobación de la reforma electoral que pretende llevar a cabo el presidente Javier Milei.
Pese a que su deseo era realizar el cónclave en Casa Rosada, finalmente Francos deberá arribar al Congreso a las 16 horas donde lo esperarán referentes del radicalismo, del PRO, de Hacemos Coalición Federal, de la Coalición Cívica y de Innovación Federal. Todos esos espacios, le suministraron al Gobierno los votos necesarios para, entre otras cosas, aprobar la tan resistida Ley Bases.
No obstante, la victoria legislativa que cosechó el oficialismo el mes pasado no significa que los siguientes acuerdos con la oposición serán sencillos. En esta ocasión, Francos deberá tender muchos puentes debido a que varios puntos de la reforma electoral de Milei no son del agrado de todas las bancadas.
En rigor, la reforma electoral pretende eliminar las elecciones Primaras Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), mecanismo que se encuentra vigente desde 2011; bajar la edad de votación no obligatoria de 16 a 13 años; modificar la ley de Financiamiento de Campañas y promover la utilización de la Boleta Única.
Si bien en el último tiempo la gran mayoría de sectores que componían el extinto Juntos por el Cambio clamaron por la eliminación de las PASO, desde que dejaron el poder en 2019 su reclamo se fue atenuando. Actualmente, tanto la UCR como la Coalición Cívica no quieren perder esta herramienta, ya que soluciona la problemática de dividir los votos entre varios candidatos.
Justamente, teniendo en cuenta la puja de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich para unir el partido amarillo con La Libertad Avanza, a su sector del PRO le convendría que sigan existiendo las PASO. De finalmente llegar a conformar una coalición, los dirigentes del espacio que fundó Mauricio Macri podrían presentar candidatos sin el miedo de que Milei les baje el pulgar.
Del otro lado, el radicalismo y demás sectores dialoguistas solo estarían dispuestos a sacar el factor obligatorio de las PASO. En otras palabras, la participación electoral en los comicios internos será optativa, y no deberán formar parte las fuerzas políticas que no vayan a internas a nivel nacional, provincial y municipal.
El riesgo de esta postura, es que los votantes de las coaliciones que no vayan a internas podrán sufragar en las primarias de los espacios que sí tienen una competencia de precandidatos, lo que podrá distorsionar el resultado electoral de varios partidos políticos.
El punto de la reforma electoral de Milei que los opositores dialoguistas sí avalan es el de la boleta única de papel, que si bien aún no está redactado a priori la intención del Gobierno es que el votante pueda combinar candidatos e incluso cambiar el orden de la papeleta a su gusto, sin que su sufragio sea impugnado.





