El presidente, Javier Milei, volvió a cuestionar públicamente a un grupo de empresarios, tras una serie de controversias vinculadas al cierre de la planta de Fate, los precios de los neumáticos y el aluminio, y la reciente licitación para el suministro de tubos destinados a un gasoducto. A través de sus redes sociales, el mandatario sostuvo que determinadas intervenciones del sector privado “han dejado en evidencia al sistema corrupto”.
“Han dejado en evidencia al sistema corrupto que hundió a los argentinos de bien”, expresó. El Presidente mencionó de ese modo al CEO del Grupo Techint, Paolo Rocca; al titular de Fate y Aluar, Javier Madanes Quintanilla; y al empresario Roberto Méndez, de Neumen.
“Agradezco profundamente con todo mi alma, las contribuciones enormes que han hecho Don Chatarrín de los Tubitos Caros, Don Gomita Alumínica y el Señor Lengua Floja en los últimos 30 días“, expresó Milei al referirse de Rocca, Madanes Quintanilla y Méndez, respectivamente.
El pronunciamiento se produjo luego de declaraciones públicas del propio Méndez, quien reconoció que, antes de la desregulación del mercado, los neumáticos tenían valores elevados. “Eran carísimas, hay que reconocerlo”, afirmó en una entrevista con el streaming Ahora Play y admitió: “Nunca ganamos tanta plata como cuando nos permitieron hacer lo que estábamos haciendo”, en referencia al esquema previo de restricciones a las importaciones.
En esa misma intervención, el empresario señaló que en determinados momentos las remarcaciones alcanzaron “un 60-70%” y consideró positivo que las compañías deban adecuarse a “una rentabilidad normal, que sería alrededor de un 20%”, tal como planteó el ministro de Desregulación del Estado, Federico Sturzenegger. Sin embargo, sus dichos generaron repercusiones en el ámbito político y empresarial.

El malestar del Ejecutivo de Milei también se había evidenciado semanas atrás tras el anuncio del cierre de la histórica fábrica Fate, comunicado en la antesala del tratamiento legislativo de la reforma laboral y en el marco de un paro nacional convocado por la CGT. Desde el Gobierno señalaron su sorpresa por la fecha elegida para difundir la decisión empresaria.
Vale recordar que, en enero Milei protagonizó un cruce con Paolo Rocca luego de que la empresa india Welspun resultara adjudicataria de la provisión de 480 kilómetros de tubos para un gasoducto vinculado a Vaca Muerta. La oferta presentada por la firma extranjera fue de 203 millones de dólares, un 25% inferior a la última propuesta de Tenaris, compañía del Grupo Techint.
Tras la adjudicación, Milei defendió la apertura de importaciones y cuestionó a quienes criticaron la decisión oficial. “Si ves ‘periodistas’, ‘economistas’ y políticos hablándote de la industria del acero y los prejuicios que causa la apertura, ya sabés quién le llena el sobre…”, escribió en redes sociales, al tiempo que volvió a referirse a Rocca con el apodo “Don Chatarrín de los tubitos caros”.
Desde Techint argumentaron que la diferencia de precios obedecería a competencia desleal, al señalar que los tubos ofrecidos por la empresa adjudicataria incorporan insumos chinos a valores inferiores a los de mercado. La Casa Rosada, por su parte, rechazó aplicar medidas antidumping y ratificó su decisión de priorizar la oferta más competitiva.

Vale precisar que, el enfrentamiento público con empresarios se produce en paralelo al impulso de reformas estructurales promovidas por el Ejecutivo nacional. Entre ellas, la reforma laboral tratada en la Cámara de Diputados y la inclusión de la Ley Penal Juvenil en el temario de sesiones extraordinarias.
En distintas intervenciones públicas, Milei vinculó estas iniciativas con un cambio de paradigma en la relación entre el Estado y el sector privado, en línea con su planteo de reducir regulaciones y abrir la economía a la competencia internacional.
Diputados de Milei defendieron la batalla cultural
En la sesión extraordinaria de la Cámara de Diputados bonaerense, los legisladores libertarios Florencia Retamoso y Nahuel Sotelo, enmarcaron la discusión por la reforma laboral como parte de una “batalla cultural” y de una disputa de modelos políticos. Ambos defendieron la modernización normativa como un cambio de etapa y cuestionaron al kirchnerismo por su postura frente a la iniciativa.
Retamoso centró su intervención en la idea de “modernización” como eje conceptual y vinculó el debate con una discusión más amplia sobre el rumbo de la provincia, al sostener que existe una diferencia ideológica de fondo con la gestión del gobernador, Axel Kicillof. También planteó objeciones al desarrollo del debate en el recinto y al encuadre provincial de la discusión.

Por su parte, Sotelo reivindicó el perfil del bloque oficialista y pidió mayor empatía hacia quienes no provienen de la política profesional. Además, fundamentó la reforma en indicadores económicos y empresariales comparativos a nivel regional, y cuestionó que esos debates no se hubieran dado en gestiones anteriores.
En el tramo final, en la primera sesión extraordinaria de Diputados en 2026 legislador sumó cuestionamientos al gasto en publicidad oficial del Gobierno bonaerense, al incorporar cifras sobre la inversión en comunicación. De este modo, la sesión combinó argumentos reglamentarios, económicos e ideológicos en torno al alcance de las reformas propuestas.





