La Mesa de Enlace Agropecuaria se reunirá este lunes a las 15 horas con el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, en la sede de la cartera nacional. El encuentro formal tiene como objetivo principal, ordenar la situación del Consejo Directivo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), aunque el malestar por la suspensión abrupta de las “retenciones cero”, marcará la agenda política del sector.
En ese marco, desde la Mesa de Enlace señalaron que si bien la convocatoria oficial es para definir la nueva formación del INTA, reconocieron que la polémica de las retenciones, “seguramente se tocará”. El encuentro, que contará con autoridades del organismo, servirá para definir los lineamientos de trabajo del nuevo Consejo Directivo, mientras crece la presión del campo para avanzar hacia un esquema de quita permanente de los derechos de exportación.
La reunión se concretará tras una semana de fuertes tensiones por el abrupto final de la medida que suspendió las retenciones cero. El programa, que favoreció principalmente a las grandes cerealeras, concluyó en apenas tres días al agotarse el cupo de US$7.000 millones previsto en la normativa, lo que generó suspicacias y un clima de desconfianza creciente entre los productores. “Esta medida cumplió su objetivo y terminó”, sostuvo Juan Pazo, titular de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
En respuesta, los productores advirtieron que la medida concluyó demasiado rápido y dejó a muchos fuera del beneficio. Desde la Sociedad Rural Argentina (SRA) acompañaron el reclamo del sector y exigieron al Gobierno que extienda el plazo hasta el 31 de octubre. “Si se extendiera hasta esa fecha, realmente podría beneficiar al productor”, afirmó el presidente de la entidad, Nicolás Pino.
En la misma línea, el vicepresidente de la SRA, Marco Pereda, sumó su descontento y reclamó mayor previsibilidad por parte de la actual conducción nacional. “Lo ideal sería que el Gobierno nos presente un programa claro y concreto de cómo irán bajando las retenciones para que podamos planificar inversiones e integrar mayor producción”, señaló el dirigente.

Vale precisar que el titular de Agricultura, ya había recibido a la Mesa de Enlace, poco después de que se oficializara la vigencia temporal de la quita de retenciones. Aunque en un inicio hubo respaldo de los productores rurales, el rápido cumplimiento del cupo generó un malestar generalizado y puso el foco en los exportadores cercanos al Gobierno, por la velocidad con la que registraron Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE).
En este contexto, la administración de Javier Milei también busca definir la estructura del INTA luego del rechazo parlamentario al Decreto 462/2025, que intentó transformarlo en un ente desconcentrado. La normativa, oficializada en julio pasado, establecía que el organismo dependería de la Secretaría de Agricultura y que su presidente sería elegido por el Ejecutivo nacional.
Actualmente, el Consejo Directivo del INTA se encarga de discutir y votar convenios, así como los acuerdos de los centros regionales. El cuerpo está integrado por tres representantes del Ejecutivo, uno de las universidades de Ciencias Veterinarias, otro de las facultades de Agronomía y cinco de las entidades agropecuarias, entre ellas la Sociedad Rural, Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), la Federación Agraria Argentina (FAA), Coninagro y la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (AACREA).
El trasfondo de la eliminación de las retenciones
El decreto que habilitó el esquema de retenciones cero contemplaba una vigencia hasta el 31 de octubre o hasta alcanzar el cupo fijado por el Gobierno, lo que ocurriera primero. La medida incluyó productos como soja, maíz, trigo, girasol, cebada y sorgo, además de carnes bovinas y aviares.

No obstante, la fugaz quita del beneficio encendió críticas adicionales cuando el Tesoro de Estados Unidos intervino en la discusión, ya que el funcionario Scott Bessent afirmó que su país trabajaba con la Argentina “para poner fin al feriado impositivo de los productores que liquidan divisas”, lo que alimentó la hipótesis de que la vigencia acotada de la medida estuvo condicionada por un pedido externo.
Frente a este escenario, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) confirmó que hasta el 24 de septiembre se registraron exportaciones por 11,47 millones de toneladas, valuadas en USD 4.181 millones, lo que representó casi el 60% del cupo habilitado. Esta cifra duplicó el récord de 2018 y dejó sin margen de acción a miles de pequeños productores.







