Este miércoles alrededor de las 13hs, los dirigentes, Miguel Pichetto y Emilio Monzó, se reunirán con los senadores del bloque Unión y Libertad, Carlos Kikuchi, Sergio Vargas y Paola Ventura, en medio de fuertes discusiones internas sobre el rumbo de la oposición y el rol que deben asumir los distintos espacios frente al Gobierno de Javier Milei. El encuentro no es un hecho aislado: forma parte de una secuencia de movimientos que tensionan al peronismo y reconfiguran el mapa político provincial.
En ese contexto, el sector de los libertarios dialoguistas anticipó en diálogo con Diputados Bonaerenses que asistirán al cónclave con la premisa de escuchar la “propuesta de armado que están haciendo” los dirigentes nacionales, “enfocado en capitalismo, Estado eficiente, productividad, defensa de las empresas nacionales productivas y desarrollo”. “Sobre esa base venimos a escuchar la propuesta que están haciendo”, recalcaron.
La posibilidad de incorporar a los libertarios dialoguistas a un frente anti Milei abre un nuevo capítulo en la discusión opositora, pese a que en el recinto, las diferencias de los libertarios dialoguistas con el Ejecutivo nacional ya habían quedado expuestas en debates recientes, donde se cruzaron posturas sobre el alcance de los acuerdos y los límites de una eventual coalición amplia.
Cabe precisar que, Pichetto trabaja desde hace meses en la construcción de un polo de peronismo de centro en la provincia de Buenos Aires, y aceleró el motor luego de su reunión con la titular del PJ nacional, Cristina Kirchner. El diputado nacional inició contactos con intendentes del peronismo, incluidos algunos que mantienen cercanía con Axel Kicillof, y días atrás compartió una actividad con Guillermo Moreno, en la que también participó el intendente de Merlo, Gustavo Menéndez.
En ese contexto, según dirigentes que impulsan el armado, el diagnóstico es compartido: “En la oposición argentina hay una vacancia y todos están preocupados, hasta los empresarios, de que no haya una alternativa a Milei” de cara a las elecciones de 2027 y en esa línea es que sostienen que el objetivo es ampliar la base política y superar la fragmentación.

“Hay muchos que a la hora de leer la política son vagos y lo más fácil es agarrársela con La Cámpora”, expresó el diputado nacional en una entrevista reciente, en alusión a quienes cuestionan la conducción del espacio que está en manos de Máximo Kirchner, gesto que fue interpretadas por algunos dirigentes como una señal de endurecimiento en plena etapa de negociaciones.
Sobre ese punto, otro referente que participa de las conversaciones afirmó que “el peronismo empezó a hablar para el centro, está saliendo de la polarización kirchnerista”, al tiempo que indicó que Pichetto y Monzó están en busca de los dirigentes que están “en la frontera”. Por otra parte, desde el peronismo federal aseveraron que el discurso de los dirigentes “parece del 2015” y lo catalogaron como “viejo”.
En suma, mientras algunos promueven un esquema amplio que incluya radicales y sectores del PRO, otros advierten sobre los riesgos de diluir la identidad partidaria. En paralelo, Cristina Kirchner planteó en su encuentro con Pichetto, que la oposición debe evitar la eliminación de Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), al considerarla clave para ordenar candidaturas en un espacio heterogéneo.
El desembarco de Pichetto y Monzó en la Legislatura bonaerense, entonces, no solo busca sumar voluntades libertarias dialoguistas. También funciona como gesto político en una etapa donde el peronismo discute liderazgo, estrategia electoral y la posibilidad de confluir en un frente que compita directamente con Javier Milei.
El armado que suma actores de Emilio Monzó y Miguel Ángel Pichetto
El espacio que impulsan Pichetto y Monzó incluye conversaciones con dirigentes como Juan Manuel Olmos y otros referentes que promueven un acuerdo amplio para enfrentar al oficialismo nacional.

En ese marco, también hubo gestos políticos como la defensa pública de incorporar al radicalismo en una futura alianza electoral, postura que fue respaldada por dirigentes como Juliana Di Tullio y el gobernador, Ricardo Quintela.
La construcción es aún incipiente, pero sus impulsores consideran que debe resolverse mediante una gran interna si se mantienen las PASO. “Voy a hacer lo posible para construir una alianza amplia”, aseguró Pichetto a dirigentes de su entorno.






