El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, suspendió una actividad programada en el distrito de 9 de julio para sumarse a la histórica marcha por La Noche de los Lápices en la ciudad de La Plata, en medio de la interna peronista y los fuegos cruzados por los micros para trasladar a los jóvenes a la concentración.
La decisión del mandatario bonaerense se da luego de que dirigentes referenciados en La Cámpora cuestionaran al ministro de Desarrollo de la Comunidad de la provincia de Buenos Aires, Andrés Larroque, por la falta de micros para trasladar a estudiantes a la movilización y por las diferencias en torno a la inclusión de la consigna “Cristina Libre”.
En rigor, la Federación de Estudiantes Secundarios (FES) responsabilizó al Ministerio de Desarrollo de la Comunidad por no aportar los colectivos necesarios, mientras que desde el entorno de Larroque rechazaron el planteo y señalaron que financiar una movilización política no forma parte de las funciones de la cartera.
Según integrantes de la FES, la negativa respecto de los micros para garantizar la participación de los jóvenes en la marcha por la Noche de los Lápices fue comunicada durante una reunión realizada en la Municipalidad de La Plata, donde participaron la secretaria bonaerense de Juventud, Ayelén López, y representantes de las distintas organizaciones que intervienen en la convocatoria.
Desde la organización estudiantil interpretaron que la decisión tendría además un componente político, debido a las consignas previstas para la movilización, entre ellas el reclamo por la libertad de la ex presidenta Cristina Kirchner. “Parece que, si no sos del Movimiento Derecho al Futuro no hay micros”, cuestionó una fuente vinculada a la organización estudiantil citada por Letra P.
En este escenario caldeado, Kicillof anticipó que dará el presente junto al intendente de La Plata, Julio Alak, en el acto homenaje a 50 años de La Noche de los Lápices en la que la última dictadura cívico militar desapareció a jóvenes de la escuela secundaria que pugnaban por el boleto estudiantil gratuito.
En tanto, a las 16:00 horas, el gobernador se incorporará a la movilización convocada por organizaciones estudiantiles y juveniles. La presencia de Kicillof se dará así en una marcha que, además del aniversario de uno de los hechos emblemáticos de la represión contra estudiantes secundarios, quedó atravesada este año por las diferencias internas del peronismo bonaerense.
Kicillof y los cruces con La Cámpora
Cabe mencionar que, el antecedente de la marcha por la Noche de los Lápices del año pasado también volvió a aparecer en la discusión interna del Partido Justicialista, ya que dirigentes peronistas reconocieron que aquella movilización estuvo atravesada por diferencias entre las agrupaciones, particularmente por la ubicación de la bandera “Cristina Libre” frente a las imágenes de los estudiantes secuestrados durante la última dictadura. Desde el kicillofismo plantearon que las consignas deberían ser acordadas por el conjunto de los jóvenes que participen de la jornada.

Es que, la consigna vinculada al pedido de libertad de Cristina Kirchner constituye uno de los principales puntos de tensión entre el espacio que responde a Kicillof y aquellos que se referencian con Máximo Kirchner. Mientras La Cámpora incorporó a su estrategia política las expresiones “Cristina inocente, Cristina libre, Cristina presidenta”, el espacio del MDF, aunque cuestionó públicamente la condena de la expresidenta en la causa Vialidad, no acompaña de manera automática las iniciativas impulsadas por el cristinismo.
Las diferencias quedaron expuestas durante las actividades realizadas por el cuarto aniversario del intento de asesinato de la expresidenta. En aquella oportunidad, un documento contra la violencia política reunió la adhesión de 23 partidos, pero el MDF no figuró entre las firmas y Kicillof tampoco participó del acto realizado frente al domicilio donde Cristina Kirchner cumple prisión domiciliaria en la Ciudad de Buenos Aires.
Por su parte, desde Gobernación señalaron que no fueron convocados al acto en las inmediaciones del departamento de la expresidenta, y que conocieron el documento cuando ya había sido publicado. No obstante, Kicillof fijó su posición por separado, reclamó avanzar sobre los autores intelectuales del ataque y vinculó la condena de la expresidenta con un intento de disciplinamiento del campo popular.
El episodio tuvo un importante impacto político durante el acto encabezado por Máximo Kirchner el pasado 1° de septiembre, donde la militancia de La Cámpora volvió a reclamar por una candidatura de Cristina Kirchner, y entonó cánticos dirigidos contra Kicillof, una disputa que ahora vuelve a aparecer alrededor de la marcha del 16 de septiembre.






