Este primero de febrero es un día clave para la séptima marcha por la soberanía que se dirige al Lago Escondido, en la provincia de Río Negro, dado que sus participantes resolvieron insistir en acceder al espejo de agua por el Camino del Tacuifí, sobre la ruta 40.
Este martes los manifestantes intentaron acceder al Lago Escondido por esa vía, pero un grupo de peones bajo órdenes del magnate inglés Joe Lewis, apropiador de esa importante zona de la Patagonia, se los impidió. Hoy, los integrantes de la marcha volverán a intentarlo.
Los dirigentes nacionales, que integran la asamblea por la soberanía, permanecían en un camping de El Bolsón, Río Negro. Allí, el titular de la Fundación Interactiva Para Promover la Cultura del Agua (FIPCA), Julio César Urien, expresó que no son “violentos” y se movilizan “en paz”.
Además, Urien recordó que la séptima marcha por la soberanía que se dirige al Lago Escondido tiene “el objetivo puesto en la apertura al público del grueso portón que está instalado en el comienzo del Camino del Tacuifí, la defensa del espejo de agua y de la soberanía nacional”.
Cabe destacar que, en las últimas horas el juez de feria de Bariloche, Mariano Castro, instó al Gobierno de Río Negro a hacerse responsable de “la integridad física” de los manifestantes que participan de la séptima marcha por la soberanía a Lago Escondido.
Es que, los manifestantes ayer se encontraron con un grupo de 20 peones a caballo en el portón del Camino de Tacuifí al Lago Escondido, que los instigaban con parlantes que amplificaban mensajes en defensa de Lewis como “los ricos ayudan a que realmente la gente salga de la pobreza”.
En ese sentido, en la sexta marcha por la soberanía de 2022, un ejército que respondía a Lewis mantuvo retenidos ilegalmente a unos 40 manifestantes, entre ellos el dirigente kirchnerista Jorge Rachid, que debió ser rescatado en helicóptero de las inmediaciones del Lago Escondido.
La movilización que comenzó este martes, se organiza en dos columnas, que pretenden unificarse en un punto. La primera columna, encabezada por Urien, llegó ayer al Foyel, donde se encuentra el Camino del Tacuifí al Lago Escondido.
La segunda columna, denominada “Juana Azurduy”, que llegó al oeste del Lago Escondido , todavía continúa su marcha por el camino de montaña y deben recorrer unos nueve kilómetros en kayak para llegar al Lago Escondido.
Entre los manifestantes que tomaron este camino que se dirige al Lago Escondido se encuentran el mencionado Jorge Rachid, recientemente nombrado en la obra social IOMA, y el integrante del grupo de sacerdotes de la Opción por los Pobres, el padre Francisco “Paco” Oliveira.

La séptima marcha por la soberanía, que se propone llegar a las orillas del Lago Escondido, denuncia que Lewis tiene un “enclave británico” que funciona como “la cueva de un poder mafioso que busca condicionar la democracia”.
Entre las organizaciones que se movilizan a Lago Escondido se encuentran la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma, la Federación Gráfica Bonaerense, la CGT regional zona norte, la Corriente Federal de los Trabajadores y el Movimiento Octubres.
Además, forman parte los referentes de la Mesa Coordinadora por la Defensa de la Soberanía Nacional del Río Paraná y del Canal Magdalena, La Cámpora, Movimiento Popular La Dignidad y Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) en el Frente de Izquierda, entre otros.
El amparo para los manifestantes en Lago Escondido
Luego del encuentro de ayer, donde un grupo de peones de Lewis les prohibieron a los manifestantes el acceso al Camino a Tacuifí dado que argumentaron que es una “propiedad privada”, los abogados de FIPCA presentaron un recurso de amparo ante la Justicia de Bariloche.
Frente a esto, el magistrado Mariano Castro, expresó que esta realidad “amerita adoptar alguna medida preventiva” para evitar situaciones que “se pongan en riesgo la integridad física de las personas involucradas”.
Además, cabe destacar que este miércoles se presentaron más de 300 efectivos de la policía de Río Negro. En este marco, la abogada de FIPCA, Katerina Menéndez, advirtió que en el ingreso al Camino de Tacuifí “había una situación un poco más intimidatoria que la vivida ayer”.
Asimismo, Urien denunció que “los peones de Lewis electrificaron el portón de hierro”, que “las comunicaciones fueron cortadas a tres kilómetros del ingreso al Camino de Tacuifí” y que “hay patotas” que esperan a los manifestantes para no dejarlos pasar.
De esta manera, el letrado Castro instó al gobierno de Río Negro, “a fin de que tome la intervención que pudiera corresponderle, en tanto que se han denunciado situaciones que tienen que ver con la seguridad personal de los manifestantes, ocupantes y terceros”.
En ese sentido, la abogada de FIPCA, expresó que le acercaron el amparo a Castro, porque “el juzgado de El Bolsón es sistemáticamente recusado por Lewis y su sociedad”, y que frente a los hechos en el portón no podían “llevar un amparo a un juez que va a entrar en un proceso de recusación”.





