Alberto Fernández, que viene de comenzar la última parte de su mandato en la residencia marplatense de Chapadmalal, alejado del acto que encabezó Cristina Kirchner, por los 20 años de la asunción de Néstor Kirchner, esta semana se refugiará en la institucionalidad de su cargo.
Marginado de la escena política, el presidente de la Nación, Alberto Fernández, esta semana se abocará a cumplir una batería de compromisos bilaterales con los países vecinos de Paraguay, Brasil y Bolivia.
En primer lugar, este lunes a las 9.30, Alberto Fernández, junto al canciller, Santiago Cafiero, recibirá en la Residencia de Olivos al reciente presidente electo de Paraguay, Santiago Peña, perteneciente al partido conservador Colorado.
Cabe destacar que, según fuentes allegadas a Alberto Fernández, el Presidente argentino se comunicó telefónicamente con Peña para felicitarlo por su triunfo electoral y abogó por la unión de latinoamérica, al señalar que “la integración es el camino”.
Por su parte, la visita de Peña al país significará su segunda visita bilateral internacional, luego de su triunfo en las elecciones paraguayas, ya que semanas atrás viajó a Brasil para reunirse con Lula da Silva en su primer encuentro continental.
Justamente, en la noche de este lunes, Alberto Fernández se trasladará junto con su comitiva a Brasilia, para participar de una cumbre de presidentes sudamericanos, un encuentro que tendrá como objetivo poner en marcha la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR).
En detalle, el cónclave, que tendrá como lema central “Integración Latinoamericana”, se llevará a cabo a las 10:00 horas en el Palacio de Itamaraty en Brasilia, y contará con una agenda abierta, según informaron desde Casa Rosada.
Es preciso mencionar, que actualmente la UNASUR está conformada por Bolivia, Guyana, Surinam y Venezuela, tras la salida entre 2018 y 2020 de Perú, Colombia, Ecuador, Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, producidas durante los gobiernos de derecha que mantuvieron en ese período dichos países.
Con el regreso de Argentina y Brasil al UNASUR, el organismo podrá volver a sesionar, ya que en su carta constitutiva remarca que tiene que tener la mitad de los miembros, que son 12, para poder funcionar. Los otros seis países restantes, fueron invitados a reintegrarse al ente latinoamericano por el Gobierno brasileño, según detalló el jueves pasado el canciller de esa nación, Mauro Vieira.
“El principal objetivo del encuentro radicará en reanudar el diálogo de alto nivel sobre América del Sur como espacio de paz y cooperación, así como identificar los denominadores comunes que permitirán la retomada de la integración y de la cooperación sudamericana“, expresaron fuentes diplomáticas.
Tras la cumbre, está prevista una cena que se desarrollará en el Palacio de Alvorada, en la cual Alberto Fernández tratará temas bilaterales junto con su par brasileño, Lula da Silva. Ambos mandatarios buscarán avanzar en las bases de un acuerdo que permita saltar el uso de dólares para las operaciones comerciales entre ambos países, que son principales socios económicos.
Luego de su viaje en Brasil, Alberto Fernández se trasladará a la ciudad boliviana de Yacuiba, en donde el jueves inaugurará, junto a su par boliviano Luis Arce, la primera obra de conexión eléctrica entre ambos países. Hasta el momento, Argentina y Bolivia solo tenían conexiones gasíferas en común.





