El Gobierno nacional, a cargo de Javier Milei, decidió patear para marzo de 2026 las negociaciones con la oposición por las vacantes en la Corte Suprema de Justicia, así como en los juzgados federales.
Es que, envalentonado por la victoria en las elecciones legislativas, el oficialismo convocará a sesiones extraordinarias para debatir las reformas estructurales en materia laboral, tributaria y previsional.
En ese contexto, desde los pasillos de Casa Rosada había comenzado a rondar el rumor de que durante el periodo extraordinario las fuerzas del cielo podían llegar a embarcarse en las negociaciones por las vacantes en la Justicia federal.
Sin embargo, en las últimas horas, fuentes de Balcarce 50 señalaron que esta nueva contienda legislativa se pateará para el año que viene, una vez que el Ejecutivo nacional vea el funcionamiento del nuevo Congreso, luego del recambio legislativo.
“La línea que bajó el presidente es que el tema no se mueva hasta después de extraordinarias”, ratificaron desde Nación, tras remarcar que la prioridad hoy es la aprobación del Presupuesto 2026 y las reformas estructurales.
Además, en las fuerzas del cielo hay tensiones sobre quien llevará las conversaciones de negociación en el Congreso, mientras que el sector que responde a Santiago Caputo presiona para que sea el viceministro de Justicia, Sebastián Amerio, otros sostienen que “debe haber cambios”.
Por lo pronto, el oficialismo definió dilatar la salida del actual titular de la cartera, Mariano Cúneo Libarona, a pesar de haber presentado en varias oportunidades su renuncia, y de tener en carpeta al intendente de Mar del Plata, Guillermo Montenegro, como uno de los candidatos que podrían quedarse al frente del Ministerio de Justicia.
Sin embargo, las tensiones internas en el triángulo de hierro, entre la hermana del presidente Karina Milei y el asesor estrella, impidió que lleguen a un acuerdo sobre quien debería ocupar el cargo de Cúneo Libarona, por lo que la administración mileísta decidió dilatar su permanencia en la gestión.
De todas formas, desde la tropa mileísta reconocen que están dispuestos a negociar una ampliación de la Corte Suprema con el kirchnerismo, señalando como posibles interlocutores al ministro de Justicia bonaerense, Juan Martín Mena, y al titular dela Auditoría General de la Nación, Juan Manuel Olmos.

En paralelo, el oficialismo intentará negociar con los gobernadores dialoguistas las vacancias de los 150 juzgados federales en el corto plazo, así como el reemplazo del Procurador General de la Nación, Eduardo Casal, y la Defensoría General, que ocupa Stella Maris Martínez.
Por el fracaso de García Mansilla y Lijo se enfrían las negociaciones por las vacantes en la Corte Suprema
Tras el fracaso del tratamiento de los pliegos de los jueces Manuel García Mansilla y Ariel Lijo en el Congreso, el gobierno nacional postergó la definición de las vacantes de la Corte Suprema de Justicia.
Vale recordar que, en abril, el catedrático Manuel José García Mansilla presentó su renuncia “indeclinable” al cargo de juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, a solo 40 días de haber asumido por decreto.
La decisión llegó luego de que el Senado rechazara su pliego con 51 votos negativos y tras la cautelar del juez federal, Alejo Ramos Padilla, que lo inhabilitó para firmar fallos mientras se resolvía su situación.
“Me dirijo a Usted a fin de presentar la renuncia indeclinable al cargo de juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación para el que fui nombrado, en comisión, por el decreto 137 del 26 de febrero de 2025”, escribió GarcíaMansilla en una carta enviada este lunes al presidente Javier Milei.
La salida de García Mansilla pone fin a un breve y polémico paso por el Máximo Tribunal, que se formalizó el pasado 25 de febrero con su nombramiento por decreto y una jura discreta dos días más tarde. Desde un principio, su designación generó rechazos por parte de la oposición parlamentaria, que cuestionó la falta de acuerdo del Senado como una violación al artículo 99 de la Constitución Nacional.

La situación terminó de tensarse cuando la Cámara alta votó en contra de su pliego por una abrumadora mayoría de 51 votos negativos y apenas 20 positivos, así como por su correligionario Ariel Lijo.
Ante el fracaso político que recibió el oficialismo, con el rechazó categórico tanto del Poder Legislativo como del Judicial a los magistrados que puso por decreto el jefe de Estado libertario, el Ejecutivo definió posponer la elección de nuevos candidatos para cubrir las vacantes.
No obstante, de cara al año que viene, con una eventual aprobación de las reformas estructurales, que darán respaldó politico al mileísmo, el Gobierno podría enviar otros pliegos para tratar de acordar con la oposición, que estima que sea más reducida, y completar las dos vacantes en la Corte Suprema de Justicia.




