Si bien el Congreso permanece en receso por las vacaciones de invierno, la negociación política avanza con firmeza. Mientras el presidente Javier Milei espera hasta el último día para firmar los vetos al aumento jubilatorio, la restitución de la moratoria previsional y la emergencia en discapacidad, su jefe de Gabinete, Guillermo Francos; el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem; y el presidente del bloque oficialista, Gabriel Bornoroni, trabajan para reunir los votos que permitan blindar la decisión presidencial.
Para revertir los vetos, la oposición necesita alcanzar los dos tercios de los votos, una cifra que hoy parece lejana, ya que los libertarios están cerca de reunir el tercio necesario para bloquear cualquier intento de insistencia. En ese contexto, todas las miradas apuntan al PRO y a los Gobernadores provinciales, quienes podrían definir su postura en el último tramo de la negociación. “Todo va a estar teñido por el cierre de listas para octubre”, reconocen desde La Libertad Avanza (LLA).
Es que, la abstención de nueve diputados del PRO en la votación del aumento de jubilaciones generó inquietud dentro de las filas libertarias. El bloque, que el año pasado tuvo un rol central cuando Milei vetó el primer intento de mejora para los haberes, atravesó una fractura interna, cuando un grupo de legisladores alineados con Mauricio Macri se desmarcó de LLA, lo que generó tensiones y amenazó con complicar los planes del Ejecutivo.
No obstante, tras la consolidación de la alianza electoral en la provincia de Buenos Aires, la mayoría del bloque amarillo parece inclinarse a acompañar al oficialismo. Sin embargo, los dirigentes libertarios que conducen la negociación siguen de cerca las señales que envían las legisladoras María Eugenia Vidal, Silvia Lospennato y Sofía Brambilla, quienes todavía se muestran cautelosas respecto a la votación.
En particular, Vidal evalúa abstenerse porque no está conforme con los proyectos impulsados por el kirchnerismo, pero también sostiene que el Gobierno debe ofrecer una respuesta a los jubilados. En una entrevista reciente, la exgobernadora bonaerense afirmó: “A los argentinos no nos pongan a elegir entre malo y horrible. El proyecto del kirchnerismo es malo. Ahora, le estamos diciendo a los jubilados que no hay respuesta. Tampoco estoy de acuerdo”.

En tanto, dentro del PRO, que lleva tres semanas sin convocar a reunión de bloque, persisten las dudas en torno al acompañamiento de Silvia Lospennato. Durante el primer año de gestión, la legisladora nacional mantuvo una buena relación con los representantes de LLA, pero se distanció luego de la caída del proyecto de Ficha Limpia y de la intensa campaña electoral en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), donde encabezó la lista y fue blanco de múltiples ataques.
Por otro lado, el caso de la diputada Sofía Brambilla depende de los acuerdos que cierre el gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, a quien responde políticamente. Algo similar ocurre con Ana Clara Romero, alineada con el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, quien forma parte de un nuevo armado federal con los líderes provinciales de Santa Fe, Córdoba, Jujuy y Santa Cruz que busca disputar fuerza en el Congreso.
En tanto, diputados como Luciano Laspina, María Sotolano, Martín Ardohain, Gabriela Besana y Germana Fabiana Casas se terminarán alineando con el oficialismo, según coincidieron varias fuentes consultadas. Frente a ese escenario, desde Casa Rosada aseguran contar con 33 de los 35 integrantes del PRO, aunque evitan dar nombres para evitar posibles injerencias políticas.
El oficialismo refuerza su alianza con los “radicales con peluca” para blindar los vetos de Milei
La Cámara de Diputados se prepara para una nueva pulseada con el Gobierno nacional, que el próximo lunes oficializará los vetos a la ley de movilidad jubilatoria y a otros proyectos clave impulsados por la oposición. Mientras tanto, los principales bloques opositores debaten la oportunidad política de llevar la discusión al recinto. Aunque algunos sectores evalúan que una votación en plena campaña electoral podría amplificar el costo político del rechazo a los vetos, otros temen facilitarle a Javier Milei una nueva victoria legislativa.

Este martes, en medio de la tensión política, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, anunció un golpe de efecto. El bloque de la Liga del Interior, conocido por sus detractores como “radicales con peluca”, selló un interbloque con La Libertad Avanza (LLA), y suma seis votos clave a favor del oficialismo. El acuerdo incluye a Mariano Campero, Martín Arjol, Luis Picat, Federico Tournier, Francisco Monti y Pablo Cervi, además de la aliada Paula Omodeo, de Tucumán.
En total, LLA cuenta con 39 votos propios y, sumados los tres del MID que responden a Oscar Zago, el bloque oficial alcanza 49 respaldos firmes para sostener los vetos presidenciales. En ese contexto, las filas libertarias buscan sumar al menos cuatro votos más para alcanzar el tercio necesario y apuntan al bloque Innovación Federal, que representa a los gobernadores de Misiones, Salta y Río Negro que aún no definieron su postura.
Asimismo, crecen las expectativas respecto al posicionamiento de algunos diputados de la Unión Cívica Radical (UCR). En la lista corta figuran Pamela Verasay y Lissandro Nieri, ambos alineados con el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo. A ellos podría sumarse Rodrigo de Loredo, jefe de la bancada radical, quien acaba de cerrar una alianza con el oficialismo en Córdoba.





