Un nutrido puñado de gobernadores peronistas no alineados con el kirchnerismo avanza por estas horas con la idea de conformar un nuevo bloque federal, similar al frente de Provincias Unidas, que podría arrebatarle a Unión por la Patria (UxP) la primera minoría en laCámara de Diputados y por consecuente fortalecer al oficialismo.
Es que, el gobernador de Salta, Gustavo Saenz, que manifestó en reiteradas oportunidades su disconformidad con la conducción de Cristina Kirchner al frente del Partido Justicialista (PJ) nacional, encabezará este jueves un encuentro con sus pares del norte para avanzar en la conformación de un nuevo bloque.
Según señalaron desde el entorno del salteño, Sáenz habría convocado este jueves a Osvaldo Jaldo (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca), Hugo Passalacqua (Misiones), Rolando “Rolo” Figueroa (Neuquén), y dirigentes referenciados en Gerardo Zamora (Santiago del Estero) para replicar en espejo el espacio de Provincias Unidas, a pesar de los intentos fallidos del kirchnerismo de contener las fugas.
En efecto, el jefe de bancada de Unión por la Patria en la Cámara Baja, Germán Martínez, busco frenar la jugada al presionar a Jalil para que retenga a sus legisladores dentro del espacio peronista. Sin embargo, la respuesta del catamarqueño fue contundente: “Catamarca no sigue verticalismos”.

Lo cierto es que, la disconformidad por la conformación de listas terminó de estallar contra la ex presidenta con la estrepitosa derrota electoral del peronismo en las elecciones legislativas nacionales.
Al escenario ya caldeado se sumó la segregación que sufren por parte del Ejecutivo nacional los gobernadores alineados con el kirchnerismo puro, Axel Kicillof (Buenos Aires), Gildo Insfrán (Formosa) y Ricardo Quintela (La Rioja).
Frente a esta situación, de prosperar la jugada, el nuevo espacio federal contaría con alrededor de 15 bancas. Un suficiente poder de fuego para que los gobernadores no solo negocien fondos y obras para sus provincias, sino lugares claves en las comisiones.
A su vez, la decisión tendría un impacto inmediato en la bancada de Unión por la Patria, que quedaría con 92, una banca abajo de La Libertad Avanza, que se alzaría como primera minoría, dándole mayor poder en la conformación de las comisiones, en la Auditoría General de la Nación (AGN), y el Consejo de la Magistratura.
El escenario se tornaría aún más catastrófico para el peronismo si el salteño logra seducir a los 6 diputados ex libertarios, que abandonaron el oficialismo por diferencias con la titular del partido nacional, Karina Milei.
Según señalaron desde los pasillos del Congreso, se trataría de los integrantes del interbloque Desarrollo y Coherencia, hoy conformado por cuatro ex libertarios y dos del Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), que responde a Oscar Zago.
De esta manera, el nuevo interbloque referenciado en los gobernadores del norte grande estaría compuesto por tres salteños, cuatro misioneros, tres tucumanos y cuatro catamarqueños.
A su vez, se sumaría desde la Patagonia una diputada neuquina que responde a Rolando Figueroa, conformando un total de 15. Sin embargo, con los santiagueños se irían directamente a más de una veintena, sin contar a los ex libertarios.
Senado: el eventual escenario si los gobernadores avanzan con un bloque propio
La Cámara de Senadores es otro escenario apocalíptico para el peronismo. Allí, la salteña Flavia Royón aparece como monobloque, pero articulando con Carlos “Camau” Espínola, Alejandra Vigo y Beatriz Ávila. A eso se suman los cuatro senadores de Convicción Federal, alineados endistintos grados con Jalil y Sáenz.
De esta forma, de avanzar el bloque federal de los gobernadores peronistas, el Senado podría dejar de responder a la lógic peronismo vs. oposición, para ordenarse bajo el eje gobernadores vs. todos los demás. Así, los mandatarios se alzarían como tercera fuerza, rompiendo el esquema polarizado kirchnerismo y mileísmo.
Es preciso señalar que, el otro experimento federal, Provincias Unidas, también atraviesa su propia metamorfosis. Es que, el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y su par cordobés, Martín Llaryora, desplazaron a Miguel Ángel Pichetto, a quien ya descuentan fuera de la conducción.
Así, por estas horas, todo indicaría que la presidencia de Provincias Unidas quedará para la santafesina Gisela Scaglia, en un armado que tendría 18 integrantes y podría escalar hasta 23.





