Ishii advirtió que América Latina arrastra 20 años de atraso educativo y pidió cambiar la matriz sin demoras

Mario Ishii alertó sobre la crisis educativa en América Latina y el Caribe y pidió a los Gobiernos "dar un giro drástico" con urgencia.

El senador bonaerense y vicepresidente ejecutivo de la Red de Ciudades del Aprendizaje de la UNESCO, Mario Ishii, advirtió que América Latina y el Caribe atraviesan un profundo retraso educativo acumulado durante al menos dos décadas, y llamó a avanzar sin dilaciones en un cambio estructural de la matriz educativa. El exintendente de José C. Paz justificó que el actual modelo “ya no responde a las necesidades sociales, productivas y tecnológicas del presente”, y que postergar decisiones solo consolidará un atraso que se vuelve cada vez más difícil de revertir.

En ese sentido, Ishii sostuvo que la región se encuentra lejos de los estándares educativos alcanzados por los países que lograron desarrollarse con inclusión, y subrayó que esa distancia “no es circunstancial”, sino el resultado de decisiones postergadas en materia escolar, por lo que planteó la necesidad de realizar, con urgencia, un giro real en la forma de enseñar y aprender, con el objetivo de preparar a las nuevas generaciones para liderar, innovar y construir sociedades más fuertes y cohesionadas.

En el escrito que lleva su firma, el senador nacional explicó que el núcleo de la transformación educativa debe estar puesto en una educación basada en competencias y no únicamente en la acumulación de contenidos, además de la incorporación progresiva de currículas contemporáneas que integren ciencia, innovación y tecnología, incluyendo robótica e inteligencia artificial, ya que consideró que “gran parte del tiempo escolar aún se destina a saberes que no preparan para el mundo actual ni para aportar soluciones a los desafíos del presente”.

Desde la Red de Ciudades del Aprendizaje de la UNESCO, Ishii remarcó que modernizar la educación no implica borrar lo valioso del sistema, sino devolverle sentido a la escuela, pasar de la mera transmisión de conocimientos a la formación de personas integrales capaces de pensar críticamente, desarrollar inteligencia emocional, aprender a convivir con otros y diseñar su propio aprendizaje, superando la lógica de la memorización y la repetición como eje central del proceso educativo.

Al justificar la urgencia del cambio, el vicepresidente ejecutivo de la red internacional enumeró consecuencias que ya se manifiestan en las aulas de América Latina y el Caribe, como la desmotivación estudiantil, el abandono escolar temprano, el ensanchamiento de las brechas sociales, la pérdida de futuro productivo y, de manera particularmente grave, el incremento de la violencia escolar, un fenómeno que está directamente vinculado al deterioro del clima educativo y a la falta de respuestas integrales desde el sistema.

Mario Ishii, el senador nacional y vicepresidente de la Red de Ciudades del Aprendizaje de la UNESCO que propone un "cambio drástico" del sistema educativo en Argentina.
Mario Ishii, el senador nacional y vicepresidente de la Red de Ciudades del Aprendizaje de la UNESCO que propone un “cambio drástico” del sistema educativo en Argentina.

Por eso, Ishii señaló que más del 50% de los estudiantes de América Latina y el Caribe no alcanza aprendizajes mínimos en áreas clave como ciencias, lectura y matemática, y advirtió que el abandono escolar no solo representa una pérdida educativa sino también económica, ya que estimó que el impacto del abandono temprano implica una merma cercana al 8,7% del PIB per cápita regional, debido a su efecto sobre los ingresos futuros y la productividad.

En tanto, Ishii puso el foco en las profundas desigualdades que atraviesan a la región, al contrastar países que avanzan en la Industria 4.0 y la inteligencia artificial con otros donde todavía no se garantiza el acceso pleno a la educación, y donde, en muchos casos, las escuelas cumplen un rol asistencial básico sin poder desarrollar plenamente su función pedagógica, lo que refuerza la necesidad de un enfoque integral y coordinado entre gobiernos, educadores, familias y la sociedad en su conjunto.

Para abordar la crisis educativa, Ishii planteó una serie de estrategias como la priorización de competencias básicas mediante tutorías y aprendizajes acelerados, sistemas de evaluación y seguimiento, una fuerte inversión en docentes para mejorar su formación, remuneración y condiciones laborales, el despliegue de tecnología educativa, la mejora de la infraestructura escolar, políticas integrales que aborden lo disciplinar y lo socioemocional, y programas de convivencia escolar para prevenir la violencia.

Es que, en el escrito que lleva su firma, el vicepresidente ejecutivo de la Red de Ciudades del Aprendizaje de la UNESCO advirtió que “no es posible avanzar en agendas globales de largo plazo si no se resuelven primero prioridades esenciales como la educación y la salud”, e instó a todos los países de América Latina y el Caribe a avanzar en la modernización escolar.

Ishii puso a los docentes en el centro del cambio educativo

En su exposición, Ishii ubicó a los docentes como el eje insustituible de cualquier transformación educativa, al afirmar que “ninguna reforma puede sostenerse en el tiempo si no cuenta con maestros y profesores fortalecidos, reconocidos y acompañados por el sistema”, ya que su rol excede largamente la transmisión de contenidos y se vincula con la construcción cotidiana de hábitos, límites, pensamiento crítico y confianza en miles de estudiantes a lo largo de su trayectoria escolar.

Por eso, el vicepresidente ejecutivo de la Red de Ciudades del Aprendizaje de la UNESCO advirtió que América Latina y el Caribe enfrentan desafíos estructurales en materia de atracción, retención y valorización de la docencia, y remarcó que resulta inviable pensar una educación de calidad con docentes mal pagos o con condiciones laborales precarias, dado que esa situación impacta de manera directa en la continuidad pedagógica, en la motivación profesional y en la posibilidad de sostener procesos educativos consistentes.

En ese sentido, Ishii sostuvo que la transformación educativa exige avanzar de manera simultánea en dos decisiones centrales, por un lado garantizar una formación docente continua con estándares altos y una actualización real en didácticas contemporáneas, innovadoras y digitales, y por otro asegurar condiciones laborales dignas, con salarios que permitan estabilidad, concentración en la tarea educativa y un reconocimiento profesional acorde a la responsabilidad social que implica el rol docente.

Finalmente, Ishii subrayó que el docente es la pieza central de una educación orientada al futuro, aunque aclaró que para cumplir ese papel necesita de un sistema que lo respalde, lo forme y lo valore de manera sostenida, y en ese punto destacó el trabajo de la Red de Ciudades del Aprendizaje de la UNESCO como un espacio desde el cual aportar herramientas, experiencias y claves concretas para responder a los desafíos actuales y motorizar una transformación educativa real y duradera en la región.

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