En las últimas horas, las cámaras empresarias dedicadas a la industria pesquera emitieron un comunicado conjunto en el que piden expresamente que el Gobierno de Javier Milei incluya al sector en el grupo de economías regionales, con el objetivo de obtener los beneficios que el Decreto 38/2025 le otorgó a los agropecuarios esta misma semana.
Es que, este mismo lunes, el Presidente, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, firmaron el Decreto 38/2025 que anuncia la quita de manera temporal de retenciones al campo y las economías regionales. Sin embargo, la industria pesquera quedó exenta del beneficio, y los reclamos no tardaron en llegar.
“A la industria de la pesca se le aumentó el impuesto por extracción, es decir, no sólo que no nos quitaron ningún tributo, sino que nos agregaron nuevos”, describieron los trabajadores de Mar del Plata, que aseguran que algunos sectores tienen “rentabilidad negativa” y que las pesquerías están “con dificultad” para operar.
Por eso, en un comunicado firmado por la Cámara Pesquera Argentina, la Cámara de Empresas de Pesca del Golfo San Jorge, la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera y Fresquera, la Cámara de Frigoríficos Exportadores de la Pesca, la Cámara de Armadores de Buques Pesqueros de Altura, y la Unión de Intereses Pesqueros Argentinos, explicaron que la situación de crisis fue provocada por “una compleja combinación de factores”.

Entre los factores que afectan a la industria pesquera, las cámaras empresarias destacaron el incremento de todos los costos en dólares de la cadena productiva, la caída de los precios internacionales, la devaluación del real, la nula apreciación a la moneda argentina, el incremento de una carga tributaria que “ya era asfixiante”, y una “excesiva regulación” en las medidas de manejo de las pesquerías que se extiende a la operatoria completa.
Al mismo tiempo, en el comunicado que lleva la firma de todos los sectores que integran la industria pesquera advirtieron sobre otros factores agravantes de la situación, como la operatoria de la flota en general y las industrias a lo largo de los procesos de producción y comercialización.
Por caso, las cámaras empresarias pusieron el foco en que existe una clara competencia desleal con las flotas que operan en la milla 201, que “con subvenciones y sin aranceles abordan el mercado de la industria pesquera con precios irrisorios” que quienes se dedican a la actividad de manera legal en la Argentina no pueden manejar.
Es preciso mencionar que, la pesca ilegal se concentra en el territorio conocido como milla 201, que es la primera más allá de la milla 200 hasta la cual los países detentan la soberanía sobre los recursos naturales. En tanto, Argentina tiene una de las zonas marinas más ricas en especie y biodiversidad, por ende una actividad pesquera intensa.

Por caso, los gobiernos no pueden apresar buques fuera de la zona exclusiva, ya que entraría en conflictos severos con la ley internacional o con los países de procedencia de los buques pesqueros. Sin embargo, este modus operandi afecta de manera directa a la industria pesquera de la Argentina, que no puede competir con los precios de aquellos que operan en la milla 201.
Por todo lo expuesto, las cámaras empresarias de la industria pesquera calificaron como “imperativo” trabajar de manera “conjunta y consensuada con el Gobierno de Milei con el fin de encontrar soluciones que permitan garantizar la continuidad de este sector, que es una importante economía regional”.
Es que, para las cámaras empresarias, la pesca fresquera “no puede seguir operando indefinidamente” en situación de quebranto y desigualdad ante aquellos que lo hacen de manera ilegal, y advirtieron que si no se actúa de manera urgente comenzarán a padecer “situaciones irreversibles”.
De esa manera, los empresarios adelantaron un temario para generar una “agenda amplia y efectiva de diálogo con las autoridades y con todos los actores de la cadena productiva industrial”, e invitaron a la mesa de diálogo a “otras cámaras del sector pesquero y de la cadena de valor de la pesca”, así como también a empresas independientes de todo el país debido a que “la crisis de la pesca es integral”.






